viernes, 7 de septiembre de 2012

Una voz discordante de la Iglesia.

El 31 de agosto murió el ex cardenal de Milán, Carlos María Martini, con 85 años. El llamado “cardenal  del diálogo” dejó una suerte de testamento espiritual en una charla que tuvo antes de morir con el también jesuita Georg Sporschill y que ha publicado el periódico italiano el Corriere della Sera. En esa charla no se anda con rodeos y dice “La Iglesia debe reconocer los errores propios y debe seguir un cambio radical, empezando por el Papa y los obispos”. El cardenal ve a la Iglesia cansada, sin vocaciones, atrapada por la burocracia, enganchada al bienestar y comenta “Nuestros rituales y nuestros vestidos son pomposos. Sé que no podemos desprendernos de todo con facilidad, pero al menos podríamos buscar hombres que sean libres y más cercanos al prójimo, como lo fueron el obispo Romero y los mártires jesuitas de El Salvador. ¿Dónde están entre nosotros los héroes en los que inspirarnos…?”. Reconoce en su charla que la Iglesia está anticuada y pone en duda el papel de la Iglesia católica frente a los nuevos modelos de familia. Además, receta tres instrumentos para salir del agotamiento. “El primero es la conversión. Debe reconocer los propios errores. Los escándalos de pederastia nos empujan a emprender un camino de conversión. Las preguntas sobre la sexualidad y sobre todo los asuntos que competen al cuerpo son un ejemplo. Debemos preguntarnos si la gente escucha todavía los consejos de la Iglesia en materia sexual. ¿La Iglesia es todavía una autoridad de referencia o sólo una caricatura en los medios?”. El segundo y el tercer consejo son recuperar la palabra de Dios y los sacramentos como una ayuda y no como un castigo, preguntándose “¿llevamos los sacramentos a los hombres que necesitan una nueva fuerza?”. Carlos María sintiendo la muerte cerca, tal vez deseándola pues tenía un párkinson que le venia martirizando desde hacía años, rechazó el tratamiento terapéutico como un último mensaje de rebeldía y discordancia con la Iglesia. Y… los que quieran entender que entiendan.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

jueves, 6 de septiembre de 2012

La clase política ¿problema o solución?

A toda persona, sea ciudadano, político o gobernante, hay que valorarla siempre a las duras y no a las maduras. Esta máxima se ha hecho realidad este verano con las encuestas de Metroscopia y el CIS, donde el retrato de nuestra clase política, sobre todo de los ministros del actual Gobierno, es poco edificante. En estos sondeos los encuestados enjuiciaban mayoritariamente a los gobernantes, aunque también a la oposición, con una mezcla de hastío, cansancio y honda resignación, como si la actual situación no tuviera solución. La encuesta del CIS publicada en Agosto venía a certificar una de las principales y preocupantes enseñanzas de esta durísima crisis: el nihilismo político. Es decir, la negación de todo principio político. Según la encuesta, la gente ya empieza a no creer en nada. Este hecho es algo que debería hacer reflexionar a nuestros gobernantes y a la oposición. Sin embargo, los partidos mayoritarios no le dan importancia a esta tragedia colectiva y evalúan las encuestas propias y ajenas en función de las opciones de poder. Nueva constatación de que la sociedad va por un lado y ellos por otro. La solución es complicada porque la gente desconfía del Gobierno, pero también de la oposición porque no les dan soluciones a sus problemas. Un 88% de los encuestados considera que los partidos tienden cada vez más a pensar sólo en lo que les beneficia e interesa. Y un 87%, que su prioridad no es escuchar y dar cauce a lo que piensa la gente. Aunque el gran problema es que al margen de la política no hay solución. Así que, o bien aparecen nuevos valores en los que la gente crea o bien tenemos en España un futuro muy difícil y complicado. Porque abolir el sistema democrático, tirarlo por tierra o cambiarlo como quieren algunos, sólo beneficia a los que más daño le hacen. Sin los debidos controles y valores democráticos lo que vendría sería peor. Los ciudadanos no deben albergar duda alguna. La solución no está en los tecnócratas, salvapatrias o demagogos… recordemos que cuando dices no a la política, la otra opción posible es la dictadura. No hay más. Y con la dictadura anterior ya tuvimos bastante los españoles. Dictaduras, nunca más. Para salir de esta situación, hay que ponerse las pilas y obligar a los políticos a respetar y tener en cuenta la voluntad popular. Y si los aparatos de los dos grandes partidos mayoritarios no se enteran o se aferran a sus puestos, habrá que echarlos.  Y si no se fueran por la presión ciudadana los deberían echar sus militantes. Hay que darles paso a personas con capacidades de liderazgo político, confiables y eficientes, que tengan nuevas ideas, las cosas claras y dispuestas a abrir vías de comunicación directa con la gente. No se puede seguir como hasta ahora, actuando a espaldas de la ciudadanía, porque esa es una perversión del sistema democrático que puede acabar con él. En realidad, no es la institución política lo que se cuestiona en las encuestas citadas, sino el modo en que a esta se le está haciendo funcionar y así lo expresa la ciudadanía sondeo tras sondeo.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 31 de agosto de 2012

Un decreto incoherente, inmoral e injusto.

Los principios rectores que garantizaban la salud de todos en este país se perderán mañana. A primero de septiembre, con la entrada en vigor del decreto ley de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, se destruirá una de las señas de identidad de nuestra democracia. Al menos 150.000 extranjeros no comunitarios, que se hallan en situación irregular, verán sustancialmente limitado su acceso al sistema sanitario público, poniendo en riesgo el derecho constitucional a la protección de su salud. El citado decreto ley será legal, pero no moral. La medida no sólo acaba con la universalidad del sistema sanitario público, sino también con su gratuidad, porque está plagada de medidas incoherentes como cobrar a personas sin papeles y sin trabajo unas cantidades que están fuera de su alcance. Menos mal que, de estas vergonzosas medidas que afectan a la equidad y a la cohesión social, se salvan cuatro comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, País Vasco y Canarias. Qué casualidad son comunidades que no están gobernadas por el PP, sino por la oposición. La Defensora del Pueblo ha anunciado que no recurrirá estas incoherentes, inmorales e injustas medidas, aunque la jurisprudencia del Tribunal Constitucional haya determinado que la protección a la salud es un derecho constitucional de los llamados de “configuración legal”, que pueden ser limitados pero no anulados en sus rasgos esenciales. La Defensora del Pueblo debería analizar y comprobar si ha habido una limitación excesiva y desproporcionada del derecho en el citado decreto del Gobierno, lo que implicaría su anulación de hecho. Aunque desgraciadamente no ocurrirá, porque la Defensora del Pueblo, como obediente militante del Partido Popular, hará lo que le mande su partido y no actuará como es su obligación defendiendo los derechos ciudadanos. Ahora, para mayor escarnio, en los medios de comunicación encontramos al diputado del PP, Rafael Hernando, invitando a los inmigrantes sin tarjeta sanitaria a volver a su país. Qué xenófobo. Qué irreal. Qué afrenta de los populares al sentido común, hacen desaparecer la tarjeta sanitaria creyendo que también desaparecerá el paciente o el enfermo inmigrante. ¡¡¡Qué barbaridad!!!
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

martes, 14 de agosto de 2012

Si la prima de riesgo bajara…

En el boletín informativo de este mes, el BCE considera que la moderación salarial en España ha sido muy limitada, sobre todo, porque la reforma laboral se aprobó más tarde de lo que ésta autoridad monetaria consideraba deseable. Además, aprecia que es “especialmente urgente” relajar más la protección del empleo, disminuir más los salarios y facilitar más los despidos. Pero, ¿todavía más? Todo ello justificado en la mejora de la competitividad. Es decir, o bien nos achinamos o bien esclavizamos a los trabajadores hasta la lucha final, como decía en un artículo reciente Miguel Ángel Aguilar. Por las explicitas declaraciones de las autoridades financieras alemanas o del BCE, está claro que éste actúa normalmente como lobby de la banca europea y muy especialmente de la alemana y de su Banco Central. El BCE no tiene entre sus competencias la tarea de fijar las políticas laborales, sino fundamentalmente evitar la inflación, recapitalizar los bancos y eliminar los altos costes de la deuda de los países miembros que ponen en riesgo el euro. Hasta el FMI se lo tiene que recordar, de hecho su último informe dice que la diferencia de 200 puntos en los tipos que está pagando España ahora responden a cuestiones ajenas a la política económica española, que más bien se deben a dudas sobre el euro y la construcción europea. Si valoramos esos 200 puntos básicos de la prima de riesgo a lo largo de toda la curva de intereses en los presupuestos de los años 2013 y 2014, suponen unos 4.500 millones menos de gastos por intereses en 2013 y unos 7.500 millones menos en 2014. Estos números están corroborados en el documento remitido el viernes 3 de agosto por el Gobierno de Mariano Rajoy a las autoridades de Bruselas para garantizar su compromiso con el ahorro del gasto. Está claro, pues, que las necesidades de ajuste fiscal en cada año del plan del Gobierno están relacionadas con la evolución de la prima de riesgo. Y si la prima de riesgo bajara… ya no tendríamos que hacer recortes en sanidad y educación. Ojalá. Dios lo quiera, porque los humanos no quieren o no pueden. Han convertido una democracia social y estatal de ciudadanos como la europea en una fachada de democracia sometida a los mercados. Por eso, hay que recuperar en el plano europeo la soberanía que “los mercados” hace tiempo nos robaron. Pero, para ello necesitamos que las poblaciones europeas aprendan que, en este momento, solo unidas pueden afirmar su modelo de sociedad apoyados en un Estado social y en la diversidad cultural de los Estados nacionales. Si queremos sobrevivir, es necesario e imprescindible un cambio de rumbo en la política europea. En este sentido, el 4 de Agosto en la prensa europea, dos influentes pensadores alemanes (Habermas y Nida-Rümelin) y un prestigioso economista (Peter Boginger) hicieron una propuesta cuestionando las estrategias actuales para salvar el euro. “Es el momento de ir más allá, de que los Estados cedan soberanía en pos de una verdadera unión política, instando a Alemania a llevar la iniciativa de decidir la convocatoria de una asamblea constituyente. Los europeos deben aunar sus fuerzas si quieren seguir siendo influyentes en la agenda de la política mundial y en la solución de los problemas globales. La renuncia a la unificación europea sería una despedida de la historia mundial”, afirmaban.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

