domingo, 23 de febrero de 2014

33 años después del 23-F.

Nunca he puesto por escrito mis recuerdos e impresiones sobre la tarde-noche del 23-F de hace 33 años en Algeciras, pero la memoria es frágil y esta conmemoración puede ser el momento para hacerlo, antes de que llegue el olvido.

El día del golpe fue un día normal hasta las 6:30 de la tarde. Aquel día después del trabajo y cumpliendo una rutina, me recogió en casa Francisco Calvo, compañero de partido y de Corporación, para iniciar la agenda que me tenía preparada como portavoz del PA en el Ayuntamiento: visitas, gestiones sobre problemas a resolver de la vida política local o contarme alguna confidencia.

Estábamos en la sede del partido y teníamos sintonizada, como siempre, Radio Algeciras de la cadena SER. De repente a la hora indicada se interrumpió la programación para informar que unos guardias civiles habían irrumpido en el Congreso de los Diputados durante la votación de la investidura de Calvo Sotelo como nuevo presidente del Gobierno, y como fondo de la información sonaron disparos contra la libertad.

Esta noticia fue como un escalofrío que recorrió todo el espinazo del país, pero también de mi propio cuerpo. Mi primer pensamiento fue para los congresistas y compañeros diputados del Partido Andalucista. Y después pensé que a esa hora, ese día y en ese lugar inadecuado me hubiera encontrado yo si hubiera aceptado sustituir al compañero Alejandro Rojas Marcos que, por razones que no vienen al caso, tenía que dejar su escaño de diputado por la provincia de Cádiz, y yo era el siguiente en la lista electoral.

Llamé inmediatamente a mi casa para informar a mi esposa y compañera de lo que estaba ocurriendo, y me dijo que había que recoger a mi hija María José que se encontraba en clase particular en la calle Convento. Hacia allí nos dirigimos Paco y yo.  Como el Ayuntamiento estaba situado en la misma calle, le pedí como favor a Paco que recogiera  a  mi hija y la llevara a casa, que yo lo esperaría en la alcaldía.
  
En el Ayuntamiento se encontraba el Alcalde Francisco Esteban del PCE. Lo primero que hice fue ponerme a su disposición, así como a la organización de mi partido, para lo que hiciera falta en esos delicados momentos de nuestra democracia. También estaba allí Manolo Aguilar del PSOE -entre otros compañeros de corporación-. Ambos portaban pistolas, pues tenían permiso de armas. 

En alguna ocasión me habían ofrecido arreglarme la documentación para su tenencia, -después de los asesinatos de los abogados laboralistas de Atocha parecía necesario ir armado porque nuestra democracia no estaba consolidada- pero a mí siempre me ha parecido que las armas solo se usan si se llevan. Además, una de mis primeras propuestas al entrar en la Corporación fue que la policía local solo portara armas durante el servicio, el resto del tiempo las armas deberían estar en el armero municipal y no en posesión o en el domicilio del policía. Y me parecía que tenía que ser coherente en este aspecto con dicha propuesta.

Al entrar en el Ayuntamiento observé un piquete uniformado de falangistas, todos con armas, entre ellos se encontraba Gómez de Avellaneda, conocido militante de Fuerza Nueva y compañero de trabajo en Interquisa, petroquímica del grupo Cepsa. Me dirigí a él preguntándole por su presencia allí y por qué iban armados, su respuesta fue “Estamos aquí por orden del Gobierno Militar para vigilar a los rojos de la Corporación”. Aquello no era cierto, pues una llamada del Alcalde al Gobierno Militar nos confirmó que no habían ordenado a nadie que vigilara o controlara a la Corporación municipal y menos a su Alcalde, que por allí había aparecido un grupo que se definía como de Fuerza Nueva ofreciéndose a la autoridad militar para lo que hiciera falta, pero se les había despedido de forma diplomática.

Un rato después regresó Paco Calvo, que había dejado a mi hija en casa y había tranquilizado a mi familia. Me informó que estaba haciendo gestiones para poder pasar, si triunfaba el golpe, en una embarcación a Gibraltar desde la Línea. Gestiones parecidas también las estaban  realizando otros compañeros socialistas y comunistas. A mí me parecía -y así se lo dije a Paco- que no era necesario, porque estaba seguro que el golpe no triunfaría.

Transcurridas tres horas de la intentona golpista, hacia las nueve y media de la noche, después de estar sumidos en el miedo, la incertidumbre y la angustia ante la eventualidad de otro enfrentamiento civil violento como los que han jalonado nuestra historia, empezamos a tranquilizarnos en el Ayuntamiento. Y esa tranquilidad nos vino por las noticias de la radio donde hablaban de que las tropas ya se habían retirado de RTVE, el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laina, anunciaba la formación de un gobierno provisional, y la Junta de Jefes de Estado Mayor y el Consejo General del Poder Judicial ofrecían su total apoyo al Rey y su respeto a la Constitución.

Sin embargo, Tejero aún seguía teniendo secuestrado al Gobierno y los congresistas, y Milán del Bosch ocupaba con sus tanques las calles de Valencia. Al volver a casa cerca de las diez, apareció mi amigo Jorge del Águila del PCE que no se fiaba todavía de la situación, y me dijo que se sentía más seguro en mi casa que en la suya. Allí permaneció hasta después de la comparecencia televisiva del Rey -que nos tranquilizó definitivamente a todos- en la que declaró su condena al golpe y su compromiso con la Constitución y la democracia.

Este fue el principio del fin del golpe de Estado. Una vez se marchó Jorge del Águila, pasadas las dos de la madrugada, nos metimos en la cama con el transistor y nos quedamos dormidos por el cansancio. Al día siguiente al despertarnos ya había salido el sol. La vida continuaba. La democracia también.

Algunas cosas aprendimos de esta trágica experiencia. Primero, que la libertad es más grande que los partidos. Segunda, que la mejor vacuna contra la violencia es la democracia. Tercero, que lo que nos une políticamente es más importante que lo que nos separa. Cuarto, que con el fracaso del golpe se había ido un ejército y se había quedado otro al servicio, como debía ser, de un Estado democrático.

Como conclusión debo decir que el golpe fue una vacuna para la sociedad española, porque consiguió el efecto contrario de lo que perseguían los golpistas. Querían debilitar nuestra democracia y salió más fortalecida. Y nos recuerda a los españoles, algo que no debemos olvidar, que la democracia y la libertad hay que defenderlas y ganarlas todos los días.

Algeciras,  23 de febrero del 2014

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Ser útil o importante?

Decía Winston Churchill que “la gente no quiere ser útil sino importante”, y añado que también quieren aguantar el mayor tiempo posible en el carguillo, y todo sin tener la menor idea de lo que están haciendo.

En este país el político acepta el puesto que le ofrecen sin siquiera preguntarse si tiene la menor idea de lo que tendría que hacer y si será útil para el puesto. Sumiso al que lo ha nombrado, se instala en la rutina, atento a un solo objetivo: evitar cualquier decisión que conlleve el riesgo de perder el cargo. Lo único que al final le importa es aguantar el mayor tiempo posible, porque de él depende sus ingresos pero algo más importante, la valoración social que luego se le tenga. Ser importante.

Por eso en este país en los últimos años ha dominado la cultura del pelotazo y los mediocres, como cuenta Antonio Muñoz Molina en su libro Todo lo que era solido. “A una economía especulativa le corresponde sin remedio una conciencia delirante”, dice. “Se cambiaron las leyes no para hacerlas mejores, sino para asegurarse de que podrían actuar sin problemas al margen de ellas”, afirma.

