miércoles, 23 de abril de 2014

¿Para qué sirven las finanzas?

A los financieros les gusta argumentar que las finanzas prestan un gran servicio a la economía al destinar el capital a usos más productivos, pero resulta difícil sostener esa argumentación tras una década en los que sus mayores logros han sido las hipotecas basuras, la burbuja inmobiliaria o las preferentes.

El nobel Paul Krugman dice que hay una correlación clara entre el auge de las finanzas modernas y el regreso a unos niveles de desigualdad propios de finales del siglo XIX, ya que estamos entregando cantidades ingentes de recursos a financiar tejemanejes de los que la sociedad en su conjunto no obtiene ningún beneficio pero si muchos perjuicios.

Los economistas al servicio del Gobierno dicen que esto no es cierto, que la mano invisible del mercado garantiza que los beneficios privados y sociales coincidan. Sin embargo, hace mucho tiempo que los ministros económicos, Montoro y de Guindos -los otros no tiene ni idea-, saben que cuando se trata de especulación, esa proposición económica no es cierta, pero eso no les importa, ni tampoco hacen nada.

El problema empieza cuando el sector financiero crece mucho más deprisa que la economía en general y el porcentaje del PIB que corresponde a los banqueros, corredores de Bolsa y especuladores se duplica. Algo que ocurre desde los años 80, cuando Reagan y Thatcher  empezaron a desmantelar el sistema de regulación financiera creado como respuesta a la Gran Depresión.

A los defensores de las finanzas modernas les gusta argumentar que estas prestan un gran servicio a la economía porque destinan el capital a usos más productivos. Aunque resulta difícil sostener esta argumentación tras una década en la que los mayores logros de las finanzas modernas han consistido en dirigir cientos de miles de millones de dólares o euros hacia las hipotecas basuras o la burbuja inmobiliaria, responsables en gran parte de esta crisis.

Pero si nuestro descomunal sector financiero, ahora más reducido, no está haciéndose más seguro ni más productivo, qué está haciendo. Según el nobel Krugman hay dos respuestas. Una, que le está tomando el pelo a los pequeños inversores. Otra, que está dedicando su dinero a actividades especulativas que posiblemente pueden ser rentables para algunos individuos, pero totalmente improductivas para la sociedad.

Aunque hay más. Ayer el gran patrón de la banca española, Miguel Martin, confirmaba en su Asamblea Anual lo explicado hasta ahora cuando dijo que “a día de hoy, con el negocio bancario no se gana dinero”. Entonces, de dónde vienen los 7.274 millones de euros de beneficios obtenidos por los grupos bancarios que operaron en nuestro país durante el año 2013. Me parece que el presidente de la Asociación Española de la Banca también nos está tomando el pelo.

La conclusión no puede ser otra, da igual que hablemos del daño que causan las operaciones de las llamadas finanzas modernas o de alto riesgo, ya sean hipotecas basura o participaciones preferentes, porque es el sector financiero en general, y no solo esa parte, el que está minando día a día nuestra economía y nuestra sociedad. Así de claro, y así lo reconocen también todos los que saben del tema.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 20 de abril de 2014

El mundo al revés.

El lunes 21 de abril el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) celebrará juicio contra el Juez Elpidio José Silva Pacheco por haber querido empapelar al banquero Miguel Blesa de Caja Madrid.

El que fuera Juez del caso Blesa, está ahora suspendido por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hasta que haya una sentencia firme. En caso de que el TSJM absuelva a Silva, el CGPJ lo readmitirá. Si fuera condenado, su expulsión de la carrera judicial se haría efectiva tras resolver el Tribunal Supremo un eventual recurso a la sentencia del Tribunal Superior de Madrid.

Silva se enfrenta a la expulsión porque la Fiscalía de Madrid presentó una querella contra él. Considera la Fiscalía que el instructor del caso Blesa ha prevaricado durante su investigación, es decir, ha adoptado decisiones injustas a sabiendas, entre ellas, enviar a la cárcel en dos ocasiones al exbanquero y expresidente de Caja Madrid. Paradójicamente, el banquero responsable de la estafa de las preferentes está en la calle, mientras que Silva podría ser condenado a más de 20 años de prisión.

Sin embargo, la causa contra el Juez Silva tiene más que ver con la publicación de un libro que con la querella de la Fiscalía. Este libro es: “La justicia desahuciada. España no es país para jueces”, en el que Silva realiza un análisis demoledor de la situación de la Administración de Justicia española, cuestiona su independencia e imparcialidad, y hace especial referencia a los casos “Blesa” y “Banco de Miami”; cuya instrucción guarda estrecha relación con los motivos por los que fue suspendido por el CGPJ.

Silva lidera ahora el Movimiento de Renovación Democrática Ciudadana (RED), partido surgido del 15M, que luchará contra lo que está sucediendo en España: los corruptos están en la calle y a los que luchan contra la corrupción se les quiere empapelar. “Pero, la gente está despertando, porque está ya harta de ver lo que pasa con la corrupción y el trato que se les da en los juzgados”, dice Silva.

El Movimiento RED seguirá después de las elecciones europeas como partido político y participará en las posteriores elecciones locales y generales. Aunque Silva también ha creado “La Red contra la corrupción”, una asociación sin ánimo de lucro que va a pelear con dureza y querellas contra toda corrupción. Esta Asociación pretende que las grandes causas ciudadanas como las preferentes, el banco de Miami o el caso Blesa…, abandonadas hasta ahora, se vuelvan a tratar en los tribunales.

No sé si el Juez Silva conseguirá algo de lo que plantea, pero me gustaría que fuera así. Y además tiene precedentes, ya ocurrió en 1995 en el Reino Unido con otro Juez llamado Nolan. Este juez presidió una comisión que elaboró un informe sobre cuáles deberían ser las pautas de conducta ética exigibles a toda las personas nombradas para un cargo público. Gracias a su informe se creó la figura de un comisionado independiente para cumplir el Código de Conducta de los miembros del Parlamento británico.

El primer comisionado inglés contra la corrupción se nombró en 1995, y desde entonces el cargo se ocupa por cinco años, improrrogables, sin poder ser cesado, salvo circunstancias muy especiales. Las tareas del comisionado son vigilar el Registro de Intereses Financieros de la Cámara, en el que los parlamentarios dan cuenta de su situación económica y financiera; asesorar, confidencialmente, a aquellos diputados que tengan dudas sobre el Código de Conducta; preparar charlas sobre el tema para los nuevos parlamentarios; proponer las modificaciones del código que considere necesarias, y recibir, e investigar, las quejas que presenten los diputados, sometiendo el resultado de su investigación al comité.

En enero de 2007, a la muerte del juez Nolan, la prensa inglesa escribió “el Juez Nolan marcó profundamente la vida de este país, limpiando la vida pública de políticos corruptos”. Nolan dejó escrito que el Congreso o la Cámara de los Comunes son el corazón de una democracia, “por lo que la conducta que mantengan los diputados es crucial para el bienestar político de la nación”. Su informe, y sus consecuencias, fueron cruciales para atajar el desprestigio que empezaba a sufrir la vida pública británica, como está ocurriendo ahora con la española.

Desde entonces, y en aplicación de los principios Nolan, decenas de cargos públicos han sido reprendidos, sancionados y cesados. Y los sondeos indican que los británicos han recuperado, al menos en parte, su confianza en las instituciones. Como sugirió el propio Nolan, para combatir la corrupción bastan unas pocas normas o principios (siete formulo él), aunque es imprescindible la voluntad política. En Inglaterra fue posible, ¿será posible en España?

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 16 de abril de 2014

La Ministra no se entera.

La incompetente y provocadora Ministra de Empleo, Fátima Báñez, no se entera de lo que ocurre con el desempleo, ni en España ni en Europa.

Este martes Fátima Báñez, sin encomendarse a sus vírgenes, ha dicho que la recuperación “va sobre ruedas” y que España “lidera la bajada del desempleo en Europa”. Por lo visto, además de incompetente, no sabe leer porque también este martes se han publicado las estadísticas comunitarias sobre el empleo.

El Instituto Estadístico Europeo, a través de Eurostat, dice que cinco regiones españolas sufren las mayores tasas de paro de toda Europa. Eurostat sitúa a Andalucía, Ceuta, Melilla, Canarias y Extremadura al frente de la UE con un desempleo que supera el 33 por ciento. Y además Castilla-La Mancha y Murcia se incluyen entre las siete regiones españolas de las diez europeas con peores tasas de paro. Este es un hito negativo sin precedentes en la serie histórica que arranca en el año 2000.