lunes, 13 de agosto de 2012

Y otra más de la herencia recibida.

En una entrevista en Horasur de la pasada semana, el alcalde de Algeciras, Ignacio Landaluce, como profesional de medicina justificó la situación de recortes del Gobierno comparándola con un enfermo: “este enfermo está como está porque el PSOE ocultó la enfermedad, equivocó el tratamiento, y se volvió a equivocar voluntariamente cuando cambió el médico, y el PSOE dio al PP datos erróneos sobre el tratamiento y el diagnóstico, y el enfermo está muy grave. Todo el que sea sensato debe estar preocupado, pero debe comprender que nosotros nos estamos ocupando y nos preocupamos”. Siento llevarle la contraria al señor alcalde y diputado, pero, “la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero”. Según las encuestas de estos días, la ciudadanía está convencida de que Rajoy no sabe realmente lo que está pasando y que vive en el desasosiego de unos acontecimientos que lo desbordan por completo. Rajoy había creído que con llegar al Gobierno bastaría para que volviera la calma a los mercados y la tranquilidad a la economía española. La realidad es que sigue a estertores -espero me acepte Landaluce este simil médico- las exigencias que le llegan de fuera, rehúye la complicidad de la oposición y de la propia sociedad, y se escuda en que no tiene libertad para decidir. Así que, el dato cierto es la existencia del enfermo, pero no hay médico que se responsabilice por lo que el desánimo crece cada día, aumenta sin cesar el número de ciudadanos angustiados, crece el descredito de la política y la democracia languidece. Y como sucede en las sociedades injustas, los verdaderos culpables de esta crisis se irán de rositas y, como siempre, pagará el pueblo.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

lunes, 6 de agosto de 2012

El fin del poder, tal y como lo hemos conocido en el siglo anterior, será algo que definirá las principales tendencias del inicio de este siglo. Esto no significa que el poder vaya a desaparecer o que no haya dirigentes con inmensa capacidad para imponer su voluntad a otros. Sólo que el poder se ha hecho cada vez más dificil de ejercer y más facil de perder. Hoy, los que tienen el poder están más constreñidos en su uso que sus predecesores, como el Papa, el presidente de EE.UU. o China. Tomemos tres ejemplos significativos de estos días. Aunque, haya muchos más, pues estos me parecen paradigmáticos. La crisis de la Eurozona, las masacres en Siria o el calentamiento global. Nadie tiene el poder suficiente para deternerlos o resolverlos. Los tres siguen una larga carrera hacia el precipicio. Y no pasa nada. El problema es que hay muchos poderes en estas crisis del euro, la masacre siria y el calentamiento global, pero ninguno tiene el poder suficiente para imponer un rumbo diferente. Y así nos va.

miércoles, 1 de agosto de 2012

El efecto dominó.

Las operaciones a corto son prácticas financieras netamente especulativas. Se toman prestadas acciones durante un plazo, apostando a la baja, y una vez bajado el precio de la acción, se compra a un precio inferior al que se vendieron para devolvérselas al prestador con una comisión. Llevándose el especulador la diferencia conseguida. Esta práctica especulativa debería estar prohibida, no por seis meses como ha decretado el Gobierno español sino para siempre. Esta medida de suspensión de las operaciones a corto, junto al amago que hizo el jefe del BCE de que iba a comprar deuda española e italiana sin límites, ha hecho que se calmen los excitados mercados. Pero, ¿por qué no se hizo antes? Tenemos que estar al borde del abismo o en situaciones catastróficas para que se tomen medidas razonables en defensa de la deuda y del euro. El presidente de la Eurozona Jean-Claude Juncker, responsabilizó a Alemania del agravamiento de la crisis por tratar a la zona euro como una “filial”. Hasta el presidente Obama advirtió esta semana, que la economía estadounidense se está viendo muy afectada y sufriendo los efectos del agravamiento de la crisis en Europa. Urgió de nuevo a los líderes europeos a tomar medidas decisivas y así evitar el contagio a otras regiones del mundo de la situación desestabilizadora de la Eurozona. El secretario del Tesoro estadounidense, de gira por Europa, hacía también hincapié en la necesidad de aplicar las reformas acordadas en el último consejo europeo y aunar esfuerzos, a escala europea e internacional, a favor de una estabilización de las finanzas públicas y la reducción de los desequilibrios macroeconómicos. Pero, en Europa no estamos haciendo nada de lo que tenemos que hacer para preservar la moneda única, solo hacemos declaraciones para “comprar tiempo”. Así que, sin cambios fundamentales en el BCE y en las instituciones europeas, no se resolverá la crisis. La situación de España e Italia en los mercados sigue siendo muy difícil y vulnerable, con la prima de riesgo todavía por encima de los 500 puntos básicos y los bonos a diez años rozando el 7% de interés. Mientras estamos a la espera de que se ponga en marcha este jueves, día que se reúne la cúpula del BCE, algún mecanismo que permita aliviar la presión en el mercado de deuda soberana. Pero el riesgo de decepción por las exigencias alemanas es muy elevado. Si no hay alivio en la presión, España e Italia no podrán aguantar más y caerán. Y si caen estas dos importantes economías europeas, Alemania principal acreedora de ellas también caerá. Y con ella, Europa y después Estados Unidos, que no tendría por los problemas europeos solvencia para atender con su economía deprimida los intereses y vencimientos de su multimillonaria deuda con China.  Y al final todos calvos o todos muertos. Qué partida de irresponsables. 
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 29 de julio de 2012

La nueva derecha española.

Algunos dirigentes del Partido Popular, ya se han quitado las caretas y están mostrando sus verdaderos rostros neoliberales o neoconservadores, ejemplos claros son el ministro Gallardón o  la presidenta Esperanza Aguirre. La pasada semana, la presidenta de la Comunidad de Madrid decía que había que acabar con tanta ayuda, subvenciones y mamandurrias. Esta es una visión individualista y calculadora del ser humano y contraria a la justicia social. Cada día más, a la derecha española se le está pegando las ideas ultras de los americanos republicanos del Tea Party. Esa asimilación se está realizando a través de la FAES del ex presidente Aznar, donde se defiende un Estado mínimo y se considera la redistribución de los recursos y los servicios sociales públicos como ataques a la libertad individual. Dicen que si un ciudadano no puede pagar su sanidad o afrontar la educación de sus hijos, el Estado no tiene porque hacerlo, faltaría más. No les importa si sufre o lo pasa mal. Dónde dejan la caridad  estos buenos cristianos y defensores de los dogmas de la Iglesia. El sentimiento de la compasión, si lo tuvieron alguna vez, ya lo han perdido. Y el respeto a la dignidad de las personas ni está, ni se le espera. Esta nueva visión de lo social de la derecha española ha necesitado de tiempo y dólares, y por supuesto, la influencia de centros de pensamiento, si se les puede llamar así -FAES, Instituto Juan de Mariana y Fundación Everis-, de los que han asimilados los postulados neoliberales y neoconservadores. Estas fundaciones han impregnado de políticas neoliberales -en lo económico- y neoconservadoras -en lo social- los programas o subprogramas del Partido Popular, partido que aglutina a toda la derecha española. Pero, Aznar y sus acólitos de la FAES no han tenido en cuenta que como derecha pueden estar en desacuerdo con las políticas sociales y la justicia social, pero despreciar la caridad puede ser difícilmente comprendido y aceptado por su potencial electorado católico. Me temo que esta jugada de utopía capitalista y conservadora por la que ha apostado la derecha aprovechando la crisis, no tendrá un largo recorrido. Los agentes sociales, los partidos políticos y la ciudadanía se han movilizado para exigirle al Gobierno del Partido Popular que no sea sumiso a las políticas neoliberales que imponen los poderes financieros y que escuchen a los ciudadanos, porque en la calle y masivamente está pidiendo un cambio de rumbo. La ciudadanía pide una rebelión democrática que impida la consolidación de un Gobierno neo-liberal y conservador que sólo trae pobreza y  sufrimiento a la mayoría de la población española.
María José y Ángel Luis Jiménez

viernes, 27 de julio de 2012

Palabras mágicas.