La España de la especulación, el dinero fácil, la corrupción social y política se convierte en “el país de los simulacros y los espejismos, el de las candidaturas olímpicas y las exposiciones universales, el de las obras ingentes destinadas no a ningún uso real sino al exhibicionismo de los políticos que los inauguraban y el halago paleto de los ciudadanos que se sentían prestigiados por ellas”. No les preocupaba hacer puentes donde no había ríos, aeropuertos donde no aterrizaban aviones y autopistas por donde no pasaban coches. La modernización de España ha terminado siendo la modernización de las apariencias.

Y no me vale la excusa de que esa es nuestra cultura, que los españoles somos así. Porque el cambio de hábitos hoy es posible y más necesario que nunca, aunque no sea fácil. Los hábitos de conducción (la velocidad, el cinturón, el alcohol) se han transformado radicalmente en diez o quince años. Los hábitos de fumar cambiaron de la noche a la mañana. Porque no pueden hacerlo también nuestras instituciones políticas y económicas. Pienso que si hay un esfuerzo decidido e integrado, España puede cambiar.

Los españoles tenemos la energía y la creatividad para salir de esta situación. España debe elegir tocar fondo. El país se enfrenta a una elección trascendental: modernidad o populismo. En una dirección está el bienestar, el trabajo duro pero con recompensa justa, la seguridad jurídica y unas instituciones en las que podamos creer. En la otra está la cultura del pelotazo, la mediocridad, el dinero fácil y un capitalismo de amigos en el que las ganancias son del que tiene contactos y las pérdidas de la sociedad en su conjunto. La elección siempre es nuestra. Así que tenemos que elegir, ¿ser útiles o importantes? Y lo que esto en el fondo significa.


Ángel Luis Jiménez Rodríguez

lunes, 17 de febrero de 2014

No entiendo nada.

No entiendo cómo el Plan de Infraestructura, Transporte y Vivienda del Ministerio de Fomento (2012-2024), más conocido como PITVI, documento ahora en información pública, ignora la normativa comunitaria y la red básica europea de transportes al no incluir como prioritaria la conexión Algeciras-Bobadilla-Madrid.

No entiendo cómo el mismo día que se conocieron los datos que aupaban al puerto de Algeciras como líder en España en el tráfico de contenedores superando a todos los puertos españoles, incluidos valencianos y catalanes, el Ministerio de Fomento volvía a dar una soberana bofetada al puerto algecireño, al Campo de Gibraltar y Andalucía al considerar que el tramo ferroviario entre Algeciras y Bobadilla no es prioritario dentro del PITVI.

No entiendo el menosprecio que hace el ministerio de Fomento al potencial de transporte ferroviario del Puerto de la Bahía de Algeciras, de hecho incluye esta línea como tramo de red convencional con menor potencial de tráfico lo cual justifica menos inversiones que en otras conexiones portuarias de España. Sin embargo, la suma del crecimiento tendencial de la demanda actual más una estimación de la captación de tráficos que actualmente se realizan por carretera hacen urgente y necesaria la construcción de esta infraestructura.

No entiendo la demostrada falta de interés de la Administración General del Estado por la línea Algeciras-Bobadilla-Madrid, a pesar de que ya en 2004 el tramo figuraba en la lista de los 30 Proyectos Prioritarios de la Red Transeuropea de Transportes declarados de interés europeo. Además el año pasado ese tramo pasó a formar parte de dos de los Corredores Ferroviarios de la Red Básica: el número 3, Mediterráneo, en su ramal central, y el número 7, denominado Atlántico.

No entiendo cómo Fomento para elaborar el PITVI no tuvo en cuenta ni una sola de las 35 enmiendas consensuadas y enviadas por los agentes económicos, sociales e institucionales de la Bahía de Algeciras que conocen mejor que nadie la realidad del Puerto y la Bahía. Ahora ya son 39 las alegaciones consensuadas y enviadas para tener en cuenta en este Plan, donde se recogen aquellos 35 argumentos anteriores más 4 nuevos sobre hechos acaecidos durante el último año respecto al futuro de la línea ferroviaria Algeciras-Bobadilla-Madrid. Aunque no se sabe si serán de nuevo despreciadas y rechazadas. ¿Por qué?

No entiendo cómo el Ministerio antes de la exposición al público de su Plan de Infraestructura y Transportes no lo ha cotejado previamente con la Red Básica Transeuropeas de Transportes (TEN-T), donde la línea ferroviaria Algeciras-Bobadilla-Madrid es la única ubicada en territorio español que cuenta con doble prioridad europea. Prioridad que la Unión Europea estableció con el respaldo del anterior Gobierno español.

No entiendo la falta de sensibilidad y el trato discriminatorio que realiza este Gobierno con los intereses, el desarrollo y las potencialidades de esta zona, pues aliviaría parte de ese 43% de paro que tanto nos agobia. Tampoco entiendo la actitud y falta de responsabilidad del diputado y alcalde Ignacio Landaluce, ni la del subdelegado, Javier de Torre, que no actúan como verdaderos servidores públicos escuchando la demanda de los ciudadanos y trasladándolas a los órganos de decisión en el Ministerio de Fomento o en el Gobierno de Madrid. Llegará el día que tendrán que dar explicaciones de su olvido y menosprecio por los intereses de la Comarca del Campo de Gibraltar. Y será más pronto que tarde.

Si entiendo que ya no se puede esperar más y que el clamor reivindicativo del Campo de Gibraltar debe llegar ante las más altas instancias del Estado y de la Unión Europea  para que sepan de la urgente necesidad de complementar las conocidas potencialidades del puerto de Algeciras y la Bahía con un desarrollo económico del que tan necesitada está la zona. No podemos ni debemos esperar más, ahora todos a una como Fuenteovejuna. Ha llegado el momento del grito unánime de la Comarca: Ayuntamientos, agentes económicos y sociales. Y, por supuesto, la sociedad civil que debe asumir más protagonismo ante la pasividad y falta de liderazgo de nuestros responsables políticos. Porque no existen claves, ni explicaciones, ni razones para tantas situaciones absurdas y sin sentido. ¿O sí? 

Ángel Luis Jiménez Rodírguez

domingo, 16 de febrero de 2014

El dedo divino de Rajoy.

Una vez más el dedo divino de Rajoy, que tanto ha criticado la madrileña Esperanza Aguirre, designa al candidato a la presidencia del partido y de la Junta de Andalucía, ninguneando a la militancia, que solo tendrá que confirmarlo en el simulacro de congreso de primero de Marzo.
Mariano Rajoy nunca ha cantado bien el himno de Andalucía, pero ahora desafina más que nunca al elegir a Juan Manuel Moreno Bonilla, actual secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, como cabeza de cartel para nuestra Comunidad sin contar con su militancia. Y es que Rajoy esperaba y esperaba, porque no entendía la urgencia de la militancia para elegir a alguien que los pilote, ni tampoco su desanimo. La realidad es que Rajoy siempre ha mirado con cierta indiferencia a Andalucía, porque no la entiende nada.
Moreno Bonilla presentó ayer en solo 24 horas 9.000 avales -solo eran necesarios unos 90- para ser candidato en el congreso extraordinario del PP andaluz que se celebrará en Sevilla los días 1 y 2 de marzo. El problema estriba en que el escenario dibujado en Andalucía para este candidato y su partido no es el del éxito, sino el de una derrota. Derrota que los populares ya dan por descontada ante el “desanimo” de los militantes y “el carrerón” de Susana Díaz. Además la fuerza municipalista con la que arrasaron en las últimas elecciones locales ya se está desvaneciendo.
Ante este panorama lo importante para Rajoy es controlar el día después del fracaso electoral,  porque dicen los analistas y comentaristas que desde la marcha de Arenas la situación del PP andaluz es la de un “pollo sin cabeza” o si quieren mejor sin liderazgo, ni organización. Pues el pilotaje de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, durante el pasado año ha sido solo de transición, ya que nunca se ha sentido a gusto en el puesto y dice que solo le interesa su alcaldía.
El PP andaluz desde la marcha de Arenas parece haberse borrado de un plumazo del mapa. Es más, ha pasado a ser administrado por Madrid, convirtiéndolo en el terreno de juego de las baronías y, en el caso del candidato andaluz para la Junta, en un juego de ajedrez de Cospedal y Zoido contra Soraya y Arenas. De momento, resuelto a favor de Soraya gracias al apoyo de Rajoy a su candidato.  
Pero estas diferencias entre Cospedal y Soraya pueden tener consecuencias, porque la número dos del PP lo ha entendido como una intromisión de la vicepresidenta en los asuntos de partido, totalmente de su poder y competencia. La batalla por el poder continuara entre ellas. En cualquier caso otro retroceso democrático más, porque el PP no para en sus despropósitos en Andalucía y fuera de ella. Y mientras Andalucía tendrá que seguir esperando que se pongan de acuerdo en el partido del Gobierno,  que ni deja decidir ni tampoco decide. Y, claro, así nos va.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez.