Por supuesto, y según Eurostat, en el extremo opuesto de la lista están seis regiones alemanas, dos austriacas y una checa, que se erigen como las más atractivas a la hora de encontrar trabajo. En materia de desempleo juvenil, las regiones españolas también ocupan un lugar destacado de la lista negra de la UE.

Pese al persistente deterioro del mercado laboral español, que ha llevado a muchas comunidades autónomas españolas a quedar rezagadas respecto a sus pares europeas, esta es la primera ocasión en la que la tabla arroja resultados tan negativos. Estos datos confirman lo ya sabido, que los países del sur de Europa soportan la mayor carga del desempleo regional europeo.

La estadística de Eurostat se cierra con una tasa de paro en España del 26,03 por ciento, solo superada por Grecia con el 27, 5 por ciento. Pero hay otro dato que no ayuda a reducir el empleo, y es la tasa de inflación cercana a cero. Esta tasa se ha comido parte del esfuerzo que ha hecho España por ganar en competitividad y posible empleo.

Según otro Informe publicado en estos días por el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre Perspectivas de la Economía Mundial, España corre un “riesgo alto” de caer en una baja generalizada y sostenida de los precios, y estos precios cerca de cero son muy dañinos para el empleo.

Dice este Informe que una inflación ligeramente más alta en España y en Europa sería buena para la mayoría de la gente porque generaría empleo. Aunque hay un problema para los inversores que acumulan activos en vez de ponerlos a trabajar, y es que estos activos se desgastarían en el mismo porcentaje que la inflación. Así que hay que tomar decisiones y plantear sacrificios, pero no habrá que adivinar para quién, sabiendo a quién sirve el Gobierno del PP.

Cada día tengo más claro, y ya no me cabe la menor duda -si es que antes la tenía-, a qué intereses sirve el Gobierno de Rajoy y, también, de dónde saca sus réditos económicos para después repartirlos entre sus dirigentes. Por eso, en Economía como en tantas otras cosas, lo que es bueno para la oligarquía -los ricos y poderosos-, no es bueno para la gente y menos para nuestro país.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

viernes, 11 de abril de 2014

El cambio climático o el colapso que nos viene.

No me explico ni entiendo como todavía hay gente que niega el cambio climático. Pienso que lo tienen que hacer por ignorancia o en defensa de determinados intereses económicos.

Esta reflexión a muchos les parecerá algo pesimista pero la situación es la que es, según cuenta el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, según sus siglas en inglés) del programa para Medio Ambiente de las Naciones Unidas en un informe de 31 de marzo de este año sobre los impactos del cambio global. Este Grupo evalúa periódicamente la información científica, técnica y socioeconómica más relevante para la comprensión del riesgo del cambio climático inducido por el hombre.

En esta nueva evaluación han participado media docena de investigadores españoles, destacando el papel de Íñigo Losada de la Universidad de Cantabria, que lideraba el capítulo sobre zonas costeras. El informe del IPCC, basado en la evaluación de las evidencias recogidas en un volumen de literatura científica que duplicaba las anteriores de 2007, concluye que el cambio climático está ocurriendo ya y que tendrá efectos más devastadores de lo previsto en evaluaciones anteriores. Que afectará sobre todos a los más pobres, generando conflictos importantes que darán al traste con la perspectiva de reactivación de las economías regionales y globales.

La capacidad de predecir los futuros cambios derivados de las emisiones acumuladas de gases de efecto invernadero no se debe a un don de los dioses, sino al trabajo de miles de científicos durante décadas. La ciencia del cambio climático se ha construido con teorías y fundamentos tan sólidos que son capaces de formular predicciones fiables. Sin embargo, la sociedad no las cree y tampoco escucha los pronósticos de los científicos, ni los informes del IPCC, máxime cuando el futuro ya no solo es preocupante sino que, de no hacer nada, será catastrófico.

No puedo entender como el espacio dedicado en los medios de comunicación a este informe ha sido mínimo en comparación al dedicado a la infracción de tráfico de una política de segunda fila como Esperanza Aguirre. Cuando el cambio climático nos vuelva a golpear,  cuando las tormentas de nieve paralicen medio mundo, cuando temporales extremos destruyan nuestras defensas costeras y cuando huracanes intensos sieguen miles de vidas en Filipinas o Nueva York, una y otra vez y cada vez con más furia, nos preguntaremos qué ha pasado. Quizás entonces alguien recuerde que los científicos ya nos habían advertido, y es que tenemos una memoria muy frágil todos, los medios y la sociedad.

La verdad científica nos dice que cada vez nos queda menos tiempo para poder frenar los impactos, poder controlarlos o asimilarlos y adaptarnos a ellos. Si las sociedades, la globalizada y las nacionales, no toman medidas contundentes sin más dilación, estaremos abocados a un futuro de catástrofes naturales, hambrunas, flujos migratorios incontrolables y conflictos. África, el continente que más personas añadirá a la población global -9.000 millones de habitantes en unos 35 años-, es un continente aquejado ya por la hambruna, la pobreza y los conflictos. Si ahora son centenares los que intentan saltar las vallas de Ceuta, ¿qué ocurrirá cuando sean millones? ¿Qué pelotas de gomas o concertinas podrán detenerlos?

Para terminar esta pesimista reflexión sobre el colapso que nos viene, unas palabras  esperanzadoras, que el atípico Presidente de Uruguay, José Mujica, dijo a Juan José Millás en una entrevista de finales de marzo en El País, “hay países que han perdido un punto o dos del PIB por culpa del cambio climático. Y hay problemas en el mundo que ningún país puede resolver ya por sí mismo, hay que resolverlos a nivel global, pero lo que ocurre es que el mundo de hoy se entretiene solo con lo urgente. Así que lo que ha desatado el hombre debe arreglarlo el hombre, pero no pensando como país, sino como especie”. Ojalá muchos Presidentes y Jefes de Estado fuesen tan cercanos al pueblo y tan conscientes de este grave problema como Mujica, con su maravillosa filosofía en defensa de la vida, porque de ser así esto funcionaría de otra manera.

María José y Ángel Luis Jiménez

jueves, 10 de abril de 2014

Relatos de frontera.

En su séptima edición del Festival Internacional de las Letras de Bilbao se han abordado los relatos de frontera en sus conversaciones literarias.

El concepto de frontera es muy concreto y a la vez muy amplio. Si bien la fuerza de la globalización parece conducir a un mundo sin fronteras, lo cierto es que las líneas divisorias aún permanecen y cada día se acentúan más. Unas líneas que a veces se experimentan con angustia y violencia, otras como una afirmación de la identidad que se cierra en sí misma o se abre para aprender de lo que hay al otro lado, porque cada muro es una puerta.

El concepto de frontera tiene un evidente sentido físico y humano, como ocurre en la raya o  línea que separa África de Europa, tan de actualidad en estos días con los asaltos a las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla. También adquiere un significado social e individual, patente en las distinciones entre grupos y estamentos, entre personas con distintas maneras de ver el mundo. La frontera también está en el Arte desde casi sus orígenes, en la clasificación y distinción de las disciplinas creativas y sus géneros. La tragedia no es la comedia, ni la música la poesía, aunque la mezcla se produzca insistentemente.

Este festival literario y de fronteras ha sido inaugurado por Herta Müller, escritora rumano-alemana, Premio Nobel de Literatura en 2009. La frontera es un término que para Herta Müller tiene un significado muy profundo y aterrador. Su madre fue deportada a Ucrania, donde pasó cinco años en un campo de trabajo, y su padre fue obligado a servir en vallas y fronteras con la SS alemana. “Europa Occidental sigue hablando de fronteras con gran admiración, pero para mí una frontera es una franja de muerte, de persecución, donde te mataban a tiros o eras despedazado por los perros”.

Ella asumió la pesada carga de elaborar en forma literaria experiencias extremas fronterizas, propias y ajenas, muchas de su propia familia: el hambre permanente en medio del trabajo forzado, el cautiverio por pertenecer a una minoría étnica, la persecución por ser extranjera en su tierra... Müller se sirvió de la literatura para levantarse y superar tanto horror, aunque confiesa que “hubiese preferido no haber vivido esa vida, y ni un solo día bajo esas dictaduras”. Se destruyen tantas vidas en esas dictaduras, cuando lo más importante es el ser humano y la vida...

Tengo muy claro que lo importante es el ser humano, la vida y la esperanza en un futuro mejor y sin fronteras. Hasta el Papa Francisco en su visita al Centro Astalli de Roma para la asistencia a los refugiados, habló de esperanza, de futuro y de puertas abiertas. “Tened siempre viva la esperanza. Ayudad a recuperar la confianza. Mostrad que con la acogida y la fraternidad se puede abrir una ventana al futuro, más que una ventana, una puerta, y aún más, todavía se puede tener un futuro”. Pero hay tanta hipocresía con la emigración en el llamado mundo desarrollado, que tengo dudas sobre su futuro. Lo decía con mucha ironía el dramaturgo suizo Max Frisch cuando la emigración era más fuerte: “Nosotros pedimos mano de obra barata y lo que recibimos son seres humanos”.  Y todavía no lo hemos entendido.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

lunes, 7 de abril de 2014

El problema de Cataluña.