Por fin Europa se hizo presente. Y sólo con unas pocas palabras, pero mágicas para los mercados. Por fin habló el director del Banco Central Europeo, "haremos lo que sea necesario para salvar el euro". Sólo estas palabras han podido más que los recortes de Rajoy, porque han hecho caer en picado la prima de riesgo y se ha disparado hasta un 6% la Bolsa. Respiró el Sur y se cabreó el Norte. Con las palabras del gestor del BCE, España consiguió un momento de respiro, igual que Italia. Aunque ahora habrá que concretarlas con la compra de bonos por el BCE o con el suministro de liquidez al Fondo de Rescate o a los Bancos para que los compren ellos. La situación actual no era normal, y además es intolerable por los sufrimientos que está causando. El BCE tiene entre sus obligaciones controlar la politica monetaria y esta política se había descontrolado con las especulaciones de los mercados sobre la deuda de los socios europeos, lo que estaba afectando al euro. Lo que pueden hacer unas pocas palabras cuando se dicen en el momento y lugar adecuado. Y después se duda del poder de la palabra...
 
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

Qué irresponsables !!!

Estamos en las garras de la recesión y a punto de ser intervenidos. El Gobierno dice que espera que "algo" desbloquee la situación actual. Qué insconcientes, irresponsables y no sé cuantas cosas más. Ha llegado la hora de que Rajoy se presente en el Congreso y le diga a todos los españoles la verdad de lo que ha ocurrido y puede ocurrir si nos intervienen. El problema de España no es de liquidez -cualidad de convertir bienes en dinero-, sino de solvencia -capacidad de pagar las deudas-. España es una potencia económica injustamente tratada por los especuladores, los mercados y las instituciones europeas. Pero tambien por nuestros socios del Norte que nos piden más austeridad, más sacrificio y más sufrimiento. La solución a nuestros problemas de solvencia está en Europa. Sin embargo, Europa no quiere financiarnos a precios razonables, aunque si a la banca. ¿A quién sirve el BCE? Para salir de este bloqueo hace falta que entre todos los españoles busquemos un modelo de convivencia, y también prioridades. Debemos definir lo que podemos ser o no ser. Lo que podemos hacer o no hacer. Lo que podemos tener o no tener. Pero, ¿estará el Gobierno y el fantasma de Rajoy a la altura de las circunstancias?.

lunes, 23 de julio de 2012

Se acaba el sistema capitalista.

José Luis Sampedro decía hoy en Valencia, en una nueva presentación de su novela “La sonrisa etrusca”, que “el sistema capitalista se acaba”. Y no tengo la menor duda,  ocurrirá. La crisis pasará, no sé cuándo ni cómo, pero pasará, porque otro mundo nuevo y diferente es posible. Pero, como ocurre en todo parto o nacimiento, hay un periodo de crisis en el que hay dolor y sufrimiento, pero después viene la alegría. Alegría de unos jóvenes “que ya viven otra época”, ajena a la idea de amasar dinero o de consumir sin control, porque ya no hay dinero para consumir masivamente y sin consumo cae el mercado y el sistema. La etapa del dinero, que comenzó en el siglo XV dando lugar a un nuevo poder, pasará gracias, en parte, a las actuales innovaciones tecnológicas y sociales que están produciendo grandes cambios. Los capitalistas no entienden, ni pueden entender estos cambios y sus consecuencias porque su Dios es el dinero y siguen empeñados en ganarlo y nada más. Cada día están más aferrados a sus billetes, a sus bancos y a sus títulos. La prueba de que el “sistema se acaba” está en la indignación y la rebeldía de los jóvenes que arrastran a toda la sociedad. Mientras, los niños van “mucho más allá” porque “ya son de otro mundo”. En la mujer, los jóvenes y un conjunto heterogéneo de personas, que abarcan desde las más radicales posiciones antisistemas hasta las más pacíficamente solidarias contra la injusticia y la pobreza y defensora de los derechos humanos, vive nuestra esperanza. Un mundo racionalmente alcanzable donde puedan participar todos porque es de todos, donde se acabe con la injusticia distributiva, el intercambio descontrolado, la ceguera ecológica y el reduccionismo inhumano, que es lo viejo. Porque lo viejo debe morir para que nazca lo nuevo, aunque sea con dolor y sufrimiento.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 22 de julio de 2012

La guerra Norte Sur.

Ayer, el Gobierno francés pidió ayuda para España a la Unión Europea. Así España podría afrontar esta situación límite, con una prima de riesgo en máximos históricos y una deuda imposible de sostener con costes que superan el 7%. Sólo la intervención del BCE, comprando bonos en el mercado secundario, evitaría el desastre. A la misma hora, el Eurogrupo, reunido y sabiendo de la situación, miraba para otro lado, sobre todo, sus socios del Norte. Ya en la pasada cumbre europea, cuando se habló de cómo construir el futuro europeo, se definieron los contendientes en ese soterrado enfrentamiento entre el Norte y el Sur. Francia se definió por el Sur y por políticas de crecimiento para salir de la crisis, y Alemania se definió por el Norte y por políticas de austeridad. Y es que en Europa más que una crisis estamos viviendo una guerra, incruenta, sin pérdidas humanas, ni destrucción de ciudades, pero guerra al fin y al cabo. Hay países que se ven obligados a cambiar de Gobierno, reformar instituciones y modificar el modelo de sociedad sin que exista consenso entre sus ciudadanos, sus parlamentos y, a veces, ni siquiera, entre sus líderes. Esta es una guerra geoeconómica en la que los países más débiles, los intervenidos, están obligados a entregar su soberanía y cumplir las órdenes de los que  intervienen por la incapacidad y torpeza de sus dirigentes. Tampoco han funcionado las instituciones europeas que mejor simbolizan el proyecto comunitario, La Comisión y el Parlamento. No cuentan en el proyecto de unión fiscal, bancaria y quizás política que se está construyendo. Decide más la Cancillería alemana y el Parlamento alemán que el Consejo de Europa y el Banco Central Europeo. Seguramente porque el peso de la economía alemana significa un tercio de la aportación a las arcas comunitarias. Aunque también, por la calidad de sus instituciones en un abierto y cruel contraste con la chapuza institucional de otros países europeos. Pero Merkel se equivoca al creer que en las guerras geoeconómicas no hay bajas, ni tributos de sangre, porque los hay. Una desafortunada lección aprendida de esta crisis financiera es que la mayoría de los políticos europeos son congénitamente incapaces de tomar decisiones difíciles hasta que los riesgos nos ponen al borde del abismo. Menos mal que hasta ahora hemos tenido suerte y no hemos caído, aunque cuidado que todo puede ocurrir. España está perdiendo esta guerra, pero también Europa. La canciller Merkel se cree la ganadora, pero el conjunto europeo sale muy debilitado y no podrá enfrentarse con otras contiendas a nivel global, también complicadas y difíciles, que se están librando en esta crisis.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

miércoles, 18 de julio de 2012

Vidas paralelas

Después de dos meses en el Eliseo, el poder parece que no ha cambiado a Françoise Hollande. A Mariano Rajoy, después de seis meses en la Moncloa, le ha cambiado totalmente. Hollande mantiene la misma calma aparente y el mismo discurso de izquierdas con el que ganó las presidenciales francesas. Rajoy traicionó el discurso con el que ganó las elecciones y su comportamiento es el de un gobernante mentiroso y escurridizo que cree que la mayoría absoluta es también absolutoria. El político francés no se deja arrastrar por el manual ultraliberal que dicta Bruselas, sino que se guía por el diálogo social y el sentido común. El político español acepta que el Estado sea gobernado por mandato exterior.  No sólo no cumple con sus compromisos, sino que los recortes han sido primero negados, luego filtrados, posteriormente anunciados oficialmente y, al final, corregidos y multiplicados en sus efectos devastadores.  Dice el presidente francés sobre las cumbres o reuniones a las que asiste que “no hay diferencias entre la política internacional y la nacional: los pilares, dentro y fuera, deben seguir siendo el crecimiento, la justicia y el empleo”. El presidente español, ocho meses después de ser elegido, acude al Congreso diciendo “Les dije que iba a subir el paro. Les dije que todo iba a ir mal. ¿Qué quieren que le haga?”. Como mínimo debería respetar a los que le pusieron donde está. El socialista francés prefiere hablar de “esfuerzo justo”, en vez de austeridad y recortes. El populista español cada vez que habla de austeridad o anuncia una nueva reforma o recorte, nos sitúa en un presente sin futuro. El jefe del Estado francés ha suprimido la subida del IVA que hizo la derecha, porque no quiere quitar 11.000 millones de euros anuales del bolsillo de los ciudadanos franceses. El Gobierno en el Consejo de Ministros del 13 de Julio, aumentó  el IVA en 2, 3 y 13 puntos. Esto supone, en términos absolutos, la mayor subida de impuestos aprobada en la democracia. Unos 10.000 millones anuales que Rajoy les quita a los ciudadanos españoles. Así que, aunque las vidas sean paralelas en el tiempo y la crisis, hay entre ellos dos diferencias importantes. Uno dice que “los franceses quieren las cosas claras y un líder que dirija el Estado sin interferencias”. El otro sabe que la mayoría de españoles piensan que el sufrimiento que se avecina no tiene otro objetivo que la supervivencia del sistema financiero. Pero no le importa. Uno es de izquierda y el otro de derecha.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 15 de julio de 2012

¿Se acabó el Estado de bienestar?