miércoles, 12 de febrero de 2014

La Justicia Universal.

La Fundación Internacional de los Derechos Humanos se pregunta hoy en las redes digitales: ¿Qué clase de ministro de Justicia querría suprimir la Justicia Universal?

La respuesta se la dio ayer el ministro de Justicia Gallardón mediante una reforma exprés de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobada por el pleno del Congreso solo con los votos del PP. Toda la oposición votó en contra y algunos partidos tacharon los cambios de inconstitucionales. Pero el Gobierno con su mayoría parlamentaria decidió cambiar derechos humanos por dinero.

El Gobierno optó por una reforma exprés, inédita en esta legislatura, para que se aprobara antes del verano y eludir la petición de informes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Consejo de Estado y el Consejo Fiscal. El PSOE había pedido que, apelando a un precedente, se pidiera informe al Poder Judicial. Pero el PP se opuso con  la ayuda de CiU.

Hasta ahora la justicia española era competente para perseguir universalmente la mutilación genital femenina y los crímenes de derecho internacional como el genocidio, los crímenes de guerra, los de lesa humanidad, la desaparición forzada y la tortura. Y en el caso de la ablación, el anterior Ejecutivo sostenía que encajaba en los supuestos del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que reza así: “Nadie podrá ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”.

Pero no sólo eso, según denunciaba ayer Amnistía Internacional, España puede empezar con esta reforma a "contravenir las normas del derecho internacional que determinan que algunos crímenes son tan atroces que los Estados tienen la obligación de investigarlos y enjuiciarlos".

El Gobierno del PP inició esta reforma de la jurisdicción universal después de que China mostrara su malestar -amagando con represalias económicas- por la investigación de la Audiencia Nacional a la cúpula del Partido Comunista del gigante asiático por el genocidio del Tíbet. El PP justifica este carpetazo a la justicia universal porque le traía muchos conflictos.

La reforma legal aprobada restringe y estrecha aún más los supuestos en los que los jueces españoles podían investigar delitos cometidos en el extranjero, y no solo en los casos de genocidio, crímenes de lesa humanidad o tortura, sino también en el caso de los delitos contra la libertad sexual de menores de edad (pedofilia o pederastia) cometidos fuera de España.

Ahora el texto establece que los jueces españoles solo podrán entrar a investigar si el acusado es ciudadano español o extranjero con residencia habitual en España. También solo se podrá abrir una instrucción si la víctima del delito tiene nacionalidad española, pero en este caso se pone una condición que el supuesto agresor se halle en suelo español.

Con esta reforma todas las causas abiertas de justicia universal en la Audiencia Nacional como delitos de genocidio en Tíbet o en el Sáhara; Bombardeos contra Gaza; Torturas en los campos de concentración nazis o en Guantánamo; El asesinato de José Couso… Y así hasta 15 causas más quedarán archivadas ahora de manera instantánea. Y todo esto está promovido por el partido que dice defender el derecho a la vida, aunque se le haya olvidado que la justicia no se puede parcelar: o es universal o no es justicia. Otro acto de barbarie del PP.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez.

domingo, 9 de febrero de 2014

Los discapacitados y la nueva Ley de Educación.

En su Ley de educación (LOMCE) el ministro Wert ha olvidado la educación inclusiva de los discapacitados, porque segrega o excluye de los centros a los alumnos con necesidades educativas especiales.

Las organizaciones que velan por los derechos de las personas con discapacidad están alzando la voz contra la nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Pues la calidad educativa que se pregona está basada fundamentalmente en los resultados académicos, lo que abre una vía en los centros educativos para la segregación y la exclusión de los alumnos con necesidades educativas especiales.

Según el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) -del que forma parte la ONCE-, esta ley no apuesta por la educación inclusiva y se salta las normas más importantes de alcance internacional de derechos humanos como la Convención de la ONU sobre Discapacidad. A juicio de estos colectivos, la LOMCE “es una oportunidad perdida, y una herida abierta en la educación inclusiva, y los alumnos con discapacidad estarán segregados y faltos de apoyos, ya que la supuesta calidad de esta ley se basa sobre todo en resultados”.

Por eso, el CERMI ha anunciado que va a plantear a “la única instancia no política que puede hacerlo, la Defensora del Pueblo” que estudie si la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) cumple la Constitución, pues consideran que discrimina y estigmatiza a las personas con discapacidad, cuando hasta ahora los resultados de la educación inclusiva no han podido ser mejores. Los datos lo confirman en nuestro país, pues el 99% de los escolares ciegos está integrado en una escuela ordinaria y el 80% de los sordos. Y cuando el fracaso escolar en España es del 28%, en el caso de los escolares ciegos o sordos tan sólo alcanza el 9,4%.

También el presidente de Down España, José Fabián Cámara, critica duramente la ley, porque  incumple gravemente los mandatos de inclusión educativa que derivan de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, donde se imponen a España obligaciones claras y terminantes como parte de este tratado internacional. Y recuerda  que en la población con síndrome de Down se pasó de un analfabetismo del 80% a su práctica inexistencia, pero esta ley puede hacer que haya un retroceso y que desaparezca lo conseguido.

En esta misma línea, el director del centro superior de enseñanza virtual de la UNED, Bernardo Díaz, manifestó su “claro rechazo” a la LOMCE, a la que se ha referido como una “oportunidad perdida”, ya que su desarrollo “va en contra de las necesidades que tienen las personas con discapacidad y, sobre todo, con discapacidad intelectual”.

No sé como un ministro que dicen está muy titulado y preparado, puede ser tan incompetente. Todavía no se ha enterado que lo normal es ser diferente. O en realidad lo que pretende es volver a tiempos pasados, tiempos que ya creíamos olvidados, donde el discapacitado era segregado y marginado por ser diferente. Qué Gobierno de ignorantes y malvados. Y Wert el primero.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

Me gusta lo andaluz.

Este texto me ha llegado anónimo por internet y no me resisto en publicarlo, porque a la autora, igual que a mí, le gusta lo andaluz.