Los puentes entre Cataluña y España cada día se deterioran más y quizás cuando queramos arreglarlos, no haya gente que quiera hacerlo, porque entonces ya no habrá nada que  nos una. 
  
Mañana 8 de abril se celebrará en el Congreso de los Diputados un debate específico sobre el referéndum de independencia que la Generalitat Catalana pretende celebrar el 9 de noviembre de este año. Tengo muy claro, igual que la mayoría de los españoles, que la iniciativa será tumbada por casi todos los grupos políticos de la Cámara. Por supuesto, con el voto en contra de los nacionalistas catalanes. La  Generalitat ya ha anunciado antes del debate que mantendrá su desafío. Pero después de este debate habrá que hacer algo porque el problema político catalán no acaba aquí. Y la inmovilidad como estrategia que practica el Gobierno de Rajoy, no funciona, ni puede funcionar, pues no soluciona nada.

En estos días el Tribunal Constitucional se ha definido con una sentencia sobre la declaración de soberanía del Parlamento de Cataluña, que básicamente dice dos cosas. La primera, que Cataluña no es sujeto de soberanía, que la soberanía es indivisible y pertenece al pueblo español. La segunda, que el derecho a decidir no es un derecho para la autodeterminación, pero como aspiración política es defendible. Y por tanto, -según interpreto- reconoce la existencia de un problema político que exige un diálogo político para concretar esas aspiraciones. Eso sí, con respeto a tres principios esenciales: legalidad, legitimación y diálogo.

En consecuencia, el debate de mañana no es solo sobre el futuro de Cataluña, sino también sobre el futuro de España. Y una parte de la ciudadanía española no puede decidir sobre el conjunto. Y mucho menos sobre la independencia de una parte. Sin embargo, dicen los nacionalistas que en democracia no se puede limitar lo que el pueblo puede decidir, porque el voto es la esencia de la democracia. Pero no dicen que en democracia hay derechos y libertades sobre los que no se pregunta, porque son intrínsecos a ella. Y poniéndolos en cuestión mediante el voto, como ha ocurrido históricamente, se puede hacer retroceder la democracia y eliminar libertades. Y eso significa menos democracia, no más democracia. Por eso creo que es una trampa de los nacionalistas decir que lo democrático es votarlo todo y cuanto más mejor.

Pero este es un grave problema que tenemos que arreglar entre todos, catalanes y españoles, con un proceso legal y de reformas importantes para que todos sigamos juntos, aunque sea de otra manera. España tiene un problema de integración de sus nacionalidades. Lo tenemos y  tenemos que reconocerlo para poder solucionarlo, y además debemos abordarlo mediante el dialogo. Hay que tender manos  y abrir diálogos para estudiar los problemas de articulación del modelo autonómico, la cooperación interterritorial, las competencias, la financiación autonómica, etcétera... Todo eso dará oportunidad de hacer política, pero política de Estado, no de partidos.

No hacer nada, y esperar a verlas venir, es un suicidio político. Cada día hay más catalanes independentistas y cada día hay más españoles que dicen “si se quieren ir que se vayan”, sin pensar que todos somos parte de un mismo país. Y eso lo estamos negando unos y otros reiteradamente con palabras y acciones extremas, que enconan el diálogo y lo hacen imposible. Hay que ir al encuentro y no al desencuentro. Pero la realidad es que los puentes entre Cataluña y España cada día están más deteriorados y quizás, cuando queramos arreglarlos o renovarlos, no haya gente que quiera hacerlo, porque entonces ya no habrá nada que nos una. Y eso sería una irresponsabilidad y un desastre. 

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

sábado, 5 de abril de 2014

En defensa de la política.

Después del 15M y el 22M, pienso que hay muchas protestas, pero pocos cambios.

En España y en el mundo hay continuas convocatorias por las redes sociales -Twitter, Facebook…- o por mensajería -Telegram, WhatsApp, Line…- para protestar contra tantos abusos de la Troika o los Gobiernos que nos tienen a todos indignados. Sin ir más lejos ayer, día 3 de abril, había una convocatoria de los sindicatos en todas las grandes ciudades del país  contra las políticas de austeridad y para parar los recortes, reivindicando la implantación de planes de inversión que reactiven la economía española y generen empleo.

Tantas cosas nos indignan que cualquier convocatoria a través de las redes sociales y el boca a boca atrae a mucha gente. Y es que la gente está muy cabreada, además sabe que las cosas pasan en la calle, y al reunirse trasmiten un sentimiento de comunidad que tiene mucha fuerza. El problema está en qué pasa después de la marcha o la concentración. Alguna vez termina en confrontación violenta con la policía y otras muchas veces no. Aunque resulta tremendamente paradójico que para proteger la seguridad de los espacios públicos sea necesario condicionar como se hace el ejercicio de los derechos ciudadanos.

A mí como a cualquier otro ciudadano que quiere ver resultados, me preocupa que con frecuencia muchas manifestaciones o concentraciones no tienen una organización previa con la capacidad necesaria para dar seguimiento a las exigencias y llevar adelante el complejo, muy personal y posiblemente aburrido trabajo político, que es el que al final produce cambios en las decisiones de la autoridad o del Gobierno.

Sobre esto la profesora y socióloga Zeinep Tufekei, de la Universidad de Carolina del Norte,  ha escrito que “antes de Internet, el tediosos trabajo organizativo necesario para evadir la censura u organizar una protesta también ayudaba a crear la infraestructura que servía de apoyo a la toma de decisiones y a las estrategias para sostener esfuerzos. Ahora, los movimientos pueden saltarse esas etapas, lo cual con frecuencia los debilita”.

Por eso no tengo la menor duda de que hay un poderoso motor político prendido en las calles de las ciudades españolas, que gira a altas revoluciones y genera mucha fuerza y energía. Pero ese motor no está conectado con las ruedas y por eso no hay movimientos y los cambios necesarios. Por tanto, es necesario conectar todos esos movimientos y convertirlos en organizaciones capaces de hacer trabajo político a la antigua, aunque la política esté ahora tan denostada. Porque la política es la única herramienta que sirve para entenderse y llegar a acuerdos posibles entre personas con diferentes formas de pensar y con intereses contrapuestos. Y solo con la política, se podrá hacer real lo posible y también lo imposible.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 2 de abril de 2014

La polémica entre Montoro y Cáritas.

La desconexión de este Gobierno con la realidad es increíble. La realidad no existe. La realidad es la que nos dicen ellos y no la que vive la gente o dice Caritas.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha dicho este fin de semana que los informes  elaborados por Cáritas sobre la pobreza en España “no se corresponden con la realidad” porque sólo se basan en “mediciones estadísticas”. Así que le ha pedido a esta organización que no “provoque” debates ni polémicas en este sentido.
Estas palabras de Montoro son la respuesta, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, a una pregunta sobre el informe presentado el jueves por Cáritas Europa, según el cual España es el segundo país de la Unión Europea (UE) con el mayor índice de pobreza infantil, superada solo por Rumanía.
Asimismo, según el estudio “Análisis y Perspectiva 2014” presentado por la entidad humanitaria católica también en Madrid el jueves, al menos un millón y medio de hogares españoles padecen una situación de exclusión social severa, un 69,8 % más que en año 2007.
Para el titular de Hacienda los informes “sistemáticos” que elabora Cáritas “son de contenido puramente estadístico” y, ha explicado que “cuando se habla en términos estadísticos, se está hablando de otro umbral de renta que lleva a la pobreza”. “Ello sitúa a España en peor lugar comparativamente que otros países de la UE pese a que estos tienen rentas per cápita muy inferiores”. Palabras, palabras, palabras… que no dicen nada.
Montoro ha añadido que en las presentaciones públicas de los citados informes “se mezclan conceptos erróneos”, refiriéndose a lo que costaría erradicar la pobreza comparado con los 2.600 millones de euros que el Gobierno se plantea gastar para rescatar las autopistas quebradas de Madrid. Algo que todavía no ha sido suficientemente explicado.
Los conceptos erróneos de Cáritas, pese a lo que diga el ministro, son ciertos y proceden de su propio Ministerio, que como operación para salvar las autopistas quebradas ha propuesto crear una sociedad pública que integre las nueve concesionarias en dificultades, imponiendo a los prestamistas una quita del 50% de la deuda. Y el Gobierno o los contribuyentes cargaran con el otro 50% de la deuda: 2.500 millones de euros.
Y todo ello para que el Estado no tenga que hacer frente a la responsabilidad patrimonial -que la tiene-, evaluada en unos 5.000 millones de euros. Otro callejón sin salida como el de los bancos y cajas en el que nos metió el Gobierno anteriormente. Así que hay abierta una polémica absurda, con la mentira del ministro y la verdad de Cáritas, para hacernos olvidar las responsabilidades de quienes proyectaron, autorizaron y construyeron un negocio ruinoso que ahora tenemos que pagar, como siempre, entre todos los españoles.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 28 de marzo de 2014

Negro sobre blanco.