Recibo continuamente correos electrónicos que dicen “Políticos fuera que se pongan a trabajar”. Parece que ni la situación de crisis caduca la ilusión de los nostálgicos del pasado de volver a un Estado tecnocrático, de expertos sin ideas. Aunque no sé si existe ese tipo de monstruo sin alma ni cabeza. El invento no es nuevo, lo defendía el régimen franquista: Un Estado sin políticos, sin política y sin partidos. Es decir, un Estado de política única y de partido único, en el que los disidentes estén fuera de la ley. No existen. Y ahora, poco a poco estamos progresando en ese camino hacia el pasado. Ayer, Rajoy decía que se van a reducir, dependiendo del tamaño de los municipios, hasta un 30% de los concejales. Y también las subvenciones a los partidos políticos y sindicatos en un 20%. Esto es solo el principio. Los Ayuntamientos en el futuro estarán regidos por funcionarios, técnicos o tecnócratas y presididos por un alcalde elegido entre los ricos del lugar, tipo Gil de Marbella, que acabó como acabó. Ha llegado el momento que esperaba la derecha para plantear la privatización de los Ayuntamientos, y después, si procede y es necesario, la del Estado. Un proyecto que denominan “neoliberalismo de Estado”. Será un Estado donde los beneficios (de unos pocos) serán individuales, pero los riesgos (de la mayoría) se socializarán. Un Estado que ya no limitará el poder económico sino que facilitará su predominancia. Un Estado que sólo actuará para favorecer el libre funcionamiento de la competencia (excepto en la citada socialización de las perdidas), y que allanará los conflictos sociales manteniendo el orden público. Por tanto, se acabó el Estado de bienestar que trataba de proteger al ciudadano (“desde la cuna hasta la tumba”) por el hecho de serlo. Sin embargo, lo más terrible es que la amenaza hacia nuestro Estado de bienestar no procede del exterior, de los que se presentan abiertamente como sus oponentes, sino de dentro, de ideologías liberales y movimientos populistas que dicen defender sus valores, pero que cada día lo están debilitando con sus actuaciones. ¿Lo vamos a permitir?  De nosotros depende.
María José y Ángel Luis Jiménez

viernes, 13 de julio de 2012

Reflexiones sobre el 12º Congreso del PSOE de Andalucía.

El líder socialista andaluz José Antonio Griñán, ha perdido importantes apoyos dentro de su partido en el Congreso celebrado en Almería el pasado fin de semana. No obtuvo el respaldo del 29% de los delegados para ser reelegido secretario general. José Antonio Griñan es un político sincero, transparente -se notó en los encuentros y declaraciones a los periodistas durante el congreso- y muy válido para ocupar cualquier cargo o para liderar cualquier puesto. Pero en el anterior Congreso -marzo del 2010-, cuando fue elegido secretario general, se equivocó al elegir una Ejecutiva muy joven y problemática, hecha con la cuña de la dura madera de Juventudes Socialistas. En estos dos años, esa Ejecutiva ha sido muy criticada por su forma de proceder y por las presiones extenuantes o paralizantes que ejercía sobre la organización del partido, sobre todo, su secretaria de Organización, Susana Díaz. Así que, aunque Griñan entendió el rechazo de un tercio de los delegados del congreso a su reelección como un castigo, creo que parte de los votos de rechazo eran muy críticos contra la Ejecutiva que encabezaba Susana Díaz. No sé si la ejecutiva salida de este Congreso, hecha por Griñán a su justa medida, va a poder resolver los enfrentamientos entre críticos y aparato. Por otro lado, resulta curioso que cuando se renueva la ejecutiva del partido siempre se empieza por las mujeres, a las primeras de cambio las mudan de sitio como ha ocurrido con la actual presidenta Rosa Torres. Esto dificulta la consolidación de los liderazgos femeninos. Así que, descartada Micaela Navarro por estar con los críticos, ha sido Amparo Rubiales la elegida como presidenta. Una apuesta personal de Griñán por la compañera que se mantuvo a su lado en la pasada campaña andaluza cuando se sintió más solo. Además, en este Congreso se ha puesto de manifiesto, aunque ya se conocía, que el PSOE no cerró bien la transición entre Chaves y Griñán. Y que la “pax romana” de Manuel Chaves se acabó en el PSOE. Ahora, les corresponde a los congresos provinciales del próximo fin de semana decidir parte de la suerte de los críticos y, por supuesto, el futuro del partido. ¡Ojalá les salga bien!  
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

martes, 10 de julio de 2012

¿Tiene salvación Europa?

En la creación del euro, los errores cometidos han sido muy grandes, la falta de integración previa en muchas áreas, una regulación bancaria efectiva y una política fiscal y presupuestaria común. Ya lo decía en su día Jacques Delors, presidente de la Comisión, “mejor no hacerlo que hacerlo a medias”. Así que, ahora toca hacer lo que no se hizo antes y avanzar hacía más Europa, si queremos salvarla. Todo ello pasa por una cesión de soberanía inimaginable de los Estados nacionales. Pues, habrá que dar a Bruselas amplísimos poderes de decisión sobre los presupuestos nacionales. Pero, a quién le cedemos concretamente esa soberanía. Y, sobre todo, como elegiremos a los reguladores bancarios o de finanzas y a los ejecutivos de las instituciones a las que estaremos cediendo soberanía. Serán tecnócratas, expertos anónimos o políticos. Esa es la cuestión, pues no queremos admitir que cuando cedemos soberanía estamos haciendo planteamientos políticos y no económicos. España y sus socios europeos ya han transferido parte de su soberanía, pero no han transferido al mismo tiempo suficiente legitimidad democrática. Antes, cuando no había euro, ni prima de riesgo, pero si diferencial de la deuda soberana, intervenía el Banco de España. Ahora, cuando sube la prima de riesgo de la deuda de cada país, inclusive por encima de los 500 puntos, no interviene el Banco Central Europeo. Sin embargo, este debería tener un papel más activo y facilitar la colectivización de la deuda como piden Francia y los países del Sur, pero la mano larga de Alemania no lo permite. El resultado, un proceso especulativo constante e imposible de soportar por las economías de los países  europeos, especialmente de los del sur de Europa. No podemos vivir así, ni estar permanentemente pendientes de los mercados. Porque el mercado no es Dios, ni lo puede ser. Si queremos alejarnos de la especulación, que tanto daño causa, los mercados financieros tienen que ser regulados por las instituciones europeas elegidas democráticamente. En consecuencia, no se puede ceder más soberanía sin ampliar la democracia, porque entonces se caería en el riesgo de estar construyendo una Europa ultraliberal e insolidaria. Esa Europa no la queremos los ciudadanos europeos. Además, se cuestionaría el Estado democrático y de bienestar que hemos construido con tanto esfuerzo y durante muchos años entre toda la ciudadanía.
María José y Ángel Luis Jiménez

sábado, 7 de julio de 2012

Se acabó la impunidad.