"Hoy estoy guarnía. Y lo que más me gusta de estar guarnía es poder decir que estoy guarnía... Es una expresión que me encanta... como tantas otras que son tan nuestras. Como cuando una se harta de comer y acaba engollipá (o engoñipá) o cuando riegas las macetas más de la cuenta y las dejas enguachinnás... Yo nunca pido churros, sino calentitos... de niña nunca iba a las atracciones, sino a los cacharritos...a los amigos pesados se les dice jartible y cuando me tangaba del colegio lo que hacía era rabona... (qué peyas ni peyas). A lo largo de mi vida he conocido a más apollardaos que tontos y a más esnortaos que despistados... pero nunca a ningún antipático, sólo a malajes o saboríos... Aquí lo mucho es una jartá o una pechá, y lo poco es una mijita... y la gente no pasea, da vuerta... Lo que está muy sucio está empercochao y lo que limpias a fondo lo dejas escamondao... Si se te va la olla te quedas majarón, y si das mucho la lata te llaman pejiguera... Los borrachos, que son papaos, no deambulan, sino que dan camballás... y la gente no odia la mentira, sino el falserío... Lo roto está descuajaringao y lo pasado de fecha revenío... los cobardes son jiñaos y lo muy visto está mu manío... Por expresiones como estas, y las miles que se quedan en el tintero, cada vez me gusta más el andalú... y quien diga que hablamos mal que aprenda a entendernos y verá como le coge el gusto... buenas tardes... (y que conste que lo que acabo de soltar no es ninguna tontería, sino una chuminá)". No, es una maravilla del habla andaluza.

lunes, 3 de febrero de 2014

Los lobos financieros.

A esta crisis la hemos llamado de las hipotecas basura o de alto riesgo, pero en el fondo se trata de la acción de un grupo de financieros que sin moral alguna se han coordinado para hacer dinero como lo hacen los lobos u otros depredadores sociales, en manada.

En estos días se está proyectando en los cines la película de Martin Scorsese “El lobo de Wall Street”, que desvela las causas profundas del apocalipsis financiero de 2008, origen de una larga recesión mundial. La película trata de un tiburón de Wall Street llamado Jordan Belfort -interpretado por Leonardo de Caprio-, uno de los agentes responsable de las desigualdades actuales y que tan solo cumplió 22 meses de cárcel.

Martin Scorsese dice que "la película es la historia de una locura, de la obscena mentalidad de un negocio podrido, y así lo quise mostrar. Sin prebendas, con toda la libertad que necesitaba para dejar clara la impunidad con la que se movían esos sujetos".

Sin embargo, no olvidemos que no fueron estafadores u oportunistas de pelaje medio, como el broker protagonista de la historia y su firma “Stratton Oakmont”, quienes condujeron a la economía mundial a la catástrofe, sino instituciones financieras de rancia prosapia y bancos de inversión o bancos a secas, pero eso si con mucho pedigrí.

A esos bancos lo llamamos sistémicos porque si caen arrastran a todo el sistema generando mayores costes de lo que supone su rescate. El discurso capital para entender el crash de 2008 no aparece en el filme en boca del protagonista interpretado por Leonardo di Caprio, sino en el brutal monólogo de Matthew McConaughey, “todo consiste en pasar el dinero desde el bolsillo de los clientes al nuestro”. Yo a la película la hubiera titulado “El lobo era Wall Street”.

Esta película es toda una lección de cómo estafan los bancos con hipotecas basuras, participaciones preferentes, activos tóxicos y lo que se les ponga por delante. Solo posible, como dice Scorsese, debido a una mentalidad obscena y podrida para los negocios. Porque cuantos más accionistas, contribuyentes, trabajadores o clientes caigan desplumados, mejor y más grande será el botín. Lo único que cuenta es ganar mucho y muy rápido.

Lo mismo ha ocurrido en España con Bankia y otros bancos y cajas fallidas, con agujeros negros que han devorado miles de millones de los españoles y cuya onda expansiva ha pulverizado todo en kilómetros a la redonda. Alrededor del vértice de esa onda expansiva han revoloteado la mayoría de los protagonistas de estos años: gestores negligentes o criminales, políticos corruptos, promotores de pelotazo, gobernantes ambiciosos y reguladores de vista gorda.
Aunque lo peor, como ocurre con el tiburón norteamericano, es que bajo la montaña de escombros y basuras dejadas en el derrumbe provocado con sus malas prácticas financieras, estos lobos o tiburones quedan vivos, intactos, sin despeinarse. Impunes.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 30 de enero de 2014

Susana se fue a Bruselas.

Susana Díaz se fue a Bruselas para entrevistarse, como jefa del Ejecutivo andaluz, con Durao Barroso y con el comisario europeo de Política Regional.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, estará hoy y mañana en Bruselas para mantener sendos encuentros con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el comisario de Política Regional, Johannes Hahn, con el objeto de abordar asuntos comunitarios con repercusión en la comunidad autónoma. Esta es la segunda visita de la presidenta andaluza a Bruselas. En su intervención ante el Pleno extraordinario del Parlamento andaluz de la pasada semana, Díaz se refirió a la reunión con Barroso apuntando que la voz de Andalucía "debe oírse en la capital comunitaria fuerte y clara", porque son "muchos los intereses de nuestra tierra a tratar allí".

El portavoz del Ejecutivo andaluz, Miguel Ángel Vázquez, indicó ayer que la presidenta acude a Bruselas con cuatro importantes temas sobre la mesa después del "reparto arbitrario" de los fondos que ha llevado a cabo el Ejecutivo español. Estos son el reparto de fondos europeos para promoción de empleo juvenil, la conexión ferroviaria al puerto de Algeciras, el reparto de fondos europeos y la Política Agraria Común (PAC).

Esta visita era obligada si queremos que se resuelvan estos temas tan importantes para el crecimiento y desarrollo de Andalucía, pues no solo se está haciendo un reparto arbitrario por parte del Gobierno de los fondos europeos, sino que también son arbitrarios y discriminatorios los presupuestos nacionales para inversiones en infraestructuras ferroviarias o de carreteras, que ahora también tienen que pasar por Bruselas.
En 1986 la consultora norteamericana Betchel  entregó un informe a la Junta de Andalucía donde ya decía “Entre los factores que son un obstáculo en el Campo de Gibraltar para ser un lugar de comercio y progreso, el principal es la falta de unas infraestructuras adecuadas de comunicaciones”. El informe Betchel centraba su valoración negativa en el estrangulamiento de las comunicaciones terrestres, vía carretera o ferrocarril del Campo de Gibraltar.

Transcurridos más de veinticinco años seguimos igual: hablando, discutiendo, reclamando y no resolviendo problemas por la falta de voluntad política para poner en valor esa renta de situación y esta zona privilegiada que es el Campo de Gibraltar. Y es que las inversiones adecuadas en infraestructuras permitirían el progreso, el desarrollo y la creación de empleo demandada en esta zona.

Ya es hora de que los presupuestos del Estado Español recojan las inversiones necesarias para la conexión del Puerto de Algeciras con la red ferroviaria europea a través de la línea Algeciras-Bobadilla. Y que ésta sea el enlace de una infraestructura clave como es la del Puerto de la Bahía con los grandes ejes de desarrollo continental.

Además, así lo indicaba el comisario europeo de Transportes, Siim Kallas, en una respuesta a la iniciativa presentada por el eurodiputado español Willy Meyer. “El Reglamento sobre las orientaciones relativas a la red transeuropeas de transporte, propuesto por la Comisión y aprobado el 19 de noviembre de 2013 por el Parlamento Europeo, incluye la conexión Algeciras-Bobadilla-Madrid tanto en el corredor Atlántico como en el Mediterráneo. Esta conexión está plenamente en consonancia con la política de la Red de Transportes Europeos (RTE), como pone de manifiesto la obligación de que todos los puertos principales estén conectados a la RTE, al menos por ferrocarril y carretera”.

El comisario también se ha comprometido asegurando que “en el marco de los planes para los corredores, se determinarán las prioridades y acciones específicas para la activación de los mismos. Esta conexión se incluye reiteradamente en la lista preliminar de proyectos receptores de ayudas de la Unión, que figura en el anexo I del Reglamento sobre el Mecanismo Conectar Europa, que establece que las obras del Corredor Atlántico a su paso por Andalucía, desde Algeciras hasta Madrid, empezarán antes de 2015 y deberán finalizar en 2020”.