España ha aumentado al doble su pobreza infantil, se le ha disparado la pobreza energética y casi doce millones de personas están afectadas por distintos procesos de exclusión social.

Leo hoy en la prensa que España es el segundo país de la UE con mayor índice de pobreza infantil, solo por detrás de Rumania. La pobreza energética se ha disparado afectando ya a unos siete millones de personas. Esto se traduce en familias que pasan frio en invierno y calor en verano, lo que causa 7.200 muertes prematuras según la Organización Mundial de la Salud. Y casi doce millones de personas están afectadas por distintos procesos de exclusión social. Sin embargo, en España estamos viviendo por parte de los poderes económicos y del Gobierno una etapa de euforia que no se entiende con estos fiables datos.

Según los portavoces del Gobierno, este país está saliendo del túnel, ya se ven los brotes verdes y al parecer estamos en condiciones de crecer este año cuanto menos al doble de velocidad de la que se había previsto. Por desgracia toda esa euforia se traduce en un crecimiento de apenas el 1%, en vez del 0,5%, en una economía profundamente deprimida, con seis millones de parados y con un 55% de paro juvenil. Pero es que además los precios caen, el comercio no vende y se acentúa el riesgo de inflación. ¿Dónde está la recuperación?

Y si profundizamos un poco más, y hablamos de macroeconomía, la deuda pública este año alcanzará el billón de euros, casi el cien por cien sobre el Producto Interior Bruto, y según la Organización de Transparencia Internacional el índice de percepción de la corrupción (IPC) del sector público es de 59 puntos, colocándonos en el puesto 38 de este ranking en el que los países con menor percepción de corrupción ocupan los primeros puestos y nosotros los últimos.

Pero pese a estos datos, el Gobierno sigue diciendo que vamos bien, y pone de manifiesto lo mucho que nos hemos acostumbrado a unas condiciones económicas terribles. Nos va peor de lo que cualquiera hubiera imaginado hace unos años, pero no importa. La gente parece cada vez más dispuesta a aceptar esta miserable situación de reformas, recortes y pobreza como algo normal para este país. Por eso me inquieto y sobresalto cada vez que un trabajador precario dice “mejor esto que nada”, porque entonces el Gobierno y la patronal se saben ganadores al imponer estas nuevas reglas.

¿Como ha ocurrido esto? El premio nobel de economía Paul Krugman dice, que lógicamente, hay varios motivos, pero una causa importante es lo que llama “la trampa de la timidez”. Los buenos son muy tímidos y los malos tienen una confianza absoluta en sí mismos y en sus medidas. Además, están acompañados de grupos influyentes que se oponen ferozmente a cualquier política que suponga la creación de empleo para los parados -necesitan una mano de obra barata-, y que defienden el sufrimiento como método para meter miedo y bajarle la moral a la ciudadanía.

Hay una famosa máxima del escritor americano Upton Sinclair, que dice “es difícil conseguir que un hombre entienda algo, cuando que lo entienda depende de su trabajo, su salario o su situación social”. Las cifras y los datos de este Gobierno, que conocemos cada día, parecen casi una invitación abierta a la lucha de clases, aunque el nombre y el concepto suenen obsoletos, porque todavía existen clases o grupos sociales con intereses diferentes. Y todo lo que está ocurriendo es una demostración del inicio de esa lucha de clases, donde los ricos ya han emprendido la ofensiva.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

lunes, 24 de marzo de 2014

Adolfo Suárez.

Adolfo Suárez ha muerto. Ahora se dirá todo lo bueno y lo malo del hombre del franquismo elegido por el monarca para dirigir la transición desde la dictadura a la democracia. Labor hecha admirablemente porque creía en la democracia, cosa extraña sabiendo de donde venía, y que los rojos en general y los comunistas en particular tenían derecho a ser legalizados y participar en ella.

Adolfo Suarez llegó a creerse tanto la democracia que se atrevió a recordarle al Rey que un presidente de Gobierno era alguien elegido por los ciudadanos, alguien que no dependía del poder borbónico. Eso le complicó la vida. Los lectores de “Anatomía de un instante”, el libro de Javier Cercas sobre el golpe del teniente coronel Tejero, han podido enterarse en muy buena prosa de los desprecios del Rey y de su actitud hostil contra Suárez y algunas de sus actuaciones políticas.

En este árido país, Adolfo Suarez sembró semillas de libertad que germinaban al día siguiente. Abrió las compuertas a los derechos civiles, que llevaban generaciones atrapadas. Encauzó protestas y allanó el camino del poder a todos. Y sin otros instrumentos que su audacia y su visión de las necesidades del país se enfrentaba cada día con poderes invisibles que no aceptaban la democracia.

Adolfo Suarez sufrió mucho incluso físicamente. Tuvo que escuchar la mayor ofensa para un patriota, que alguien le llame traidor haciéndole responsable de los atentados terroristas. Todos los terrorismos posibles, menos el islamita, se dieron cita en su tiempo de gobierno, lo que dificultó y de qué modo la hoja de ruta de la transición pacífica. También padeció la injusticia de quienes confundían al gobernante con el mago, porque decían no tenía soluciones para los  graves problemas de los españoles.

Adolfo Suarez cogió una España de fundamentalismos y en su lugar levantó monumentos al diálogo y la comprensión. Sin embargo, no quiso contar como lo hizo, cuando aun podía,  porque no había perdido la memoria. Se calló para no ofender, para  no darse importancia y para no parecer presuntuoso. Ha sido el único presidente de la democracia española que no ha escrito sus memorias, aunque no podía hacerlo sin contar cuales fueron los poderes invisibles que pudieron con él. No pudieron con nuestra democracia, aunque también lo intentaron.

Descanse en paz Adolfo Suárez, un personaje que pasará a la historia, porque sin él no se puede entender la historia reciente de este país. El hombre que mejor representó el espíritu de la Transición terminaba su aventura política traicionado por sus propios camaradas, que se portaron con él como lobos descarnados. Sin embargo, fue el hombre que hizo nacer la esperanza en este país en unos años muy duros y difíciles, que es lo mejor que se puede decir de un político. Y su receta fue el consenso para verter entre los españoles toneladas de comprensión, tolerancia, entendimiento y solidaridad, que tanta falta hacían.


Ángel Luis Jiménez Rodríguez

domingo, 23 de marzo de 2014

Sin lucha pueden contigo.

Después de la manifestación multitudinaria de ayer 22M en Madrid, la protesta sigue hoy domingo 23M con una asamblea abierta por la mañana y dos nuevas concentraciones el lunes 24M, por la mañana y por la tarde, bajo el lema “Rodea el capital”.
Los pies destrozados de los caminantes, que han estado semanas en el camino marchando hacia Madrid, son un fiel retrato de la situación dramática que viven muchos españoles. En las columnas llegadas a Madrid desde diferentes puntos de España se cuentan cientos y miles con las neveras vacías y la calefacción apagada a fin de mes. Algunos incluso están pendientes de una orden de desahucio que mañana les arrebate su casa.
La gente de la marcha son de diferentes edades y condiciones, y a la mayoría les faltan dedos para enumerar cuáles son sus motivos para manifestarse. Sin embargo, todos tienen un valor básico que defienden con su protesta: La Dignidad. Esta ha sido la consigna que ha unido a  miles de voces con un único reclamo en la marcha hasta Madrid, capital del Estado y de los símbolos del Capital.
Pero con la manifestación de ayer no se acaban los actos programados por este movimiento de la Dignidad. Hoy domingo se celebra una asamblea abierta entre las 11.00 y las 14.00 horas en la plaza del Museo Reina Sofía, donde se debatirán cuáles son las posibilidades de continuar con una iniciativa que ha empujado a miles de personas a echarse la mochila a la espalda y caminar sin importarles cuántos kilómetros les separaban de Madrid.
El lunes también hay convocadas dos manifestaciones, una por la mañana y otra por la tarde. A las 11.30 la protesta “Rodea la bolsa” y sobre las 19.00 dará comienzo otra protesta “Rodea el Capital”, que desfilará frente a la mayoría de Ministerios, desde el de Economía, donde se inicia, pasando por Hacienda y Administraciones Públicas, Empleo y Seguridad Social, Fomento y, por último, Sanidad, Política e Igualdad, con una parada de rigor en el Banco de España.
En la manifestación del 22M hubo una marea de símbolos y lemas contra las reformas y recortes del Gobierno de Mariano Rajoy, entre otros “No nos callaran” “Pan, trabajo y techo” o “Sistema indigno y miserable”. Ayer se manifestaron hombres y mujeres del camino, con muchos rostros e historias detrás, pero unidos todos por un solo manifiesto como eje vertebrador: “No al desmantelamiento sanitario. No al drama de los desahucios. No a los recortes en la educación. No a los seis millones de parados. No a una reforma laboral que facilita el despido. No al pago de la deuda…” Porque sin lucha pueden contigo, porque sin lucha, pero lucha organizada, no hay victoria.


Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 19 de marzo de 2014

Las elecciones europeas de Mayo.

Quedan dos meses para las elecciones europeas de Mayo, donde nos jugamos mucho, porque será como una especie de plebiscito para la política de austeridad del Gobierno  y de Europa.

Las elecciones europeas del 25 de mayo tienen más trascendencia que otras celebradas anteriormente, porque por primera vez el resultado influye en el nombramiento del presidente de la Comisión y porque serán como una especie de plebiscito para la política de austeridad  de España y Europa. Es más, Elena Valenciano, la candidata socialista, se atreve a decir que si ganan las europeas estarán empezando a ganar las generales del 2015. Aunque en estos momentos es imprescindible tener en cuenta el estado de ánimo de los votantes por la falta de credibilidad de las instituciones españolas y europeas.

Ha llegado la hora de la campaña y de las ideas. Estos comicios tradicionalmente sin interés para los electores, ganan importancia ante la tendencia imparable a la europeización de la política. Un total de 28 países elegirán en cuatro días de votación a 751 eurodiputados. La primera lectura será nacional, pero estas elecciones van más allá, porque la política europea es la política interna en cada uno de los países de la Unión. Los sondeos pronostican un empate entre populares y socialdemócratas, una fuerte subida de la izquierda unitaria y un descenso de liberales y verdes. Y aunque es triste reconocerlo, hay que tener mucha precaución por la pujanza de un crisol de fuerzas políticas euroescépticas, populistas e incluso eurofobas, cuyo “asalto” a las instituciones europeas tiene como único objetivo destruir sus valores, aunque estos valores estén ahora en crisis.

El domingo el PP dio el pistoletazo de salida a la precampaña sin un candidato, lo cual parece un despropósito por lo anormal e increíble. Menos mal que tienen uno en Europa, Jean-Claude Juncker, ex primer ministro luxemburgués. Este social-cristiano debe proteger el relato de la exitosa salida del túnel que publicita el actual mandarinato del euro, ya que fue responsable de su gestión en el Eurogrupo anteriormente. Esa indudable experiencia es también su gran punto débil, teniendo en cuenta que la crisis y sus consecuencias zumbaran en los oídos de millones de españoles y europeos a la hora de votar.
 
En su comité federal del fin de semana el PSOE aprobó con el 96,7% de los votos la lista para las elecciones europeas. El espíritu con el que los socialistas enfocan esta campaña está basado en tres propuestas fundamentales de los socialdemócratas europeos. La primera, una directiva para combatir las brechas salariales entre hombres y mujeres. La segunda, fijar un salario mínimo en todos los países de la UE y, la tercera, actuar contra el fraude y “erradicar los paraísos fiscales”. Además cuentan con un buen candidato para presidir la Comisión, el líder socialdemócrata Martin Schultz, que no ha dudado en criticar la “miopía alemana” en la gestión de la gran recesión, porque la austeridad solo “ha retardado y encarecido la salida de la crisis”. Partidario de dar un golpe de timón, dice que “donde la canciller Merkel habla que necesitamos una democracia acorde con el mercado, yo digo que necesitamos un mercado acorde con la democracia”.

Izquierda Unida dice que hay que estar en contra de la deriva que ha tomado Europa, pero no de lo que significa Europa. Su jovencísimo candidato Alexis Tsipras (Atenas 1974) de la Izquierda unitaria, maneja un mensaje seductoramente simple: las medidas de austeridad son “una barbaridad” y “los países periféricos o del sur no pueden seguir de rodillas”. Es odiado por los tecnócratas de Bruselas por frases como esta: “Pronto nos dirán que prescindamos de la democracia a cambio de préstamos”. No tiene vínculos con los partidos mayoritarios ni de Grecia, ni de Europa, por lo que tiene pocas posibilidades de presidir la Comisión.

Después de este pequeño repaso sobre las diferentes opciones políticas para las elecciones europeas, solo nos queda ir a votar para hacer posible una Europa más responsable y más participativa. Hace falta una Europa más democrática, más igualitaria y más justa, que tome decisiones importantes, pero no impopulares. Porque el problema no es como se dice de las instituciones, sino de las políticas. Y si todavía dudamos sobre a quién votar, ahí están las coaliciones o agrupaciones de electores como Podemos, que tienen su origen en los movimientos ciudadanos como el 15-M y que reflejan un conjunto de propuestas de reformas  coincidentes con lo que debe ser una alternativa de izquierdas. Además, tienen la ventaja de ser la expresión de una democracia participativa directa que complementa a la democracia representativa de los grandes partidos. Así que, como decía un europeísta convencido como Jorge Semprún, ha llegado la hora de practicar Europa.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

martes, 18 de marzo de 2014

¿Es posible normalizar la corrupción?

Hay políticos que con la corrupción y confusión actual se atreven a decir “Si me desprecias, vótame”.

Esta frase electoral parece imposible, pero sin decirla numerosos políticos imputados y despreciados por diversas causas de corrupción se han presentado y han sido votados como alcaldes, diputados o senadores. El sistema no tiene voluntad de afrontar esta cuestión por muchas leyes que se aprueben. No entiendo, ni puedo entender esta situación. Así que esto solo puede tener una extraña explicación, que la ciudadanía acepte la corrupción como algo normal. Normalizar la corrupción para que no sea noticia, aunque se haga crónica la desconfianza y el desprecio en los políticos. Pero la normalización es una figura totalitaria utilizada mucho en el régimen anterior, ¿queremos volver a esa época?

Normalizar la corrupción es la única opción posible para el partido del Gobierno, ya que está atrapado en una red de corrupción estructural (Gurtel) y en una práctica irregular de sus finanzas durante décadas (Bárcenas). Nos dicen continuamente que la mayoría de los políticos son gente honesta y los corruptos son pocos. Pero aunque fuera cierto, y en parte puedo aceptarlo, esos pocos están tan bien situados que lo corrompen todo, y esa es la imagen que percibimos los ciudadanos. Según la mayoría de las encuestas el 96% de los españoles creen que la corrupción está generalizada. Sin embargo, la línea defensiva del PP es otro error, pues la solidaridad entre ellos es interpretada por la ciudadanía como una reacción corporativa y normal de la clase política.

También hay que tener muy claro que no hay corruptos sin corruptor. Y que si nadie pagara, el corrupto dejaría de pedir. La corrupción es cara y arruina la confianza de todos. Y lo más grave, pone en peligro la democracia y favorece la deriva autoritaria. Por tanto, no podemos aceptar que la política sea un espacio de excepción en el que la moral no rige, ni que su ley sea el poder, pero menos que la economía sea otro territorio de excepción y que el único criterio válido sea la cuenta de resultados, ya sea para la empresa o el empresario. Los empresarios nunca se sacian, nada les parece bastante. Los negocios son los negocios, y según dicen no deben existir barreras en la búsqueda del beneficio. Entonces, cómo podemos sorprendernos de que la corrupción sea y esté tan generalizada, si es lo normal en el sistema. Así que a corto plazo hay que capear el temporal, pero a medio y largo hay que cambiar de pensamiento, ideas y lenguaje para poder acabar con la corrupción.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

sábado, 15 de marzo de 2014

Quién tenga algo que decir, que dé un paso al frente.

En el problema catalán hay dos tipos de liderazgos políticos: el de los que no quieren hablar y el de los que no pueden hablar.

En enero Mariano Rajoy declaró que estaba completamente dispuesto a dialogar sobre el encaje de Cataluña en España, pero la actitud del presidente catalán, Arthur Mas, hacía “imposible” cualquier entendimiento. La respuesta de Mas fue igual de elocuente. Aseguró que él tenía la mejor voluntad de dialogar, pero no era posible por culpa de la negatividad de Rajoy. O sea, los dos querrían. El único problema es que ninguno quiere de verdad.