La Justicia inicia diligencias sobre el deterioro patrimonial de BANKIA, parece que se acabó la impunidad para sus anteriores gestores y órganos reguladores, sin que el Parlamento haya adoptado iniciativas o investigación para dilucidar responsabilidades por este asunto que ha afectado al sistema financiero español. El bloqueo de los diputados del partido del Gobierno ha impedido la investigación como se ha hecho con este mismo problema en la mayoría de los países de nuestro entorno. Ha tenido que ser la querella de un partido pequeño y de creación reciente como UPD la que ha facilitado la iniciación de la investigación judicial. Así que si el PP pretendía que los altos ejecutivos de Bankia no dieran la cara, no fueran sometidos a preguntas o los medios de comunicación informaran lo menos posible, se han equivocado una vez más. Ahora, esos mismos ejecutivos se ven convocados en la Audiencia Nacional como imputados. Además, se llama como testigos al ex gobernador del Banco de España y al auditor que se negó a firmar las cuentas formuladas por el equipo de Gobierno de BANKIA en 2011, razón por la que las cuentas de ese ejercicio no se presentaron, ni se hicieron públicas. De este hecho, que comporta la apertura de un expediente administrativo sancionador y responsabilidades administrativas y civiles, ya se ocupó el PP para que no hubiera expediente, ni sanciones. Aunque no se esperaban que las hubiera penales. La fiscalía apoya la admisión a trámite de la querella por afectar obviamente a los intereses generales y a millones de personas, pero el auto de apertura del juez instructor, Fernando Abreu, todavía no es firme. En él se imputa a todos los que fueron miembros de los Concejos de Bankia -el banco bueno- y del BFA -el banco malo- y se puntualiza -es lo normal en estos casos- que aún no puede definir las responsabilidades exigibles a cada uno de los imputados. La investigación era indispensable. Beneficios transformados repentinamente en pérdidas abismales, alteraciones contables, manipulaciones tendentes a obtener un patrimonio positivo para poder salir a Bolsa, y finalmente, el afloramiento de un desfase de 23.000 millones de euros que obliga a recurrir a la ayuda financiera europea con garantía del Gobierno. Todo eso no podía sustanciarse, como quería el Gobierno, sin la menor explicación a los contribuyentes, llamados a cubrir el agujero. Las diligencias abiertas por la querella prueban que el bloqueo político de las indagaciones por parte del PP estaba condenado al fracaso. Ahora, será un juez de la Audiencia Nacional quién averiguará qué pasó dentro de BANKIA, dirimiendo -por los delitos que se hayan cometido- las responsabilidades penales que haya. Y no me cabe la menor duda, las hay. Así que no habrá paz para este Gobierno, sino hay justicia para el pueblo. Esto o algo parecido decía Emiliano Zapata hace un siglo para otro país, pero también vale para hoy y en el nuestro.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

martes, 3 de julio de 2012

El conflicto minero.

Hoy fracasaron las negociaciones de la crisis del carbón y el conflicto minero. El ministro de Industria, reunido con los sindicatos UGT y CCOO, ha dicho que no admite cambios en los recortes a las ayudas para el sector previstas en los presupuestos del 2012. Los sindicatos exigen revisar los recortes para evitar que algunas minas cierren ya este año. El ministro dijo que el Gobierno sólo hablaría de las ayudas al sector para el periodo 2013/2018. Los representantes de UGT y CCOO, al final de la reunión, se han preguntado para qué los habían convocado, pues la posición del Gobierno era conocida. Los sindicatos han dejado muy claro que las movilizaciones se mantienen, también los encierros en pozos mineros de Asturias y León y la marcha negra hacia Madrid, donde esperan llegar el 11 de Julio. Este Gobierno intransigente no asume sus compromisos con el sector y, con su actitud, endurecerá el conflicto minero porque no deja salida alguna. No sé si habrá valorado la decisión tomada y sus consecuencias, porque cada semana encontramos hechos que desmienten lo proclamado solemnemente la semana anterior. Me permito aconsejarle a Rajoy que aprenda de la historia del conflicto minero. Le recuerdo -y está escrito en las memorias del teniente general Francisco Franco Salgado- que el 21 de julio de 1962 el dictador Franco le confió a su primo y secretario militar, que si España era admitida en la Comunidad del Acero y el Carbón, precursora de la Unión Europea, las minas españolas de carbón tendrían que sufrir un severo revés. Sin embargo, no fue así, los mineros lograron doblegar a Franco, aunque las represalias fueron muy duras. Lo esperado en una dictadura como aquella, pero ahora estamos en democracia. Esta es la batalla por la supervivencia de un sector del que existen referencias como explotación industrial en Asturias desde 1801. El sector del carbón español se sentía amenazado por una muerte segura, pero todavía contaba con seis años de margen -hasta el 2018-, lo que permitía abrigar futuras esperanzas, aunque fueran prórrogas. Pero el Gobierno del PP y su programa de austeridad para reconducir la desviación del déficit, han recortado las ayudas directas a la explotación en 190 millones de euros. Una súbita disminución del 63% de las subvenciones, sin las que la mayoría de las empresas mineras cerrarán. Los empresarios y trabajadores del sector defienden el sostenimiento de una reserva estratégica de producción nacional como garantía de suministro y como margen de soberanía energética. Reconocen estar subvencionados pero como otros muchos sectores productivos nacionales. “Había fondos para crear empleo, había una planificación ordenada y se la quiere cargar este Gobierno”, dicen. “Estamos obligados a defender nuestro futuro y el de nuestros hijos, aunque la minería del carbón ya no sea rentable, pero eso no justifica destruirla de un día para otro”, afirman. “Somos trabajadores que luchamos contra un abuso, que trata de eliminar nuestra forma de vida, nuestros abuelos lucharon en el 34, nuestros padres en el 62 y ahora, nos toca luchar a nosotros”, proclaman. “Esperamos que la situación cambie, y que haya una propuesta ordenada y coherente, porque si no alguien se puede hacer daño de verdad”, concluyen. Así que, el Gobierno del PP está obligado a reabrir el diálogo y aprender de reconversiones anteriores y, sobre todo, no decir una cosa y practicar la contraria. Cuando llegaron al Gobierno los socialistas en el 82, la minería del carbón daba ocupación a 52.910 trabajadores. Los sucesivos planes de ajuste y reconversión negociados -sin despidos traumáticos, con generosas prejubilaciones y medidas de acompañamiento, y la debida compensación social y territorial- redujeron el empleo en el carbón a los 7.900 obreros de la actualidad. Esa debe ser la hoja de ruta del Gobierno y lo que tiene que hacer Rajoy, si su soberbia se lo permite. Porque durante demasiado tiempo les ha regalado el oído a los mineros y ahora no los quiere ni escuchar. Así que se atengan a las consecuencias de lo que pueda ocurrir.
María José y Ángel Luis Jiménez

domingo, 1 de julio de 2012

El “medicamentazo”.

El crecimiento indispensable para salir de la depresión económica depende de varios factores. Según la Organización Mundial de la Salud, y aunque el Gobierno del PP no lo considere, uno de estos factores es la salud de la población. La salud no sólo beneficia a las personas, sino también a la economía de un país. Prevenir es mejor que curar y además, es más barato. Esta semana el Gobierno decidió no subvencionar la compra de 465 fármacos, que hasta ahora se compraban con receta de la sanidad pública. A partir del “medicamentazo” habrá un incremento de la automedicación, lo que resultará ciertamente ineficaz desde el punto de vista de la salud y de la economía. La ministra Ana Mato afirma que los medicamentos han sido excluidos de la Seguridad Social por su dudosa utilidad terapéutica, aunque está claro que existen porque sirven para tratar síntomas o enfermedades leves que se pueden transformar en graves sin el adecuado tratamiento. Este recorte sanitario afectará fundamentalmente a personas de avanzada edad, que ya iban a tener dificultades con el copago y que ahora sufren un nuevo golpe. No sé cuantos golpes y recortes más podrán aguantar de la ministra de Sanidad y Seguridad Social. Además, con el “medicamentazo” no se paga en función de la renta, sino en función de la enfermedad. Paga más el que más enfermo está, no el que más dinero tiene. Lo cual va en contra de derechos constitucionales como los de igualdad y equidad. Aunque eso le preocupa poco a la ministra Mato y al PP. Y lo más grave, esta medida es otra mentira más del Gobierno, porque no forma parte de un plan para salvar la sanidad pública como dicen, sino para desmontar otro servicio público del Estado de Bienestar.
María José y Ángel Luis Jiménez

viernes, 29 de junio de 2012

La regeneración cívica e institucional.