Así que la presidenta andaluza solo tiene que repetir en Bruselas el dicho popular: “Blanco y en botella…” Y si no la entienden, lanzarles el mensaje de que “el mundo está cambiando y es claro en el agua”, pero también en el Puerto de Algeciras.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 24 de enero de 2014

Una carta engañosa y mentirosa.

La carta enviada por la ministra Fátima Báñez para tranquilizar a los nueve millones de pensionistas españoles ha resultado contraproducente, pues nos ha intranquilizado más a todos los pensionistas.


Todos los pensionistas de este país hemos recibido o están a punto de recibir una carta de la ministra de los pensionistas, Fátima Báñez García, informando de que las pensiones han aumentado entre un 0,25  y un 0,50 por ciento. Y recordando que el pasado año, y a pesar de la difícil coyuntura económica, las pensiones subieron el 1 o 2 por ciento dependiendo de su cuantía. Lo que no dice es cuanto se incrementó el IPC, el IVA o los impuestos indirectos. Ni la pérdida sufrida ese año en el poder adquisitivo de los pensionistas.
También nos dice la ministra “que ha entrado en vigor una nueva fórmula de revalorización de las pensiones que garantizan que éstas subirán todos los años sea cual sea su situación económica y que nunca podrán ser congeladas”. Termina la carta con un compromiso, “seguimos trabajando para conservar un sistema de pensiones, solido, estable y solidario de todos y para todos”.
Cuantas mentiras y engaños en un texto tan breve. Por favor, “señora” ministra, no nos tome el pelo que no somos tontos. Hay énfasis que delatan, y rotundidades que nos llevan a no creer nada de lo que nos dice. Sobre todo al subrayar que el nuevo sistema de pensiones es “solido, estable y solidario”, cuando todos sabemos que es lo contrario y que, por lo tanto, nos está mintiendo.
A los ministros de este Gobierno les pierde la ebriedad de la mayoría absoluta. Les pasa como a ese gente que borracha revela su verdadera personalidad, y entonces nos muestran su aspecto más mediocre, manipulador y mentiroso. Sobre todo cuando aplican la máxima de este Gobierno, “Legislar es recortar”, sin pensar que casi el 30% de los hogares españoles tienen como sustento a un pensionista.
Me pregunto dónde estarán los 70.000 millones de euros del fondo de reserva de las pensiones que recibió este gobierno al llegar al poder, porque ni informan, ni explican quién se lo está comiendo. O es que se invierten para que esos héroes nacionales que dicen crear riqueza sigan creando pobreza entre las clases bajas y medias y beneficiándose de la desigualdad del sistema.
Un pueblo que no respeta a sus mayores, ya sean jubilados o pensionistas, está perdiendo su memoria y negando su futuro. Y eso es lo que hace la “señora” ministra con sus medidas de ahorro. El Gobierno calcula que con sus ajustes se ahorrarán en el nuevo sistema de pensiones cerca de 33.000 millones de euros entre 2014 y 2022. ¿Para quién?
También nos dicen que la esperanza de vida será clave en las pensiones futuras. Pero la realidad es que como las expectativas de vida aumenten en el futuro, las pensiones serán todavía más bajas. A la ministra y a los patriotas de este Gobierno ya solo les falta pedirnos un día que por patriotismo “NO vivamos muchos años”, algo parecido a lo que dijo el ministro del ramo Japonés a sus pensionistas.

Menos mal que la oposición ya ha manifestado su rechazo unánime al sistema de pensiones aprobado. Y está convencido de que el Ejecutivo alberga con estas medidas una "maniobra" para "consumar la muerte del sistema público de pensiones" y después privatizarlo. Sin embargo, la oposición asegura que esta reforma no tendrá larga vida, porque este mal gobierno caerá y entonces, será derogada. Dios los oiga.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

lunes, 20 de enero de 2014

No es país para fatalistas.

Todo discurso fatalista, además de quedarse inmerso y bloqueado en su propia negación, acaba siendo cómplice de este Gobierno oscurantista y poco transparente.
Hay gente que parece exhibir cierto regodeo en pronunciar frases como “todos son iguales” o “lo mismo roban unos que otros”. Parece que así se confirmara su fe oscurantista, ratificada en  la negación de cualquier conato de optimismo. Mi impresión es que ese discurso fatalista, además de quedarse inmerso y bloqueado en su propia negación, acaba siendo cómplice del oscurantismo gubernamental. La estrategia de este Gobierno, inmerso en el mayor escándalo de corrupción de la democracia, parece sencilla: asegurar que los ciudadanos no solo vean recortadas sus garantías de protesta, sino también su ánimo, para acabar hundiéndolos en un fatalismo crónico. Por eso, limitan el derecho de manifestación siguiendo el procedimiento habitual, es decir, declarando que para afianzar derechos y libertades se coartan derechos y libertades. Pero una vez más se equivocan, este no es país para fatalistas.
Decía Albert Einstein que “no pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo” y “es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. […] Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”
En relación con esta larga cita, y si algo hay que decir de los vecinos de Gamonal y de otros vecinos y barrios de este país, es que se está en plenitud de inventiva, se está acertando con la estrategia, se está trabajando duro combatiendo el conformismo y, finalmente, se está promoviendo la crisis para acabar con la crisis que imponen las élites económicas y sus élites políticas subordinadas. Por eso, este no puede ser el tiempo de los tibios, ni el de a los que todo les da igual y mucho menos el de los que creen que es un signo de educación cederle el paso a quienes estén dispuestos a ocupar nuestra casa, nuestra calle o nuestro barrio y no devolvérnoslos nunca.
Aprovechemos este conflicto social para obligar a cambiar las formas de hacer política, para infundir esperanza, aunque sea ciega y esté encadenada, para inflamar el grito visionario que nos saque a la calle e impulse nuestra soberanía, la de la clase trabajadora, la de la gente corriente, la del pueblo. El poder popular creado a raíz de este conflicto en Burgo y en otras ciudades españolas no debe disolverse, sino fortalecerse y dar un salto adelante, apostando por desarrollar marcos de decisión popular para que no nos roben ni el presente, ni el futuro, y que los ciudadanos decidamos siempre sobre ambos. Generar poder popular es generar poder social, cultural e institucional para derrotar el poder de los que se dicen poderosos, pero que en realidad no lo son. 

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

jueves, 16 de enero de 2014

¿De quién es la calle?

La violencia nunca es gratuita, ni tampoco surge de la nada, siempre hay causas.
Los vecinos del barrio de Gamonal en Burgos han dicho que no van a dejar sus calles en manos de especuladores y corruptos, en un proyecto de bulevar que les deja sin aparcamiento, además de no ser prioritario y tener un coste excesivo. Lo mismo está ocurriendo en otros barrios y pueblos de España, donde los vecinos se encierran en un ambulatorio para que no lo cierren o disminuyan sus plantillas, exigen colectores para solucionar inundaciones, bloquean  derribos innecesarios, paralizan desahucios crueles, abuchean a alcalde de visita en sus barrios abandonados, salvan una fiesta popular o se reapropian de instalaciones abandonadas o pisos vacíos.
La violencia nunca es gratuita, ni tampoco surge de la nada dice Noam Chomsky. En Burgos la gota ha colmado el vaso y se ha desbordado cuando menos se esperaba. Esto prueba que la temperatura de la calle está al rojo vivo. Los políticos con su despiste general creen que hay zonas donde no pasa nada, zonas calmadas y enfriadas, pero cuidado con tirar cerillas porque hay muchos charcos de gasolina. Y no es una metáfora. Lo de Gamonal demuestra otra vez que la gente no está para bromas, que está a la que salta, que ya no pasa una… en sus calles.
El episodio del barrio de Gamonal y otros recientes demuestran que la gente existe y hay que contar con ella. Aunque la resistencia ciudadana se haya replegado, sigue en sus barrios, en sus calles, en sus casas dispuesta a defender con uña y diente lo suyo, lo poco que le están dejando. Tal vez no tenga fuerza suficiente contra la privatización sanitaria, los recortes sociales o la ley del aborto y tienen que esperar a las urnas, pero por sus calles no pasaran. Existe un rearme en el movimiento vecinal y surgen por todas partes las asambleas de barrio, continuadoras algunas del 15-M, que no está desaparecido sino que dejó la Puerta del Sol para irse a los barrios.

En esa lucha de la calle contra Lacalle -apellido del alcalde- el pueblo de Burgos ha gritado libertad y ha exigido sus derechos. Una ciudad aparentemente muy conservadora y católica donde nadie y menos el PP podía imaginar que surgiera un estallido así. Pero olvidaron algo fundamental, que ahora existen internet y las redes sociales donde la información no se puede manipular y controlar como antes. En Burgos como en otras ciudades y pueblos de España los ciudadanos están tomando conciencia de su fuerza. Y saben que no tienen muchos medios para combatir las armas de destrucción masiva que les lanzan alcaldes y ministros, pero tienen claro que si quieren ocupar las calles tendrán que conquistarlas casa por casa.  

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 10 de enero de 2014

La educación en España.

La educación en España no es catastrófica, sino mediocre” decía anoche José Antonio Marina en la UNED de Algeciras. Y aunque haya avanzado mucho en muchos aspectos se ha quedado estancada. Por lo que pensar que la educación va a cambiar por cambiar una ley es una ingenuidad o una ignorancia.

Teniendo en cuenta que nuestra cultura “se basa en la necesidad de crear y resolver problemas”, el filósofo y escritor José Antonio Marina abogó anoche por “educar el talento” o lo que es lo mismo “educar la capacidad de tener buenas ideas y adiestrar el inconsciente” para “enfrentarse eficientemente a cualquier problema”.

Como destacó durante su intervención en el salón de actos del centro de la UNED, sólo así se puede desarrollar la creatividad, que, a su juicio, es algo que se puede educar. “Crear es un hábito y, como todos los hábitos, requiere un proceso de aprendizaje” advirtió Marina, para quien, en el fondo, “no siempre gana el que tiene mejores cartas, sino el que sabe jugar de la mejor forma posible con las cartas que tiene”. De ahí que, según el también profesor, resulte fundamental incentivar la inteligencia creadora. Porque en realidad también aquí subyace la búsqueda de la felicidad. Y en su opinión, a ella se llega con la satisfacción armoniosa de “tres necesidades: el placer (pasarlo bien) o la comodidad, la vinculación afectiva y el reconocimiento y la necesidad personal de progreso”.

Anoche Marina señaló que hay épocas más estables, tiempos en los que las aguas de los sucesos parecen remansarse. Otros en cambio, como los que vivimos, se caracterizan por cambios vertiginosos, por el desmoronamiento de sistemas que hasta ayer creíamos sólidos. Y pocas veces como ahora fueron tan necesarios el talento, la inteligencia, la creatividad… la capacidad del ser humano, en suma, de ganarse el futuro. Talento, inteligencia, creatividad, educación, conceptos con los que Marina viene trabajando desde hace muchos años y que lo han convertido en el mayor experto español en la materia. Sus estudios le han llevado a elaborar una Teoría de la Inteligencia que parte de la neurología y concluye en la ética.

Además ha puesto en práctica los conocimientos adquiridos con la creación de la Universidad de Padres. Esta institución es un intento global de mejorar la educación en España, de colaborar en la formación de los hijos y de involucrar a toda la sociedad en este aspecto clave de nuestro desarrollo. Sobre educación lo más interesante que había oído era un proverbio africano “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”. Su corolario sería “para educar Bien a un niño hace falta una Buena tribu”.

Finalizó diciendo que no podemos enfrentarnos a problemas nuevos con remedios viejos. De hecho, la creatividad no es solo tener muchas ideas, sino ser capaz de evaluarlas correctamente para que estas contengan novedades valiosas. Porque no sabremos cómo generamos las ideas, pero sí cómo educar una parte de nuestra inteligencia para que tenga buenas ideas. La crisis económica es consecuencia de una serie de innovaciones que alumbraron los financieros, pero sin calcular sus efectos, lo que nos han metido en este lío. No se trata únicamente de innovar por innovar, necesitamos creatividad económica y política, sustituir las fórmulas que se han demostrado agotadas y definir claramente cuáles son las metas y proyectos auténticamente valiosos para nuestra sociedad. 

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

martes, 7 de enero de 2014

Otro agravio más.

Otro agravio más para los algecireños, que ven como su Puerto se queda atrás en las mejoras ferroviarias necesarias, cuando el Gobierno de la Nación financia la mejora de los ferrocarriles del otro lado del Estrecho.
Desde que se plantearon las mejoras de las comunicaciones férreas con Europa a través de los ejes atlántico y mediterráneo, el Gobierno del PP apostó por el desarrollo del enlace mediterráneo y los puertos de Valencia y Barcelona, que técnica y económicamente no son los más rentables para los intereses generales del país. Sin embargo, por razones no explicadas se han destinado 3.000 millones de euros al enlace mediterráneo y 50 millones al acceso central, que interesa a Algeciras por sus enormes expectativas de empleo y desarrollo para esta Comarca y Andalucía.
La actitud del PP -nadie se ha opuesto a este planteamiento- parece una vendetta a las continuas derrotas electorales que la ciudadanía andaluza les ha infligido en los más de 30 años de autonomía. Una venganza por la incomprensión social que han sufrido sus ideas y sus líderes cuando recorrían sus calles pidiendo un gobierno de derecha para Andalucía. No puedo pensar otra cosa con su actitud.
No les bastaba o les parecía insuficiente el castigo que nos infringen en los presupuestos Generales del Estado, que ahora han llegado un poco más lejos. Y nos afrentan apostando dinero público -el dinero de todos, incluido el dinero de los andaluces- para satisfacer sus intereses políticos más de lo que dicta la razón y la praxis del buen gobierno.
Ha sido el presidente del Puerto de Algeciras, el que ha tenido que salir a la palestra para calificar como “nuevo agravio” la aprobación por el Consejo de Ministros de la financiación de los trabajos de señalización ferroviaria del eje Casablanca-Tánger Med. Lo mismo que todos los días se está pidiendo para el tramo ferroviario de Algeciras a Bobadilla.
Pero, ¿dónde los hombres? como decía Rafael Alberti. Porque el edil de la ciudad agraviada y diputado nacional, Ignacio Landaluce, sigue callado y haciendo meritos para seguir ascendiendo mucho más arriba de lo que le correspondería por su demostrada incapacidad en este y otros asuntos que les preocupa mucho a los algecireños.
En este país hemos llegado a un punto donde los intereses generales poco importan. Y no habrá salida para nuestros graves problemas de empleo y los derivados de esta crisis, si seguimos gobernados por incompetentes y mediocres a los que solo les preocupa hacer carrera política. Necesitamos dirigentes políticos, que estén a la altura de las circunstancias, con capacidad para tomar las decisiones adecuadas  y resolver los graves problemas de nuestro país. No hay otra salida, ni otra solución.
Ángel Luis Jiménez Rodríguez

domingo, 5 de enero de 2014

Una historia interminable.

Este título no corresponde a la novela fantástica de Michael Ende, sino a la historia del ferrocarril de Algeciras hacia el interior de España y Europa. Una historia conocida y de interminables frustraciones.

Un amigo me ha mandado en estos días un informe de 1914 sobre el proyecto del ferrocarril directo entre la frontera francesa y el puerto de Algeciras. La historia viene de antiguo. El próximo día 17 de enero se cumplirán 90 años de la publicación en la Gaceta (BOE actual) de una Real Orden donde el Ministro de Fomento, haciendo uso -dice la Orden- de las facultades conferidas al Gobierno, dispuso que una Sección de la Comisión de los ferrocarriles transpirenaicos procediera con toda urgencia al estudio del anteproyecto de un ferrocarril que partiendo de Madrid terminase en la frontera francesa. Y añadía que al redactar el proyecto, se tuviera en cuenta el empleo de la tracción eléctrica sobre la doble vía de ancho internacional. Proyecto que se acomodaría al supuesto de que la línea habría de ser explotada directamente por el Estado.

Posteriormente, en diciembre de ese mismo año, se autorizaban los concursos de proyectos para las líneas de Madrid-Valencia y Madrid-Algeciras (paralela y a corta distancia de la que se explotaba entre Madrid y Badajoz, hasta Puertollano; Córdoba a Málaga, hasta Bobadilla, y Bobadilla a Algeciras). Para esas dos secciones de la línea directa a la frontera francesa desde Algeciras pasando por Madrid, el presupuesto era aproximadamente de un millón de pesetas por kilometro, con las longitudes y costes siguientes: Madrid a la frontera (436 Km/436 millones de pesetas); Madrid-Algeciras (640 km/576 millones de pesetas). Por lo tanto, el gasto presupuestado para construir esos 1076 km fue en números redondos de unos mil millones de las pesetas de entonces. Esto representaba acortar 300 km el recorrido de la época.

Al final este proyecto, que hubiera puesto a Algeciras, la Comarca y Andalucía en la órbita del progreso y el desarrollo, se frustró por las diferencias de políticos y técnicos sobre los problemas que generarían los distintos anchos de vía dentro de nuestro territorio nacional -Inglaterra había tardado 20 años en resolverlos-, y la perturbación que en los primeros tiempos supondría ese ancho de vía para el tráfico ferroviario del país debido a los necesarios transbordos de pasajeros y mercancías. A esos problemas técnicos se añadía uno moral, los esfuerzos que hacían nuestros gobernantes en esos años para no quebrar la neutralidad con la que el país entendía servir mejor los intereses de la Humanidad en la evolución de la I Guerra Mundial, una de las épocas más convulsas, violentas y determinantes de nuestra historia. Así que no me ha extrañado leer que ese proyecto se frustrara antes de empezar, como ocurrió realmente y como ocurriría con tantos otros que vendrían después para Andalucía.

Inclusive los Ingenieros de la Comisión de ferrocarriles presentaron otro proyecto alternativo por valor de unos 500 millones de pesetas (la mitad del anterior), que consistía en utilizar las líneas que existían entre Madrid-Irún y Madrid-Puertollano por Ciudad Real, y Córdoba-Algeciras por Bobadilla, construyendo dos nuevas líneas de Segovia a Burgos y de Puertollano a Córdoba para establecer en todo ese itinerario la doble vía de ancho español, manteniendo la tracción de vapor hasta que el Estado construyera la Red Nacional de distribución de energía eléctrica y entonces cambiar el sistema de tracción. Pero los detractores de ambos proyectos, que los hubo, decían que ese dinero sería más útil para otros proyectos nacionales. Y ahí se acabó la historia. Así que casi cien años después estamos repitiendo la historia, aunque ahora no se trata de una tragedia como entonces, cuando el Gobierno luchaba por la neutralidad española en plena guerra mundial, sino de una comedia porque eso son las historias, mentiras y manipulaciones que nos cuenta este Gobierno de incompetentes sobre los corredores ferroviarios mediterráneo y atlánticos. Y así nos va.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 2 de enero de 2014

Un nuevo año con olor a pasado.

Este recién estrenado 2014 de la recuperación es la continuación de un relato obsceno y desmoralizador para la mayoría de los españoles. Un relato que empezó el 2012 con el ajuste, continuó el 2013 con las reformas y finalizará el 2015 con las imprevisibles elecciones generales. Pocos ciudadanos coincidirán en denominar ajustes a lo que fueron enormes y desiguales sacrificios o reformas a los permanentes recortes de los sistemas de protección social y los salarios. Y menos pensarán en una recuperación que saben no reducirá de modo sustancial el brutal desempleo. Sin mencionar la congelación otro año más del salario mínimo, el que cobran los más desfavorecidos entre los que trabajan.

España se encuentra en un grado de regresión espectacular con un 26% de la población activa en paro, el país de Europa en el que más han bajado los salarios durante el pasado año y más de 200.000 empresas muertas con este Gobierno. Este año de la recuperación se inicia con casi dos millones de familias que no ingresan ningún sueldo. En resumen, una sociedad devastada por casi seis años de crisis económica y una gestión muy deficiente de la misma, y que además no merece que la engañen más.

En la conferencia de prensa donde hizo un balance del año, el presidente de Gobierno dijo que 2014 sería el año en que dejaríamos atrás el miedo, sin describir el tipo de miedo que padecen los ciudadanos. Pero no era necesario, porque se adivina en las encuestas y sondeos: miedo a perder el trabajo, miedo a no llegar a fin de mes, miedo a perder todavía más los pequeños buenos detalles de la vida cotidiana, miedo a quedarse atrás en la distribución de la renta y la riqueza cada vez más regresiva como resultado de la política económica aplicada por este Gobierno que solo crea riqueza con la desigualdad. Las transferencias de rentas y de riqueza se hacen de las rentas más bajas a las más altas. Y así va a continuar.

Barack Obama dice que la desigualdad es “el desafío que caracteriza a nuestro tiempo” y lo traduce en cambios en la política para que el pastel económico que se está reduciendo tenga un reparto mejor. La desigualdad tiene que ver tanto con la crisis económica como con la debilidad de la recuperación posterior. El consenso entre el poder político y financiero contribuyó a la liberalización que hizo posible la crisis, y el giro prematuro posterior hacia la austeridad ha conseguido sobre todo entorpecer la recuperación y la creación de empleo. Está comprobado que sin el aumento del gasto público no se volverá al pleno empleo.

Y para colmo Emilio Botín nos dibuja una España irreal en unas declaraciones cuando menos sorprendentes, diciendo que “este es un momento fantástico para España. Llega dinero de todas partes”. En su entusiasmo olvidó decir que a España están llegando muchos fondos buitres e inversores que compran nuestras empresas a precio de saldo. Y todavía algún ministro se deja decir que lo que es bueno para Botín es bueno para los españoles, como decían los americanos de la General Motors. Por favor, que ni somos tontos ni nos tragamos ya más mentiras.  

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

sábado, 28 de diciembre de 2013

Balance de un año muy duro.

Estos últimos días del año deben ser de recapitulaciones y balances, pero de balances con números porque como dicen los viejos lo que se puede contar, medir o pesar no admite discusión.

El balance de este año, muy duro en recortes, reformas y sufrimientos para la mayoría de los españoles, no puede hacerse en base a las simpatías políticas o ideológicas de cada uno, sino fundamentándolo en datos reales y objetivos para saber los efectos que han tenido las decisiones del Gobierno en el bienestar de la gente normal y corriente.

Para hablar de balances nada mejor que la contabilidad nacional, que en el tercer trimestre del año registraba una perdida de 1.3 millones de personas empleadas y un millón más de parados que cuando Rajoy tomó posesión como presidente del Gobierno.

El sueldo medio de los españoles descendió un 2,5% según las estadísticas de la Agencia Tributaria. Uno de cada tres trabajadores cobró en 2013 el salario mínimo interprofesional (645,30 euros/mes) congelado desde 2012, y dos de cada tres autónomos pueden ir olvidándose ya de cobrar alguna vez el paro según los datos conocidos.

La renta nacional disponible -de la que disponemos los españoles para consumir o ahorrar- ha caído unos 11.000 millones en los seis primeros meses de 2013 en relación al 2011. Esa caída en la renta ha perjudicado principalmente a los asalariados, cuyas remuneraciones en los nueve primeros meses de 2013 fue 35.000 millones menos que la correspondiente al mismo periodo de 2011. Una caída que se debe tanto al menor empleo como a la bajada de salarios.

La deuda pública española aumentó unos 217.500 millones de euros desde que nos gobierna Rajoy, y la carga de los intereses que pagamos han aumentado un 15%, pese a los ajustes, recortes y austeridad de los presupuestos presentados por el Gobierno este año y el pasado.

En contra de lo que dice el Gobierno, el deterioro de la economía y las rentas se ha repartido muy desigualmente, pues ese deterioro lo están sufriendo en mayor medida las personas más desfavorecidas. Y el papel fundamental de la desigualdad en la catástrofe económica que estamos viviendo ha sido de carácter político.

La tasa de riesgo de pobreza ha aumentado hasta el 28,2 % de la población total y la diferencia entre los ingresos del 20% más rico y el 20% más pobre de los españoles subió hasta el 8,1%. Y siguen aumentando cada día más los porcentajes de las familias que retrasan pagos o llegan con dificultades a final de mes.

Los indicadores sociales de las cuentas nacionales cada día son peores, pero el número de millonarios (personas con un patrimonio valorado en más de un millón de dólares) experimentó entre mediados de 2012 y la primera mitad de 2013 un crecimiento del 13,2%.

Este aumento de hasta 402.000 personas millonarias en nuestro país, según refleja un estudio elaborado por la Banca Suiza, se produce en el momento que España alcanza la cifra de casi seis millones de parados.

Los impuestos han subido con Rajoy más de 30 veces y cuatro veces este año el recibo de la luz. La destrucción de empresas bajo su mandato es espectacular: 53.047 menos en 2012, y a mediados del 2013 el número de las que se habían declarado insolventes fue un 27% más elevado que en 2012.

Estos son datos y números, no lo que me parece que ocurre. Y ahora juzguen ustedes si estos datos y números son como para acabar con la recesión y sacarnos de la crisis como dicen Rajoy y sus ministros. Estos datos y números no hacen sino confirmar un año más el retroceso de nuestro país y las permanentes mentiras del Gobierno del Partido Popular. ¿Podemos hacer algo? Yo creo que sí. 

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 26 de diciembre de 2013

Qué largo se nos está haciendo el franquismo.

Esta frase que aparece reiteradamente en las redes sociales expresa un fuerte sentimiento de rechazo a esa herencia recibida que ya debería haber desaparecido de nuestras vidas.

Muchas personas, que vivimos la Transición y el cambio de un régimen dictatorial a un sistema democrático con partidos políticos, pensábamos que hasta la derecha franquista podría articularse como un partido conservador a la altura de esos tiempos de cambio. Pero entonces igual que ahora, el Partido Popular corre el riesgo de perder la mejor oportunidad que ha tenido la derecha española de articularse como un partido conservador y democrático a nivel europeo.

Después del logro de convivencia que fue el pacto constitucional y el periodo de la Transición, la Alianza Popular de Fraga volvió a la intemperancia y al desdén e impidió la formación de un partido que pudiera representar con toda dignidad y sin sectarismo a un importante segmento del pensamiento conservador español contemporáneo. Posteriormente a Fraga y Alianza Popular, otra oportunidad perdida fue la de José María Aznar, cuyo retrato histórico -al contrario de lo que el mismo parece suponer- será previsiblemente insignificante y negativo, pese a los muchos intentos que está haciendo con la publicación de sus recuerdos o memorias.

En lugar de aprovechar su oportunidad José María Aznar interfirió esa tarea incrustando en el Partido Popular la intolerancia de grupos religiosos, sociales y políticos herederos del franquismo y cercanos a su obtusa personalidad. También propició en el partido sus actitudes intransigentes y sectarias. Ahora en la oportunidad que se le presenta a Rajoy, el partido y él parecen haber aceptado esa parte de su legado sin beneficio alguno de inventario. Porque esa fue su práctica política el tiempo estuvo en la oposición.

Ahora en el Gobierno parece que Rajoy quiere proseguir con aquel temple agresivo y excluyente de Aznar, con esa impronta autoritaria que no duda en relegar a cualquiera en aras de los intereses del partido. Ese autoritarismo anticuado que definió tantas veces a nuestra vieja derecha y vuelve a estar de actualidad con esas leyes y reformas que nos están devolviendo al pasado. Aquí y allá, sigue advirtiéndose en las filas del Partido Popular el fanatismo que habita en determinados círculos intolerantes del franquismo y en mentes políticas integristas. Cada día más estamos volviendo al pasado. Dios mío, que largo se nos está haciendo el franquismo.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

martes, 24 de diciembre de 2013

La semana negra del PP.

Aunque el PP diga que no pasa nada, si está pasando. Porque se ha convertido en el principal problema de los españoles después del paro ¿o por delante del paro?

Este fin de semana se han cumplido dos años de la toma de posesión de Mariano Rajoy como presidente y de su Gobierno (el 21 Rajoy y el 22 los ministros). Sin embargo, una semana que tenía que haber sido de festejos para sus simpatizantes y militantes se ha convertido en una semana negra y de escándalo permanente. Ya que han quedado muy tocados el presidente de honor, José María Aznar (con los correos Blesa-Aznar), el presidente de Madrid, Ignacio González (con el ático de Estepona), y el corazón del PP, la sede de Génova 13, con un  registro de la policía durante 14 horas en busca de los documentos de la manipulada contabilidad del partido.

Además de estos escándalos de corrupción o maniobras políticas en las cajas A y B, la semana ha concluido con el Gobierno dividido y muy alterado por su “guerra” contra las eléctricas, que  ya se sabe cómo acabará: subida de tarifas para la gente y ganancias para las eléctricas. Y nuevas leyes como la del aborto y la ley mordaza que abren una batalla larguísima que puede acabar con la imagen pública de los ministros Gallardón y Fernández Díaz. Según las últimas encuestas estos ministros han pasado de ser valores políticos del PP a ser muy mal valorados por los españoles. Todo esto ocurre porque el PP no gobierna para los españoles, sino para sus convicciones. Y lo que es peor, con la moral de la Iglesia católica en un Estado aconfesional.

Algo tendría que hacer el PP, pero parece que no les preocupa lo que ocurre, pues sus dirigentes recuerdan que ya se han acostumbrado a que todo esté patas arriba y nunca pase nada. Comentan que “Rajoy dice que es cuestión de esperar y tiene razón. Una noticia borra a la otra, y al cabo de pocos días todo se olvida. ¿Alguien habla ya de los SMS con Bárcenas que tanto lio armaron en Julio? Nadie. A Rajoy le basta con esperar y eso lo hace mejor que nadie. No va a pasar nada”.  Pero aunque digan que no pasa nada, las encuestas del CIS del mes pasado señalan que el PP se ha convertido en el principal problema de los españoles después del paro. Y va a peor. Nunca se sabe si Rajoy, como buen gallego, sube o baja, pero si tengo seguro que siempre está mintiendo o engañando a los españoles. 

Ángel Luis Jiménez Rodríguez