Desde la explosión soberanista de 2012, el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña, Rajoy y Mas, están jugando una partida con las cartas marcadas. Al movimiento de una de las partes, replica la otra lo contrario de forma automática, pero conociendo unos y otros de antemano cuáles son sus intereses y las reacciones de sus contrarios. Pero a mí, a veces, me da la impresión de que ambos no saben a qué están jugando. Y esto es muy serio.

Esta semana ha transcendido la respuesta formal del Ejecutivo de Rajoy al Parlamento catalán, que había pedido la delegación de competencias para celebrar el tan manido y reclamado referéndum sobre ese fantasmal derecho a decidir y que no está reconocido en ningún ordenamiento jurídico. En su escrito el Gabinete de Rajoy fija posición sobre el tema y arguye que la consulta no puede hacerse al conculcar dos artículos de la Constitución, el 1.2 que especifica “La soberanía nacional reside en el pueblo español” y el 141.3 que consagra la competencia del Estado como única autoridad para celebrar referendos consultivos de especial trascendencia.

El criterio de la Moncloa no causo precisamente sorpresa en la Generalitat. Arthur Mas en un acto institucional el pasado sábado dio su particular visión sobre el origen de esta dialéctica. A su juicio, el conflicto soberanista está visualizando un enfrentamiento entre “dos sistemas de valores distintos”. Decía que la reacción de Madrid estaba basada en el ordeno y mando, mientras la catalana se sustentaba en el trato y el pacto.

Pero en el fondo nadie reflexiona sobre los desgarros que en la convivencia entre catalanes, y entre catalanes y españoles, está dejando la falta de diálogo entre Rajoy y Mas, porque detrás de ese anhelado diálogo, tan improbable como quimérico, se abre un tiempo en el que seguramente nos aguardan incógnitas, incertidumbre y bastante dolor, ya que nos jugamos mucho.

Estamos en un tiempo en el que los medios de comunicación están en una batalla diaria por ver quién gana en la transmisión del combate entre los que no se hablan pero dicen que hay que hablar. Mientras tanto tenemos una incertidumbre que esconde una certeza: los que están llamados a hablar no quieren hacerlo, y sin embargo saben hacerlo. Pero, también debemos tener muy claro que el diálogo no es la meta, sino un medio para alcanzar un fin.

Sin embargo, Rajoy y Mas, en este último año, han ido demostrando que no quieren o no pueden hablar, según quien pregunte. Porque Rajoy en Barcelona y posteriormente en Valladolid dijo que no hablaría con Mas y mandó callar a Rubalcaba. Pero Mas habló con Felipe González en el programa Salvados de Jordi Évole en la Sexta y después con la Presidenta andaluza Susana Díaz.

Y si hablan con otros, ¿por qué no hablan entre ellos? O bien callan porque ya dieron el paso al frente y se lo han dicho todo o bien es porque ninguno tiene nada que ganar con este dialogo. Rajoy, fiel a su estilo, calcula que no necesita hacer nada. Le basta con negarse a mover ficha hasta que los planes secesionistas de Mas se estrellen por su propia fuerza contra la Constitución, la Unión Europea, el déficit, la incertidumbre y, en suma, los inconvenientes prácticos.

Mas tampoco necesita ningún acuerdo, dice que lo respaldan dos tercios del Parlamento catalán y movilizaciones públicas de hasta un millón de personas de una población de siete, y que Cataluña, estrictamente hablando, ya es un Estado. En el país de los mudos, cada uno de ellos vive en una realidad distinta pero paralela y no se dan cuenta que se avecina un choque de trenes. Pero lo más probable es que cada uno descarrile por su lado.

A fin de cuentas, los ciudadanos son los únicos que están realmente preocupados por este choque de trenes. Pero, ¿a los políticos como Rajoy y Mas les preocupan los ciudadanos? ¿Y la incertidumbre, zozobra y dolor que están pasando por esa falta de diálogo? Creo que no.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez


martes, 11 de marzo de 2014

La Declaración del Milenio.

Avanza el año y cada día queda menos tiempo -2015- para cumplir con la Declaración del Milenio de Naciones Unidas.

La Declaración del Milenio es un compromiso firmado el 8 de septiembre del año 2000 por 189 jefes de Estado en la sede de Naciones Unidas en Nueva York para reducir la pobreza, el hambre, la mortalidad infantil, la discriminación contra las mujeres y otros loables objetivos.

La mayoría de los ciudadanos, que se enteraron en su día de esta declaración, no se la creyeron y con razón, porque los políticos nos han educado para no creerlos. Y mucho menos cuando se reúnen cada mes de septiembre en Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU con esos aburridos discursos, hipócritas y mentirosos.

La Declaración del Milenio del año 2000, una vez firmada, fue rápidamente desplazada de los medios de comunicación por otras noticias de actualidad como la intifada en Palestina, Sadam Husein e Irak, la elección de Hillary Clinton como senadora o las elecciones norteamericanas entre G.W. Bush y Al Gore.

Sin embargo, desde ese septiembre de hace 14 años hasta hoy la humanidad ha experimentado un avance en la reducción de la pobreza en la historia: 500 millones de personas salieron de la miseria en la que vivían, la mortalidad infantil cayó en un 30% y las muertes por malaria en un 25%. 200 millones de habitantes de los barrios más pobres del mundo tuvieron acceso a agua, cloacas y mejores viviendas según los datos de Naciones Unidas.

Este progreso se debió a muchos factores como las altas tasas de crecimiento económico, especialmente en Asía, el mayor gasto público en salud y unas políticas sociales más eficaces. Además, la expansión del comercio internacional y las inversiones extranjeras en India y China también contribuyeron al enorme alivio de la pobreza en esos países.

No podemos negar que la adopción generalizada de la Declaración del Milenio fue un paso  importante, pues Gobiernos y organismos internacionales se comprometieron a cumplir esas metas para una fecha concreta, el año 2015. Sin embargo, los 60 indicadores establecidos para medir los avances de los ocho objetivos han dado resultados muy dispares, lo que era de esperar.

La reducción a la mitad del número de personas en extrema pobreza y el aumento de personas con acceso al agua potable son objetivos que se alcanzaron antes del plazo estipulado, pese a la crisis económica mundial que estalló en 2008. Otros objetivos no podrán alcanzarse en 2015, y en algunos ni siquiera hubo avances, como por ejemplo en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, que contribuyen cada día más al calentamiento global. Por tanto, no hay duda de que habrá que continuar con el esfuerzo, revisando metas y, seguramente, añadiendo otras para no llegar al colapso que nos viene con el cambio climático.
   
Para revisar la agenda de la Declaración del Milenio el secretario general de la ONU nombró un panel de personas eminentes y expertas que redactaron un informe donde decían para su sorpresa que “se ha acentuado la interdependencia de los países pobres y los ricos, que siempre existió, pero que ahora es más profunda que nunca”.

Los expertos sabían que hay una variedad de problemas que los países ricos y pobres deben enfrentar juntos y de manera concertada. Pero la novedad es que algunos de los problemas  característicos de países menos desarrollados son ahora comunes en los países más ricos.

La desigualdad económica es quizás el ejemplo más notable. En muchos países pobres la desigualdad es la situación “normal”, pero ahora se ha hecho presente de manera notable en todo el mundo. Las altas tasas de desempleo en Europa, sobre todo en los países del sur más afectados por la crisis, no tienen nada que envidiarle al desempleo crónico que tan común es en los países pobres y de menores ingresos.

No cabe la menor duda, hay que hacer algo en España, Europa y el Mundo ante tantos millones de personas tocadas por el paro, la pobreza y la exclusión. En 2015 necesitamos un milagro parecido al que hubo en el año 2000 con la Declaración del Milenio, ya que en los siguientes diez años se mejoró la vida de cientos de millones de pobres del todo el planeta. Aunque esta vez también habría que incluir en el milagro a muchos de los países más desarrollados.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

domingo, 9 de marzo de 2014

Las mentiras del PP sobre la línea Algeciras-Bobadilla.

Este año el presidente provincial del PP de Cádiz, Antonio Sanz, se va a llevar el premio especial de los carnavales al discurso más chirigotero y mentiroso por las engañosas informaciones que ha vertido sobre la línea de ferrocarril Algeciras-Bobadilla.

Ayer su discurso sobre el Plan de Infraestructuras y Transportes del Ministerio de Fomento 2012-2024 (PITVI) era todo mentira. La primera gran mentira situaba al alcalde y diputado Landaluce como líder de la lucha a favor del ferrocarril Algeciras-Bobadilla. Sin embargo, la actitud de Landaluce ha sido en todo momento negativa y cuando se ha visto obligado a actuar ha sido el último de la fila, aunque debería haber sido el primero en asumir y solucionar el “cuello de botella” que tiene el Puerto de la Bahía de Algeciras para sacar sus mercancías y así poder crecer como primer puerto del país y del mediterráneo. Premisa para generar más empleo para la Comarca.