La pasada semana no pudo ser más tormentosa y viajera para el presidente del Gobierno, estuvo en México, Brasil y Roma. Después, no hubo ni explicación ni comparecencia parlamentaria sobre las expectativas de este país tras esos encuentros. Ante esta situación, la ciudadanía ni está tranquila ni se siente respetada por Mariano Rajoy, sobre todo ante la incertidumbre que genera evitar el rescate duro. Hoy, se inició una cumbre de la Unión decisiva pero dolorosa, donde se quiere crear una nueva arquitectura europea basada en una unión bancaria, fiscal y política. Habrá más solidaridad a cambio de menos soberanía según el informe elaborado por el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy. Aunque, desde que se inició la crisis,  esta es la cumbre número 24 con propuestas que no han solucionado nada. Por todo ello, es más necesario que nunca que a la vuelta de Bruselas el presidente del Gobierno haga una intervención en el pleno del Congreso explicando lo deliberado y acordado por los jefes de Estado y de Gobierno en esta cita. Es inevitable, obligada y urgente. La desastrosa comunicación entre Gobierno y ciudadanía no puede continuar por insuficiente, vacilante y oportunista. El verdadero problema de esta incomunicación es la falta de líderes y de liderazgos cuando ahora son más necesarios que nunca. Estamos huérfanos de liderazgo político, económico y social, precisamente en medio de la peor crisis que se recuerda. Pero es que tampoco las instituciones suplen esa falta de liderazgo de nuestros dirigentes. Una encuesta de Metroscopia para El País del pasado domingo, dice que el 62% de los ciudadanos considera que las instituciones no saben estar a la altura cuando más falta hace el amparo político. Ese desplome de la confianza institucional está acompañado por una masiva sensación de desprotección y desamparo, un 73%. Y es que ni las principales instituciones nacionales, ni la clase política en su conjunto están sabiendo transmitirles seguridad y sosiego a los ciudadanos. La democracia es un ejercicio recíproco de generosidad, solidaridad y justicia. Pero, las Instituciones que por su carácter altruista y protector deberían merecer una favorable evaluación ciudadana, están viendo seriamente mellado su crédito social. Por ejemplo, la justicia nunca había tenido una imagen ciudadana tan negativa como ahora, por no hablar de la Iglesia o la Corona. El deterioro es especialmente profundo y grave en la clase política. Ocho de cada diez españoles, según la encuesta, consideran que los políticos no están a la altura del momento actual, ni dan la talla que requiere las actuales circunstancias. Decía José Juan Toharia, presidente de Metroscopia, sobre la citada encuesta que “cuando una sociedad empieza a decir que se siente desamparada, lo inaplazable es propiciar con urgencia su regeneración cívica e institucional”. Por ello, continuaba, “urge que una ciudadanía como la nuestra, por tantos puntos admirable, encuentre ejemplos en los que mirarse, líderes en los que reconocerse e instituciones de las que sentir amparo”.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 24 de junio de 2012

La minicumbre de Roma.

La minicumbre que celebraron ayer en Roma los mandatarios de las cuatro principales economías del euro, Alemania, Francia, Italia y España, fue para aunar posiciones de cara al Consejo de Europeo de la semana próxima. En la reunión parece que se acordó iniciar un giro, aunque ligero en la política económica europea. Sin embargo, y como no, volvieron a hablar del saneamiento de las finanzas públicas a través de las severas políticas de austeridad. No sé cuándo se van a convencer y decir públicamente que esas políticas están totalmente fracasadas, pese a lo que diga la canciller Merkel. Menos mal que también se planteó una agenda de crecimiento que hará hincapié en dinamizar la economía como antídoto a la recesión y como paliativo de los sacrificios exigidos para ajustar los déficits. En esta agenda se plantea destinar el 1% del PIB a políticas de crecimiento con una inyección de 130.000 millones de euros al capital del Banco Europeo de Inversiones y avanzar en la creación de una tasa a las transacciones financieras -la famosa tasa Tobin revisada- aprobada ayer en la reunión del Ecofin, aunque no para todos los socios comunitarios. Sólo diez países han dado el primer paso, entre ellos los cuatro de la minicumbre. Y como se esperaba, con el no del Reino Unido. Pero esta agenda deja de nuevo para mejor ocasión la mutualización de la deuda en forma de eurobonos, que acaben de una vez por todas con el estigma diferencial de deuda entre socios europeos. Tampoco ha cerrado definitivamente el proceso de la unión bancaria europea con la creación de un Tesoro único. Ni se crea una agencia pública europea de calificación, ni regula este sector de agencias privadas en Europa. Y tampoco finaliza la unión fiscal, que evite disparidades entre estados de hasta el 15% en el impuesto de sociedades. Y sobre todo y lo más importante, no se  alcanza la unión política que haría virar en redondo definitivamente a los mercados. Todo esto requiere de una grandeza de miras de la que carecen los actuales líderes europeos con su resistencia a ceder soberanía. No sé si se salva alguno. Estamos en una situación crítica. En el G-20 de México, Obama y Christine Lagarde del FMI se lo han dicho muy claro a Ángela Merkel, están en contra y van de frente contra la gestión de la crisis que está haciendo Alemania, limitando la política de los socios europeos al máximo y la suya al mínimo. O se construye Europa de una vez o se hunde la economía mundial y con ella, por supuesto, la economía europea.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

sábado, 23 de junio de 2012

CONTRISUR, una empresa con problemas.

Esta es la historia de una empresa del Campo de Gibraltar que ha estado a punto de caer por estar mal gestionada y cargada de deudas. La empresa es CONTRISUR y trabaja para las grandes empresas químicas del Campo de Gibraltar. En una huida hacia adelante y para resolver sus problemas económicos planteó un Expediente de Regulación de Empleo extintivo que afectaba a 175 trabajadores. El ERE no tenía ningún sentido, ni tenía justificación económica, laboral o social, sólo pretendía meter miedo a los trabajadores. Vivimos en la era del miedo, debido a la crisis. Algunos desaprensivos aprovechan la situación para sacar provecho. El miedo surge ante el temor de un futuro desconocido e incierto en todos los aspectos: laboral, económico y social. CONTRISUR, como la mayoría de las empresas de este país, soluciona sus problemas recortando los costes laborales. Esta forma simplista de solucionar problemas y seguir en la actividad para una empresa en quiebra técnica como CONTRISUR es un absurdo. Aunque cómo extrañarnos si el tan renombrado sistema financiero español estaba en manos de unos irresponsables, que ahora no se responsabilizan de nada, y al final, todos los españoles tenemos que pagar su rescate.  La alternativa al ERE era una reducción del 16% de los costes laborales. Esto llevó a los trabajadores a plantear una huelga. Y nunca una huelga estuvo más justificada en la defensa de los derechos de los trabajadores y la continuidad de una actividad productiva, si el empresario hubiera tenido la capacidad para cuadrar los números de sus balances. Las consecuencias de esta huelga hubieran sido imprevisibles para los trabajadores, para la actividad económica de la comarca y para el tejido social del Campo de Gibraltar con la nueva reforma laboral. Había soluciones, claro que las había, y las han puesto los trabajadores aceptando una reducción salarial media de más del 10%. El ahorro en costes laborales para CONTRISUR es de medio millón de euros/año. Una vez más una mala gestión empresarial la resuelven los trabajadores con voluntad de trabajar y solventado vía salarios parte de las deudas de un mal empresario. Espero que este acuerdo no sea sólo un alivio hacia un camino incierto que no lleve a ninguna parte. Porque ya no depende solo de los trabajadores, sino de CONTRISUR y de las empresas que la contratan.

Ángel Luis y María José Jiménez

lunes, 18 de junio de 2012

Salvad Valdevaqueros, porque España…

El alcalde de Tarifa, trasplantado de tantos partidos creo que para este expolio, nos sigue vendiendo “un desarrollo blando y un urbanismo moderno y actual” para Valdevaqueros. Vamos como lo que se ha hecho antes en Zahara, Los caños de la Meca, el Palmar, etc., un urbanismo vasto, cateto y corrompido. Así que la desconfianza va aumentando cada vez que abre la boca y más sabiendo que ese proyecto es el producto de uno más de esos sospechosos tándem de políticos y constructores que se hacen para explotar el valor añadido que la virginidad confiere a las construcciones enclavadas en espacios naturales. Ahora es el ministro de Medio Ambiente, el señorito jerezano Arias Cañete, quien crea más incertidumbre, sobre todo cuando apunta “espero que el plan de urbanismo sea de baja densidad y de cierta estética, pero es solo mi opinión y espero que sea así”. Y continúa “de todas formas este plan está muy lejos de la costa”. Por si no lo sabe el ministro, le recordaremos que está justo al otro lado de la carretera y entre dos parques naturales: el del Estrecho y el de Los Alcornocales. El mayor peligro para Valdevaqueros viene de ministros como éste, que pretende darnos el verano con la reforma de la Ley de Costas, que será estudiada en un Consejo de Ministros del mes de Julio. Dice que no busca beneficiar los proyectos polémicos, que solo prolongará las concesiones a las edificaciones en las playas, ilegales o no. España es un país en el que se puede construir un terreno no urbanizable de naturaleza protegida, declarar ilegal dicha edificación mediante sentencia judicial, y llegar después un ministro, preocupado por los propietarios que han edificado, y declararlo todo perfectamente legal. Increíble pero cierto. Estos comportamientos criminales son los que nos han llevado al rescate no solo de la banca mafiosa, sino posiblemente del país entero, y además sin responsables. Hoy lo dice The Economist y la prensa inglesa en general, “Los bonistas de Londres -los que compran los bonos de la deuda soberana- ya han tomado una decisión. Vamos inevitablemente a partir del lunes a la intervención total del Estado”. Y después se extrañan que nos indignemos los españoles. Este Gobierno no entiende nada. Cada día está más torpe. Y todavía Rajoy espera a Alemania, cuando está claro que no le conmueve este escenario, ni ningún otro que no sea el de sus intereses. El mensaje darwinista de Berlín es que hay que dejar que los mercados hagan el trabajo de limpieza en el ámbito nacional y expulsen del euro a los más débiles o incapaces. Su egoísmo y torpeza es total, no han aprendido nada de la historia. Pero qué remedio, siempre nos quedará la esperanza. Y aunque este Gobierno tenga voluntad para salvar la banca, pero no al Estado, espero salve Valdevaqueros, porque habrá oído o leído lo que decía el poeta alemán Hölderlin “donde está el peligro, allí nace también lo que salva de ese peligro”.  
María José y Ángel Luis Jiménez

sábado, 16 de junio de 2012

Reinventar la democracia.