La segunda mentira fue decir que el Gobierno del PP desde el principio ha sido muy sensible al diálogo con los ciudadanos y a las necesidades de la Comarca para abordar la elaboración del Plan de Infraestructuras (PITVI). Sin embargo, los agentes sociales y los ciudadanos remitieron alegaciones en enero del 2013 y enero de 2014 que no se han tenido en cuenta en el borrador previo, y tampoco parece que vayan a ser tenidas en cuenta ahora. Aunque estas alegaciones están en consonancia y de conformidad con la Red Transeuropea de Transportes, y la nueva propuesta de Red Básica aprobada por la Unión Europea a finales del año pasado sobre el tramo Algeciras-Bobadilla como parte esencial de los Corredores Ferroviarios: Atlántico y Mediterráneo. Al final Europa tendrá que resolver este conflicto y España de nuevo habrá hecho el ridículo.

La tercera mentira es afirmar que el Gobierno anterior nada hizo, aunque también dice que las obras hechas -por fin lo reconocen-, las han dejado sin pagar y las pagara ahora el Gobierno del PP. No sé si será así, pero si lo fuera, no pagará el próximo Gobierno lo que el actual deje aplazado de pago. Aunque lo más importante es que los gastos estén consignados en los Presupuestos Generales, y esos gastos si lo estaban. Pero lo más molesto por engañoso es cuando omiten que el presupuesto inicial de las obras ya realizadas en la línea Bobadilla-Algeciras superaba los 200 millones de euros. Solo en los tramos Ronda-Algeciras el presupuesto inicial ya superaba los 150 millones de euros y con un plazo de ejecución de tres años según el BOE de 13 de febrero del 2008. Las obras licitadas, adjudicadas y realizadas son los subtramos de Ronda a Cortes de la Frontera y de Cortes de la Frontera a San Pablo de Buceite. El último subtramo, San Pablo de Buceite-Algeciras, lo tiene paralizado el PP por falta de consignación presupuestaria. Dinero que el Gobierno ha desviado a otras zonas del Estado, especialmente a la costa levantina. Así que no más mentiras, hay que decir la verdad y que cada palo aguante su vela.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

martes, 4 de marzo de 2014

Los jóvenes y Europa.

Este semana se reunieron en Roma los líderes socialdemócratas europeos para  abordar las causas del empleo juvenil como la madre de todas las causas, porque Europa no aguantará si los jóvenes europeos siguen lejos del proyecto de la Unión.

Una nueva generación está creciendo en la Unión Europea con un nivel de vida más bajo que el de sus padres. La juventud europea se enfrenta a una elección, o se integra aceleradamente o va a la deriva prolongada hacia la insignificancia y el paro. Las elecciones europeas de Mayo no van a cambiar Europa. Europa únicamente cambiará cuando los candidatos políticos para los Gobiernos de sus países tengan una mentalidad europea y estén de acuerdo en delegar el poder a unas instituciones verdaderamente europeas, justas y solidarias.

En democracia la política ha consistido siempre en un equilibrio entre lo que el pueblo espera y lo que realmente funciona. Sin embargo, en Europa se ha tratado demasiado sobre lo que le gustaría a cada nación que fuera el mundo y demasiado poco sobre aquello que produce resultados tangibles para la gente. En lugar de litigar sobre cuáles son las políticas preferibles, necesitamos un esfuerzo paneuropeo para determinar las mejores prácticas europeas en cada sector y adoptarlas en todo el continente. Porque las soluciones para nuestros problemas actuales tiene que ser transnacional, o no será.

Un viejo proverbio judío dice que “cuando te enfrentes a dos alternativas elige la tercera”. No se trata de sustituir la gerontocracia de Europa por una dictadura de los jóvenes. Si no de un movimiento de todos aquellos que, independientemente de su edad, están de acuerdo en producir un importante desplazamiento intergeneracional del poder. Necesitamos que los jóvenes y los menos jóvenes trabajen juntos de una manera nueva y con un sentido de la libertad y de civilización distinto.

No hay un solo cambio social importante hecho sin el protagonismo de los jóvenes. La democracia en nuestro país no la trajeron un rey condescendiente y unos señores encorbatados, sino miles de jóvenes que hicieron de la libertad su bandera y su forma de vida.  Un sueño que la derecha más conservadora no puede arrebatarnos ahora proclamando el fin de los derechos sociales y del estado de bienestar, y convirtiendo la mayoría de los servicios públicos en negocios privados.

Tanto Europa como este país son de los jóvenes, porque ellos son el futuro. Es necesario decirlo, gritarlo e imprimirlo. No podemos aceptar con naturalidad la salida de los jóvenes de nuestro país y su no participación en el diseño de nuestro futuro. Nuestra historia individual es colectiva, de todos, jóvenes y menos jóvenes. Así que los jóvenes tienen que unirse en toda Europa para echar de nuestras vidas las viejas políticas, esas políticas obsoletas que tanto daño nos han hecho. Se necesitan métodos y políticas nuevas e innovadores para dejar atrás las crisis y tantos errores del pasado. Los jóvenes tienen hoy un reto que es recuperar la fe en su capacidad para modificar la realidad. Así que, sin ninguna duda, ha llegado la hora de los jóvenes.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 2 de marzo de 2014

Todo para el norte y nada para el sur.

En Suiza el referéndum de estos días, que limita la circulación de personas, puede afectar a otro de los años noventa que acordaba grandes obras de ingeniería en los Alpes para mejorar las infraestructuras entre el norte y el sur de Europa.

Suiza con el referéndum de estos días para establecer cuota a la llegada de emigrantes ha reavivado viejos temores latentes en Europa. Es como una señal de alerta sobre quién o qué votar en las próximas elecciones europeas y sobre el peligro que corre la libre circulación de personas. Se está diezmando el contrato social de las últimas décadas y poniendo en peligro cada día más el Estado de bienestar.

Pero cuál es la respuesta europea a ese desafío de deconstrucción del proyecto europeo que pone en crisis la solidaridad de Europa. Ninguna. La Comisión dice que no puede ser tan dura como para alimentar el victimismo suizo, ni tan blanda como para permitir que Londres piense que salen gratis las medidas que vayan contra el espíritu y las normas más sagradas de la Unión Europea.

Sin embargo, este referéndum puede poner en peligro los acuerdos de los años noventa entre el país alpino y la Unión Europea, de enorme importancia para Suiza -desviar el tráfico vehicular hacia la vía férrea- y para las infraestructuras europeas -dar salida hacia el sur de las mercancías del puerto de Rotterdam-. De hecho, dieron lugar a la construcción del túnel de base San Gotardo, obra faraónica de ingeniería por su longitud -57 kilómetros-, que cuando esté terminado finalmente, probablemente entre el 2016 o 2017 (aunque se estima que pueda estar finalizado antes), conectará el sur de Alemania con el norte de Italia y beneficiará directamente a 20 millones de habitantes del sur de Alemania, Suiza, el norte de Italia y el Puerto de Rotterdam.

Este eje de conexión entre el norte y el sur de Europa, que apuesta por desviar el tráfico vehicular hacia la vía férrea, es sólo el primero de tres grandes proyectos de túneles similares; el segundo, conectará Lyon (Francia) con Turín (Italia) y el tercero unirá Austria con Italia, siempre y cuando no se vean afectados por los inminentes recortes presupuestarios en obras públicas que actualmente se está produciendo en la Unión Europea. Ante la grandeza de estos proyectos de infraestructuras europeas por sus presupuestos e ingenierías, cómo el Gobierno Español y la Unión europea pueden ser tan cicateros y escatimar hasta lo poco que dan al tramo ferroviario Algeciras-Bobadilla, tramo que forma parte de de dos de los Corredores ferroviarios de la Red Básica Europea: Mediterránea y Atlántica. ¡Ay! pobre Sur.  

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

martes, 25 de febrero de 2014

Dos Conventos.

Existen dos Conventos en esta zona a poca distancia uno del otro que se contemplan físicamente y representan lo más arcaico de esta Comarca. El uno está en Gibraltar y es la residencia del Gobernador del Peñón desde 1728, y el otro está en La Almoraima y fue durante  muchos años residencia de los latifundistas duques de Medinaceli. Hoy este latifundio y su Convento son propiedad del Estado.

No tiene sentido que en pleno siglo XXI exista un Gobernador representante de la Corona británica en Gibraltar, viviendo en The Covent, y menos que exista todavía una colonia en territorio europeo. Peor aún si esta colonia tiene aprobada una constitución desde 1969, aunque sin derecho a la autodeterminación, de hecho hubo un simulacro de referéndum a favor de la autodeterminación en noviembre del 2002, que fue no vinculante. Parece que esto no importó mucho, porque en el fondo los gibraltareños lo que quieren es ser gibraltareños, sin abandonar la protección de Gran Bretaña, ni enturbiar sus relaciones con la España más próxima, la del Campo de Gibraltar. España de conformidad con la doctrina Castiella dice que los gibraltareños podrán ser lo que quieran, pero que el territorio es irrenunciablemente español. Gran Bretaña siempre vio la importancia logística del Peñón como base militar para la defensa de sus  intereses. ¿Pero quién defiende los intereses de los campogibraltareños? Así que después de tres siglos de discordia a los gibraltareño le interesa su verdad, al inglés, su verdad, y al español, la suya. Pero a ninguno de los tres le interesa la verdad que decía Machado, la de todos.

El otro Convento, que se encuentra en la finca de La Almoraima hoy propiedad del Estado, es otra antigualla del pasado y fue cerrado el domingo ante el peligro de ser ocupado pacíficamente por un centenar de personas. Protestaban por la intención del Gobierno de privatizar este colosal latifundio de 17.000 hectáreas sin apenas explotación. Los manifestantes, convocados por Ecologistas en Acción, celebraron una asamblea en la puerta de la finca, a pie de carretera, previa a una marcha en coches hasta el castillo de Castellar. Al acto acudió el presidente de la Asociación Valor Ecológico, Ecovalia, Francisco Casero, que a sus 65 años cumple hoy quince días en huelga de hambre reivindicando un cambio de actitud de los gestores públicos ante el aumento de las desigualdades, particularmente en el campo pero generalizadas en toda la sociedad.

Casero rechazó en su intervención la pretensión del Gobierno de privatizar La Almoraima, ya que “si PSOE, IU y PP se comprometieron en el Plan Forestal Andaluz a aumentar la superficie forestal pública de Andalucía a un 70 %, no tiene sentido, ni pies ni cabeza, que quieran poner ahora en venta una finca que desde hace 31 años es pública”. Para Francisco Casero en el conflicto de La Almoraima “lo importante es que todas las partes hablen y se entiendan, pero sin perder la propiedad pública”, incidiendo en que “en esta zona es muy importante la ganadería extensiva, que sería la mejor respuesta para la conservación del territorio”. La finca La Almoraima está integrada en el Parque Natural Los Alcornocales, declarado por la Unesco Reserva de la Biosfera. Francisco Casero finalizó sus palabras haciendo un llamamiento a “la solidaridad con toda la inmigración”, ya que “Andalucía debe ser siempre una tierra solidaria y defensora de los derechos humanos”.

Así que tenemos en la zona dos Conventos, uno británico y otro español, que representan lo peor de nuestro pasado. Ambos son la peor imagen del imperialismo ingles y el latifundismo español, y ambos corresponsables del subdesarrollo que sufrió y todavía sufre en parte esta Comarca. ¿Algún día encontraremos la fórmula que permita mantener buenas relaciones entre todos los vecinos de nuestra Bahía al margen de la cuestión de la soberanía? ¿Seremos capaces de buscar las alianzas necesarias para mejorar los aprovechamientos de recursos y rentas de esta zona? Entonces y solo entonces, habrá esperanza de progreso para todos los ciudadanos que la habitan. Y se cambiará para todos esa mala imagen del pasado que representan esos dos Conventos.


Ángel Luis Jiménez Rodríguez

lunes, 24 de febrero de 2014

La trama Gürtel y el PP.

El escritor italiano Leonardo Sciascia decía sobre la corrupción, que vivía la Italia de los años setenta e hizo caer varios gobiernos, que era “un país sin verdad”. Y sin verdad la convivencia civil se corrompe irremisiblemente ante la injusticia, el espíritu de facción y los intereses espúreos. 

Pues bien, algo parecido vive España con la trama Gürtel, que se adhiere al PP como una segunda piel -hay más de 70 cargos populares imputados- y corrompe la convivencia civil. Pero el presidente del Gobierno, alérgico a los cambios, dice que aquí no ha pasado nada, ni siquiera acepta el desgaste de la cúpula del partido (Cospedal y Arenas) y de algunos de sus ministros (Ana Mato) implicados en el caso.

Pasados cinco años, casi 200 imputados esperan juicio en la Audiencia Nacional y en el Tribunal de Justicia de la Comunidad Valenciana. Una causa gigantesca con más de 2.000 tomos, más de 5.000 acontecimientos registrados y 147 comisiones rogatorias a 21 países. Esto no es cosa de cuatro amiguetes, ni una minucia como dice el PP, sino una trama perfectamente orquestada en modos y maneras para delinquir. Este es un caso claro de banda organizada de delincuentes, que finalmente se ha convertido en una acusación directa contra la transparencia en la financiación del Partido Popular.

Sin embargo, el PP sigue insistiendo en que el caso está subjudice, es decir, pendiente de resolución judicial o en manos de la justicia y, por tanto, hay que esperar. Sin embargo, lo que más me molesta como ciudadano de a pie es que nos tomen por tontos, haciéndonos creer que es el caso de cuatro picaros como Bárcenas o Sanchis que se han aprovechado de la buena fe y el nombre del partido. El propio Mariano Rajoy lo viene diciendo con gran pomposidad y dignidad desde su inolvidable comparecencia del 11 de febrero del 2009. Rodeado de la plana mayor de su partido y de muchos de los imputados de ahora, clamó en su intervención “Esto no es una trama del PP, es una trama contra el PP”. Y se quedó tan tranquilo, sin importarles las innumerables y patentes pruebas que había en manos de la justicia.

Pero no queda ahí la cosa, porque desde entonces el PP ha acusado a jueces, fiscales y policías de serviles y sometidos a la vesania del malvado Rubalcaba. Cuántas mentiras desde aquel febrero del 2009. Vivimos como decía Sciascia en un país sin verdad y de muchas mentiras. En ese acto de hace cinco años se encargó a Federico Trillo que dirigiera la batalla contra el juez osado que se había atrevido a mover las placidas aguas de la financiación del partido. Baltasar Garzón era el objetivo, como el propio Rajoy señaló con nombre y apellidos.

Así que por mucho que digan, el caso Gürtel si es una trama del PP. Y lo es del partido a todos su niveles, nacional -con la sede Génova en el centro de la trama- , autonómico -Madrid y Valencia, aunque no solo- y, por supuesto, municipal: Arganda, Pozuelo, Bohadilla, Majadahonda, etcétera… Porque el equipo y la alineación de la Gürtel son inseparables del PP. Se adhiere a él como una segunda piel. No habría uno sin el otro. Y así lo dice la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) del propio Ministerio del Interior al juez en su informe definitivo de 30 de diciembre del 2013, señalando hasta cinco veces que el Partido Popular se ha servido durante años y años de la trama Gürtel para financiarse. Además, lo corrobora la Intervención General del Estado y la Agencia Tributaria.

Como dice José María Izquierdo en su serie de El País “Gürtel: Año V”, la labor de la policía no ha sido fácil porque el ministro ha cambiado a los jefes policiales cuatro veces, para ver si  encontraba la pieza deseada que acatara servilmente sus órdenes. Pero afortunadamente, todavía quedan funcionarios públicos que entienden que su labor se limita a investigar y a decir la verdad. Pero el PP no solo intentó dificultar la investigación policial, sino que puso todos los palos en las ruedas de la maquinaria judicial para que se retrasara todavía más la instrucción, aunque parece que ya no habrá más retrasos y el año 2015 será el definitivo para la Vista.

Termina José María Izquierdo, la serie citada, diciendo algo que comparto totalmente “los ciudadanos tenemos mucho que agradecer a esos funcionarios, con sueldos en muchos casos menos que medianos, que se creyeron su misión y trabajaron -y trabajan- durante horas y horas para esclarecer los complejos casos a los que se enfrentan. Gracias al empeño de los anteriores y actuales jueces de la causa, Garzón, Flors, Ruz y Ceres, a la labor de los fiscales encargados del caso, el trabajo policial y de los técnicos de Hacienda, además de todo el personal auxiliar preciso, el caso Gürtel ha logrado salir adelante. Conviene recordarlo en estos tiempos de desprecio y desafección hacia todo lo público y, de manera muy especial, hacia la Justicia”. Ellos son los que le devuelven todos los días con su trabajo bien hecho, el prestigio y utilidad a las instituciones democráticas. No tengo duda. Si se puede.


Ángel Luis Jiménez Rodríguez.