El nacionalismo en el siglo XIX era una idea realista. Hoy es una idea imposible de vivir. Ya no vivimos solos y aislados del mundo. Ahora la manera de solucionar los problemas nacionales es relacionándolos con otros pueblos y naciones. Las decisiones ya no se toman a nivel nacional o europeo, sino a nivel mundial. En esta situación, hay que reinventar la democracia. Pensar que tipos de elementos de la democracia tradicional se pueden utilizar para que aquellos que toman las decisiones a nivel mundial sean responsables y estén controlados en todos los ámbitos. Si queremos tener un futuro democrático, estos planteamientos no son idealistas, sino realistas. Ahora los gobernantes que elegimos no mandan y los que mandan no los hemos elegido nosotros. La democracia está en peligro y nadie quiere reconocerlo. La democracia, la soberanía nacional y la soberanía financiera globalizada son incompatibles. Esto lo planteaba muy bien el economista de Harvard Dani Rodrik en su famoso Trilema, donde demostraba la incompatibilidad entre la democracia, la soberanía nacional y la globalización y sus poderes. Sostiene Rodrik que se puede limitar la democracia, sin tener en cuenta los trastornos económicos y sociales que la economía global y sus poderes económicos produce, se puede limitar la globalización, con la esperanza de reforzar la legitimidad democrática o se puede globalizar la democracia a costa de la soberanía nacional. Es decir, que podemos combinar cualesquiera dos de los tres, pero nunca las tres simultáneamente. Y es que la soberanía financiera encontró su fuerza en el hecho de estar globalizada, así que si la soberanía popular quiere ganar también capacidad tendrá que alcanzar espacios supranacionales. Además, se ha demostrado en estos meses que la arena política nacional y europea son inseparables y que lo que se dice y se hace en el ámbito nacional tiene repercusión inmediata fuera de nuestras fronteras. La respuesta para los europeos es la articulación política de Europa sobre una base federal. Aunque el problema está en las barreras nacionales imbatibles, pues pensamos como en el siglo XIX, a pesar de estar en el siglo XXI. Menos mal que podemos consolarnos, porque el Trilema sostiene que, en último extremo, la política vencerá sobre los poderes e intereses económicos. Ojala sea así, porque si no podemos encontrarnos con la quiebra económica del sistema, a la que le seguiría la quiebra política y la quiebra moral. Y al final todos calvos.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 15 de junio de 2012

¿Dónde están los intelectuales europeos?

Decía en un poema Nicanor Parra, reciente premio Cervantes, que atravesamos tiempos calamitosos, imposibles de hablar sin incurrir en delitos de contradicción, imposible callar sin hacerse cómplice de los poderosos. Y eso parece que está ocurriendo con los intelectuales europeos en esta época de crisis, con su silencio se hacen cómplices de los poderosos. El profesor Jan Warner Müller decía estos días en la prensa alemana “los intelectuales europeos han fallado a la hora de defender los grandes logros de la construcción europea y (…) de denunciar el despilfarro de un gran legado de confianza mutua y entendimiento”. En todo el proceso de integración europea siempre han estado presentes las voces de los intelectuales, porque el debate no sólo era económico o del euro, sino político y moral. Por eso, seguía diciendo en su artículo el profesor Müller, “otra equivocación de los intelectuales es ignorar la profunda injusticia con que se está actuando en nombre de la austeridad y la rectitud fiscal”. En honor a la verdad hay que decir que son un puñado de intelectuales alemanes los que están avivando la llama del debate europeo en esta situación de crisis. En concreto, el nobel Gunter Gras y el filósofo Jürgen Habermas, que escribe continuamente sobre este tema en la prensa alemana y francesa. Hace unos días decía “cómo llaman federalismo ejecutivo al pacto fiscal y de austeridad impuesto por Merkel a sus socios europeos, que pretende transferir los imperativos de los mercados a los presupuestos nacionales sin ninguna legitimación democrática propia”. Y hace una semana, Soledad Gallego-Díaz se preguntaba en las páginas de El País, dónde estaban los intelectuales europeos en este debate. No entendía el silencio de las voces de los intelectuales franceses, italianos y españoles en defensa de la constitución europea. O de un modelo social y político diferente al de las dos grandes propuestas que existen en el mundo: la de Estados Unidos y la de China. Europa, hay que decirlo muy claro, no sólo defiende el orden democrático, la economía de mercado y el imperio de la ley, sino también un pacto social que no existe ni en Estados Unidos ni en China. Así que, si los intelectuales son incapaces de encabezar la defensa del modelo europeo, “vendrán más años malos y nos harán más ciegos a todos” como dice Sánchez Ferlosio, un intelectual español.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

miércoles, 13 de junio de 2012

Las “batallitas” del Alcalde de Algeciras.

La actitud prepotente de José Ignacio Landaluce, alcalde de Algeciras y diputado nacional, es increíble. Después de un año como alcalde, se ha peleado con la Autoridad Portuaria y ha abandonado su consejo de administración, porque el sillón que tenía asignado era el peor sitio, el más alejado del Presidente -quería estar a la diestra del padre- y justo en la puerta de salida, según sus palabras a la prensa. Está enfrentado con la Junta de Andalucía por las VPO de Agustín Bálsamo y por otros temas que no voy a enumerar. Y se siente maltratado por Medio Ambiente de la Junta porque no se reúnen con él, lo que considera una ofensa y una humillación. Qué doble vara de medir usa este alcalde en su vida oficial. En este su primer año de gestión, su política municipal es no recibir ni reunirse con los vecinos de Algeciras. No tiene tiempo. Pero eso sí, se ofende cuando no lo reciben a él. Y hablando de humillaciones que les pregunten a los vecinos de Villa Estoril y otros colectivos vecinales que llevan meses detrás de él y de sus concejales para hablar sin resultado alguno. Esa actitud prepotente, por supuesto, no la practica con el Gobierno de la Nación, aunque es normal porque tendría que enfrentarse a su partido, el que lo ha puesto de alcalde y diputado. Un ejemplo de esa actitud sumisa la tenemos con los presupuestos generales del Estado para este año, donde sólo hay una pobre partida de doscientos mil euros para el corredor o acceso central en el tramo de ferrocarril de Algeciras-Almoraima. Acceso básico para el desarrollo del puerto, de la comarca, de Cádiz -de donde es diputado- y de Andalucía. Él sabe que con esto no hay ni para pipas. No importa, lo manda el partido. Sin embargo, sí aceptó en los mismos presupuestos una partida de mil doscientos millones de euros para el acceso europeo del mediterráneo -competidor directo del central-, en el tramo de Valencia-Alicante. A quién pretende engañar el señor Landaluce. A quién o a qué distrito electoral dice representar. Qué lo explique. Y, por favor, no más “batallitas” con los pescadores y Gibraltar. Porque son cortinas de humo y un intento de manipulación para que los algecireños y campogibraltareños no pensemos sobre los verdaderos y gravísimos problemas de nuestro entorno y nuestro país. No se puede tratar como ligero lo que es primordial y como grave lo que es secundario. Ese no ha sido, ni será nunca, un buen método para resolver problemas.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

martes, 12 de junio de 2012

Una democracia de partidos.

Los llamados “congresillos”, celebrados en estos días por el PSOE andaluz para elegir a los 580 delegados que acudirán al congreso regional de los primeros días de Julio en Almería, son la primera prueba superada por José Antonio Griñan para acometer “la reinvención del partido”. Hubo provincias como Almería donde concurrieron tres listas, que luchaban por cuotas de poder y no por las ideas, programas o proyectos de partido. En el congresillo de Cádiz, los militantes se pasaban de una lista a otra -oficial y critica- antes de la votación. A las comisiones de trabajo no acudían a debatir, todo era política de pasillo y de partido. El secretario provincial, Francisco González Cabaña, decía “que se habían comprado voluntades con puestos de trabajo”. Qué mal perder tienen los aparatos de los partidos, acostumbrados siempre a ganar. Los vencedores, por dos votos de diferencia, decían que por fin habían conseguido un triunfo en Cádiz sobre el aparato del partido. Sin embargo, no han ganado ni críticos ni oficialistas, ha perdido el partido. Después de este congreso provincial, el partido socialista de Cádiz ha quedado dividido en dos mitades de difícil unión durante mucho tiempo. Todo esto ayuda a reflexionar y profundizar sobre el funcionamiento de nuestro sistema político, incapaz, como se está viendo en la crisis, de asegurar un reparto equitativo de cargas y responsabilidades derivadas de ella. La falta de transparencia y el control generalizado de todo lo público se originan en la conversión del Estado derecho en un Estado de partidos. En este sistema, los actores principales no son los ciudadanos, sino los partidos y dentro de los partidos, no los militantes y las ideas, sino los aparatos. Hemos llegado a un punto en el que el único objetivo de la contienda política es la alternancia entre partidos para controlar bajo sus directrices los poderes, ejecutivo, legislativo y judicial en su funcionamiento diario. A nuestras instituciones, los partidos le han impuesto el reparto de puestos sobre la base de cuotas de poder y la ideologización de los procedimientos de tomas de decisiones. De esa manera, las instituciones más que servir a los ciudadanos se han puesto al servicio de los partidos. El domingo en El País, José  Ignacio Torreblanca, se preguntaba qué hacer. Pues, redefinir los límites de la política partidista. Al igual que redibujamos los límites del Estado del Bienestar, es imperativo volver a decidir quién hace qué y cómo. Garantizar que cada institución recupere su razón de ser democrática en un marco de transparencia y responsabilidad. Y rescatar, una a una, todas aquellas instituciones que viven asfixiadas bajo el peso sofocante de la política partidista.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

sábado, 9 de junio de 2012

El código ético.

Hace unas semanas se eligió a la Reina de la Feria Real de Algeciras 2012 y a su corte de damas de honor, en una gala celebrada en una discoteca de nuestra localidad y a la que asistieron varios miembros del equipo de Gobierno municipal. La elección de la Reina se realizó tras un pase ante el Jurado al que siguió una entrevista personal y, como novedad para este año, un baile por sevillanas. No voy a comentar esta exhibición machista. Que las mujeres decidan libremente lo que quieran hacer. Sin embargo, eso no fue todo, aún había más. Al Ayuntamiento, como si no tuviera problemas que resolver, facturas que pagar y vecinos a los que atender, se le ha ocurrido para la feria de este año hacer algo muy de moda en el mundo empresarial: un código ético. ¿Para qué? No lo sé. ¿Quizás perpetuar los estereotipos de género? Pero si estamos en el siglo XXI, qué barbaridad. Este código “ético” establece el comportamiento de la reina y sus damas durante la feria de Junio. En él se especifica, según dicta la norma, cómo deben relacionarse y vestirse la reina y las damas de honor. Nada de pantalones cortos, nada de zapatillas deportivas y sobre todo, saber guardar las formas y la compostura en todo momento. Eso sí, deben mostrarse guapas, más que guapas, guapísimas. Y deben saber bailar sevillanas condición “sine quanon” para ser reina o dama. Ah, y por supuesto, lucir un paso garboso en el desfile de la coronación. El no va más. ¡Viva España y olé! Esto para el Partido Popular parece ser la esencia de la mujer, y la verdad, lo intuía pero nunca creí verlo por escrito. No sé si estoy en un bucle temporal o volviendo directamente al pasado, al régimen anterior, con aquellas normas anticuadas de la sección femenina. Al código ético algecireño sólo le falta la visión del ministro Gallardón sobre la mujer-mujer, buena mujer y mejor madre, pero no se preocupen que todo se andará, y en la primera revisión que se haga de la norma se incluirá. Es obvio que queda todavía mucha tarea para transformar la sociedad a partir de la transformación del sitio de la mujer en ella. Pero, ahora, se entiende mucho mejor el eslogan feminista “lo personal es político”, pues vemos la importancia radical que la experiencia personal de las mujeres desempeña como recurso para construir su futuro en libertad y remover todos los códigos, como este, que la dificulten.

viernes, 8 de junio de 2012

Las contradicciones de un mal Gobierno.

Las contradicciones del Gobierno de Rajoy son increíbles y su miopía fiscal aún más. El martes publicaron en el BOE las normas que desarrollan el decreto de amnistía fiscal por el que se permite a los evasores de capitales regularizar esos activos ocultos en el extranjero y sus beneficios, mediante un gravamen del 8%, si las empresas traen el dinero evadido antes del 31 de diciembre del 2012. Un día antes se informó oficialmente que, según las estadísticas de la balanza de pagos, España ha sufrido en el mes de marzo la mayor salida de dinero de la historia. Los inversores y ahorradores españoles y extranjeros sacaron de nuestro país 66.200 millones de euros. Sumados a los casi 31.000 millones que habían salido entre enero y febrero, en el conjunto del primer trimestre de 2012 se exiliaron 97.090,00 millones de euros –es decir, 12.350 euros por segundo- un volumen sin precedentes en ninguna época anterior. Y que continúa en Abril y Mayo, según los datos del Banco de España. Quién lo entiende. Y más si contrastamos este dato con el registrado en el primer trimestre del año anterior, cuyo saldo fue muy diferente, puesto que no salieron, sino que entraron casi 21.000 millones de euros. Eso sí, había otro Gobierno que no tenía la confianza y la credibilidad de los mercados que tiene ahora, según el PP, el Gobierno de Rajoy. Así nos va. Pero las contradicciones no terminan ahí, porque si miramos las medidas de este Gobierno sobre el sistema público de salud y los pagos que tendremos que realizar los ciudadanos por los medicamentos -incluidos pensionistas- para cumplir los objetivos del déficit, no entendemos las ayudas públicas multimillonarias que se están facilitando al sistema financiero y las indemnizaciones millonarias a quienes gestionaron irresponsablemente bancos y cajas mientras se concedían retribuciones fuera de todo sentido y lógica. ¿Es esto justo?. Este Gobierno aprueba todos los días con su mayoría absoluta una cantidad de medidas contradictorias, descontroladas y sin justificación. Y claro, así nos va. Podría seguir con muchas otras, aunque no sé cómo no se indigna la ciudadanía, que no tendrá más remedio que rebelarse contra este mal Gobierno. Empiezo a estar cansada de tanta mentira oficial.
Ángel Luis y María José Jiménez

sábado, 2 de junio de 2012

La política y los hechos.

En estos días, me ha llamado la atención las declaraciones del ministro Gallardón sobre el caso Dívar -malversación de fondos públicos-. Ha dicho que no se debe politizar el Poder Judicial, sin embardo, en esta institución hay una batalla política por el poder, que todavía no se ha acabado ni cerrado. Y también las declaraciones del señor Alonso, portavoz del PP en el Congreso, manifestando que no se debe politizar la bancarrota de Bankia, porque perjudica el sistema financiero. Pero lo más curioso es que hasta el presidente del BBVA entró en la polémica, señalando que lo de Bankia no es un problema de dinero, sino de política. La política, aunque muchos de estos políticos del PP no lo quieran admitir, es el medio para analizar la parte y el todo de unos hechos y así obtener experiencia y conocimientos que después podemos aplicar. Porque todo es política. Y, al mismo tiempo, nada es política.  No podemosa olvidar que los políticos: hombres y mujeres, partidos e ideas son los que hacen que la política exista. A Michel Foucault, historiador de las ideas, teórico social y filósofo francés, le preguntaron por qué le interesaba tanto la política. Su respuesta fue “Y por qué no me iba a interesar. Ciego y sordo tendría que estar para impedir mi interés por lo que probablemente sea el tema más crucial de nuestra existencia, esto es, la sociedad en la que vivimos, las relaciones económicas dentro de las que funcionamos y el sistema de poder que define las maneras, lo permitido y lo prohibido, de nuestra conducta”. Después de todo, la esencia de nuestra vida consiste en el funcionamiento político de la sociedad en la que nos encontramos y vivimos.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 1 de junio de 2012

Los intelectuales y el 15-M.

Algunos intelectuales consagrados siguen criticando en sus escritos al 15-M por no tener líderes, sin embargo, esa es su gran virtud porque tienen una manera diferente de organizarse políticamente. El 15-M es un movimiento social que escucha lo que dice la calle y hace lo que impone la realidad, aunque no se parezca a la teoría de los intelectuales. Les recuerdo en broma a esos intelectuales críticos que Noé, el de la barca, no tenía brújula y se salvó dejándose llevar por el viento. Aquí lo que hace falta es gente joven o no tan joven, preparada, brillante, honrada y no contaminada por las malas artes de gran parte de la clase política, dispuesta a restituir la ilusión con la que nació nuestro sistema democrático en la Transición. Decía Elvira Lindo ayer en El País que hubo un tiempo, no tan lejano, en que creíamos en esto. Por eso, la recuperación de la ilusión por la democracia viene de la mano del 15-M, que hoy reclama la igualdad frente a la libertad, porque uno de los grandes problemas de nuestro sistema es que no soporta las diferencias, a los diferentes y la igualdad. De ahí la fuerza de la solidaridad, el compañerismo y la camaradería del 15-M, el respeto y el buen rollo como actitud sin distinción por sexo, raza, edad o clase. Debido a esa relación entre iguales, las redes sociales tienen gran relevancia para el movimiento por su horizontalidad. El 15-M es el rayo que no cesa, como decía el poeta. Y no desaparecerá mientras haya que luchar por lo básico en este país.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez