sábado, 19 de octubre de 2013

Leer, ¿papel o pantalla?

¿Estamos esperando a los barbaros o los barbaros ya somos nosotros?

Hay una gran polémica abierta en las principales ferias del libro del mundo sobre los dos formatos de libro que tenemos hoy en día, el digital y el impreso. Según los editores de papel, y pese a los malos augurios, no se sienten vencidos porque ahora reman con los dos formatos y dicen que posiblemente cada día habrá menos libros de papel, pero serán mejores. Y es que el soporte es precisamente eso, un soporte, y lo principal seguirá siendo el contenido.

No cabe la menor duda de que los soportes del libro han ido cambiando a lo largo del tiempo. De la misma manera que la imprenta creó el periodismo y géneros literarios como la novela, también el mundo digital traerá consigo novedades que no alcanzamos todavía a imaginar.

Sin embargo, no hay que olvidar el hábito de la lectura, un arte esencial que a lo largo de los siglos ha servido para aprender, estudiar y conocer el mundo. Y que hoy tiene un posible peligro en internet. Porque como advertía el erudito canadiense  MacLuhan  cada medio tecnológico nuevo transforman al individuo y la sociedad. Y el tiempo le ha acabado dando la razón.

Ahora el conocimiento está almacenado en el espacio y cualquiera puede acceder a él apretando los botones indicados. La memoria y el esfuerzo intelectual ya son prescindibles, o mejor dicho, patrimonio exclusivo de las pantallas y de los ordenadores. Esto le está causando daño a la escritura y a la lectura. No dejo de escuchar a estudiantes, profesores y amigos decir que han dejado de leer. Pero no entiendo por qué si la lectura se puede hacer igual en papel o en pantalla.

Leer no está anticuado, y compartir su enseñanza es un acto superior por lo que no se debe permitir que la sociedad actual pierda ese hábito y se deje manipular por las nuevas tecnologías. Los jóvenes han delegado su mente en las maquinas y posiblemente algunos leen y escriben más que antes pero de forma superficial. Dicen que con internet todos saben de todo, lo que equivale a decir, que nadie sabe de nada.

La lectura, la escritura y el saber son algo activo, por lo que no se debe delegar en un aparato o instrumento que archiva y procesa y comparte la información pero también tecnologiza la palabra y la creación. Me pregunto, si este triunfo de la sociedad de la imagen acabará con el “homo sapiens” a favor del “homo pantallus”. Dios no lo quiera.
Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 17 de octubre de 2013

La reforma local y los servicios sociales.

Cómo se pueden aprobar sin consenso en el Parlamento español las reformas de leyes orgánicas -leyes de la mayoría-, que nacen ya muertas, solo con los votos del PP, ya que serán derogadas en la próxima legislatura, si no las anula antes el Tribunal Constitucional.

Hoy se inicia en el Congreso de los Diputados el debate sobre el proyecto de ley de la reforma local, que se aprobará solo con los votos de los diputados del PP como otras leyes reformistas anteriores y con el rechazo total de la oposición, que ya ha anunciado su derogación en la próxima legislatura y un recurso previo ante el Tribunal Constitucional.

Esta reforma deja sin dinero y sin competencias a los Ayuntamientos. Además alarma a alcaldes y ciudadanía por el incierto futuro que se cierne sobre los servicios sociales municipales, prestaciones especialmente exigidas y necesarias en tiempos de crisis económica como los actuales. Los alcaldes temen la desaparición de la red asistencial de proximidad desarrollada a lo largo de tres décadas y fuertemente arraigada, que en la actualidad da servicio a siete millones de personas.

El cambio que introduce la nueva norma supone un importante cambio de concepto. La ley de Bases actual, de 1985, atribuye a los Ayuntamientos competencias en “servicios sociales, promoción y reinserción social”, aunque las comunidades se hayan ido haciendo cargo de esas competencias, al menos sobre el papel, en sus respectivos estatutos de autonomía. De ahí que los municipios, especialmente aquellos de más de 20.000 habitantes, fueran desplegando desde la mitad de los años ochenta servicios de ayuda a domicilio, residencias de mayores, prestaciones de ayuda a la familia, de prevención e inserción social, comedores públicos o cualquier otro que el Consistorio consideró necesario para sus ciudadanos.

Con el paso de los años, esta atención próxima se ha convertido en una amplia red asistencial con un elevado volumen de gasto. La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales es la que más ha insistido en la amenaza que supone la ley de reforma de la Administración local, contabilizando -de acuerdo con lo recogido en el presupuesto líquido de 2012- en 5.118 los millones de euros que están en el aire debido a la reforma del Gobierno.

Regidores de todo signo político, inclusive los del PP, han elevado el tono de sus quejas a medida que se acercaba el debate sobre esta nueva reforma. Reforma que forma parte del programa de ajustes y austeridad del Gobierno y que pretende llevar a la práctica el principio: una administración, una competencia. Y  ninguna asistencia, digo yo.

En su actual redacción, el proyecto de ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local limita a los Ayuntamientos las competencias en servicios sociales. Solo los que tengan más de 20.000 habitantes están obligados a hacer frente a una reducida labor de “evaluación e información de situaciones de necesidad social y atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social”. En los municipios más pequeños, el 87% del total, esta competencia se reconoce pero no será de obligatoria aplicación. El resto de los servicios sociales recaerán en la Administración autonómica, que no tiene ni medios ni intención de asumir este servicio.

Este domingo se reunieron en Madrid más de 2.000 regidores para protestar por esta reforma y anunciaron que acudirán al Tribunal Constitucional si el Ejecutivo no consensua la ley con ellos. “La norma obedece a un criterio economicista, es decir, lo único que pretende es ahorro”, apuntaba su portavoz. “Y no conozco otra forma de ahorro en el gasto público que no suponga recortes y quitar prestaciones a los ciudadanos”, sentenciaba.

La mayoría de los alcaldes reunidos se preguntaban si el PP se plantea quién va a prestar estos servicios y cómo se van a prestar cuando se apruebe esta reforma. O la realidad es que quieren que desaparezcan. Ya lo decía, pero desde otro punto de vista, la viceconsejera de sanidad del PP de Madrid, “¿tiene sentido que los pobres o los enfermos crónicos vivan gratis del sistema?”. Y digo yo, ¿la ciudadanía seguirá con la misma apatía ante esta pandilla de malvados e inútiles?

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 16 de octubre de 2013

Economía y Política ficción.

No sé qué le pasa a este país, pero las cosas por las que discutimos y que generan más confrontación son las que menos ayudan a la gente a salir de la crisis.

Hace unos días, Rajoy estuvo en New York interviniendo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, y además de contarnos relatos de economía ficción y otros cuentos chinos, quiso escaquearse cuando le preguntaron por su colega Bárcenas, por la financiación irregular de su partido y por la destrucción de pruebas y discos duros en la entrevista de la prensa de información financiera Bloomberg. No pudo porque las entrevistas allí no se hacen a través de un televisor de plasma como aquí.

El lunes en San Sebastián, el expresidente José María Aznar, en su intervención en el acto de presentación del libro “Cuando la maldad golpea”, nos advirtió en tono apocalíptico sobre el peligro de los nacionalismos. Sin citar al País Vasco ni a Cataluña, los acusó de “pedir lo imposible” y con ello, provocar “el desguace de la nación y el Estado”. Como siempre mucho ruido y pocas nueces. Aunque al escuchar a Aznar decir  “desguace de la nación” pensé que se refería a lo que está haciendo el Gobierno de su partido con la nación española.

El martes el presidente de la Generalitat, Artur Mas, lamentaba que las palabras del expresidente del Gobierno, José María Aznar, estuvieran cargadas de “intransigencia, intolerancia y beligerancia” hacia Cataluña y sus aspiraciones democráticas. Además, advirtió a Mariano Rajoy que lo que está en juego en Cataluña no es “un cambio de cromos” sino el dar una respuesta madura y democrática a las demandas de los catalanes. “Con el no a todo no se construye nada”, sentenció el independentista Mas.

Todo esto que se dice por parte de unos y otros, me parece que no tiene nada que ver con la realidad, sucede en otro plano, en otra frecuencia, más bien en el territorio de la política ficción a la que nos tienen tan acostumbrados nuestros políticos en esta crisis. Ese “España nos roba” que dicen ahora los independentista catalanes sobre el sistema de financiación autonómico, además de ser un enfrentamiento estéril, es también una pieza de ficción y de mentira, pues la financiación ha sido pactada y firmada por CIU con todos los Gobiernos habidos del PSOE y PP desde 1993. Y, sin embargo se insiste, se escriben artículos, se montan debates y se hacen discursos que no tienen nada que ver con la realidad y con los problemas que sufrimos en esta crisis todos los españoles.

Afortunadamente, España es mucho más que todos estos políticos que nos han tocado en mala suerte, que no merecen ningún respeto, ni por supuesto, ninguna credibilidad por todas sus mentiras y engaños.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

domingo, 13 de octubre de 2013

Un Gobierno de mentirosos.

Solo me faltaba por ver que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, el miembro del Gobierno con mayor aceptación por su sinceridad, también termine siendo una mentirosa.

Ocurrió ayer viernes, después del Consejo de Ministros, al ofrecer información sobre la lucha contra el fraude fiscal y laboral. Y esa información no se ajustaba en absoluto a la realidad y la verdad. La vicepresidenta aseguró que entre enero de 2012 y junio de este año, el tiempo que lleva el PP en el Gobierno, se habían descubierto a 520.000 personas que cobraban de manera fraudulenta el seguro de desempleo, lo cual había permitido ahorrar 3.160 millones. Estas mentirosas declaraciones insultaban a uno de cada cinco de los parados de este país con derecho a prestación.

Durante los trece minutos que duró su intervención inicial, insultó, no sé por qué, y de forma reiterada a ese supuesto medio millón de parados defraudadores. La cifra es una barbaridad en relación con el número de ciudadanos que cobran la prestación (2,9 millones de parados). Y por supuesto no se ajusta a ningún dato que pudiera ser cierto, pues las cifras aportadas por la vicepresidenta supondrían que casi un 20% de las personas que cobran la prestación por desempleo defraudan. Qué frivolidad e insensatez de la vicepresidenta, que además se negó a explicar el origen de las cifras aportadas.

Posteriormente, el Ministerio de Empleo aclaró que estas cifras, cuyo detalle siguen sin explicar, corresponden -en una enorme mayoría- a casos de personas a las que se les ha retirado la prestación durante un mes por problemas administrativos, como por ejemplo no acudir a una cita prevista o carecer de alguna documentación, y que después se han subsanado quedando resuelta la suspensión. Según los datos de los servicios de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, la cifra real de personas que hasta el mes de agosto han cobrado de manera fraudulenta el desempleo por haberlo compatibilizado con un trabajo no declarado fue de 5.833. Esta es la realidad que todos  debemos conocer para descubrir las mentiras de la vicepresidenta.

Qué obsesión tiene este Gobierno por el recorte, sobre todo en el gasto por la prestación por desempleo. Por eso si hay que mentir, se miente de forma descarada, y sin importar el daño que se hace. El problema es que la mentira tiene las patas muy cortas y al final resplandece la verdad. A la vista de los datos publicados entiendo que lo que procede ahora es que la vicepresidenta pida perdón al más de medio millón de parados a los que ha insultado con mentiras. Y que explicara en una comparecencia posterior, parlamentaria o de prensa, las razones para acusar de fraude al 20% de los desempleados de este país. Si no pide escusas y/o se explica, la vicepresidenta quedará como una mentirosa. Una más de un Gobierno de mentirosos.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

viernes, 11 de octubre de 2013

No se puede salir de la recesión sin crear empleo.

Esta semana tres noticias ponen en cuestión una vez más las políticas de austeridad y empleo del Gobierno de Rajoy, desmintiendo la salida anunciada de la recesión porque es imposible sin la creación empleo.

La primera noticia dice que la recesión deja paso al estancamiento en España. Esta noticia está extraída de las previsiones para nuestro país en 2014 del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicadas esta semana. Sin embargo, lo relevante no es sólo lo que puede suceder el año que viene, sino las proyecciones a largo plazo que sitúan el crecimiento español en sólo un 1,2% el año 2018. En todo caso, por debajo de lo que crecerá la eurozona.

La consecuencia de tan débil crecimiento no es otra que los tímidos avances en el tema  del empleo. De hecho, el FMI estima que el desempleo se situará el año próximo en niveles muy parecidos a los de este año. En concreto, estima que la tasa de paro afectará al 26,7% de la población activa. Para hacerse una idea de lo que significa ese registro hay que tener en cuenta que la eurozona se situará en el 12,2% (menos de la mitad) y los países avanzados de apenas el 8%. España y Grecia (en ambos casos por encima del 26%) seguirán siendo las naciones con más paro.

El enquistamiento del paro en la economía española tiene que ver, lógicamente, con su incapacidad para crear puestos de trabajo. El FMI estima que en 2014 se volverá a perder otro 0,7% de la fuerza laboral, es decir, alrededor de 50.000 empleos. Esta cifra es ligeramente superior a lo que prevé el Gobierno de Rajoy, y pone de manifiesto las dificultades del sistema productivo para crear empleo pese a las sucesivas reformas laborales. Así que España puede seguir todavía destruyendo empleo por algunos años más, algo que no tiene precedentes en Europa.

Pero hay más, el FMI recordaba ayer que las desigualdades entre ricos y pobres han aumentado en nuestro país pese a la crisis -un 13,2% más de millonarios-, y criticó los “trucos” de las grandes empresas y fortunas para pagar menos impuestos mediante la ingeniería financiera. El organismo internacional considera que todavía hay margen en España para subir los impuestos a los contribuyentes con mayores ingresos y sostiene que hay “argumentos para elevar también los impuestos a la propiedad”. Recuerdo que esto lo dice el FMI, no la izquierda española.

La segunda noticia trata de la publicación el pasado martes del artículo “Cinco años en el limbo” del premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz. Es un análisis sobre el estado de salud de la economía mundial que coincide con las previsiones del FMI. Stiglitz enfría el entusiasmo de quienes en Europa celebran el final de la recesión. Afirma que “una economía en la que los ingresos de la mayoría de sus ciudadanos son inferiores a los de 2008 sigue todavía en crisis”.

Los datos del FMI son su principal aliado para lanzar un mensaje contundente a España y Grecia, países a los que recuerda que “con una tasa de paro del 25% se está en recesión”. Stiglitz da un tirón de orejas a los gobiernos que han apostado por las medidas de austeridad como el de Rajoy, porque dice que con estas medidas “han fracasado” en su intento de recuperar empleo a corto plazo. Ayer el ministro de Guindos dijo que sí, pero que no, en la reunión del FMI. “España ha salido de la recesión, pero solo de la recesión técnica, debido al 25% de paro”.

Stiglitz dice que es posible conseguir un sistema financiero más estable que en 2008, pero matiza “este es un objetivo muy poco ambicioso porque en ese momento nos tambaleábamos al borde del precipicio”. El análisis de Stiglitz concluye con una recomendación. “Hacen falta mejoras regulatorias para todo lo que queda por hacer porque para la mayoría de la gente tres cuartas partes del vaso sigue vacío”.
                                                                         
La tercera noticia habla de la designación el pasado miércoles de Janet Yellen como nueva presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos. Janet Yellen, de 67 años y vicepresidenta de la Reserva Federal desde 2010, dijo que en su puesto "promoverá el máximo empleo, precios y un sistema financiero estable" y, aseguró que el mandato del banco central es el de “servir a todo el pueblo estadounidense”.

Janet Yellen dedicó sus primeras palabras en público a los parados. La elegida para liderar el banco central, estudiosa del mercado laboral, dijo que el empleo será su prioridad. “Hay que hacer más para fortalecer la recuperación y generar empleo”, porque pese al “progreso” tras “seis años tumultuosos”, muchos estadounidenses siguen sin encontrar trabajo y posibilidad de pagar sus cuentas.

El presidente Obama la describió como una "líder probada" y "excepcionalmente cualificada" que no tiene una bola mágica, sino un profundo conocimiento de cómo funcionan la economía y los mercados. Asimismo, subrayó que su candidata a dirigir la Reserva Federal a primeros de año, es una persona que ya ha dicho anteriormente que mira a los datos macroeconómicos y de desempleo "no solo como estadísticas", sino también como la vida de la gente. Su prioridad, dedicación y compromiso a partir de ahora.

Qué diferencia entre los discursos sobre la economía, los salarios y el empleo de la nueva presidenta de la Reserva Federal o Banco Central de los Estados Unidos, y las mentiras, manipulaciones y engaños de los ministros del Gobierno de España con los presupuestos de este año y del próximo. Y es que la realidad de nuestro país supera todos los días lo imaginable, así que no hay otra solución que cambiar esa realidad.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 10 de octubre de 2013

¿Bahía de Algeciras o de Gibraltar?

El profesor chino-estadunidense Yi-Fu Tuan de 82 años, considerado el nobel de los geógrafos, dice que “se puede sostener que los ingenieros pueden crear localizaciones, pero el tiempo es necesario para crear lugares”.

Debido a la actualidad del tema de Gibraltar y la permanente polémica sobre los derechos de las aguas territoriales, hay una pelotera continua entre la prensa española y británica sobre cómo llamar a la Bahía, “bahía de Algeciras” como decimos los españoles o  “bay of Gibraltar” como dicen los gibraltareños.

Y es que hasta el empleo de determinados nombres propios, particularmente de espacios geográficos sobre los que se emplean distintas denominaciones, suscitan grandes polémicas. Inclusive hay periódicos españoles que hoy llaman “Gibraltar bay” a la “bahía de Algeciras”, aunque siempre haya figurado como tal en todos los mapas españoles. Lo cual me parece una autentica pijotada, de “pijo” no de pijota.

Para los que tengan dudas a la hora de escribir solo tienen que acudir al Instituto Geográfico Nacional que fija el nomenclátor -catálogo o lista de nombres-. Y en nuestro caso lo dice muy claro, “bahía de Algeciras”. Pero si quieren más la Enciclopedia británica incluye el topónimo de “bay of Algeciras”, junto a la tradicional de Gibraltar, aunque esto no le gusta a la prensa gibraltareña ni al Gobierno de Gibraltar.

El catedrático de Geografía Humana, Fernando Arroyo, de la Universidad Autónoma de Madrid lo explica claramente. “La toponimia de un territorio o sea el nombre de un lugar puede utilizarse como forma de apropiación de un lugar por un grupo, reafirmando la identidad, imagen o símbolo de la población que lo habita. Ello debido a que todo topónimo es expresión de la perspectiva o experiencia que tienen las personas que lo habitan y que desean hacer de ese lugar un espacio solo significativo para ellos e inteligible para todos los demás”.

Pero lo que no me parece adecuado, ni acertado es la filosofía que mantiene Google en esta polémica nada técnica sino geopolítica. El buscador Google tiende a acomodarse a la hipotética sensibilidad de su audiencia, justificando esta filosofía con el objetivo de que sus mapas sean útiles a los usuarios en cada idioma. Para ello presenta el nombre que esperan ver sus usuarios sin eludir el nombre alternativo en disputa. En Google sección mapas, cuando buscas en la versión inglesa (google.com) presenta la zona como “bay of Gibraltar”, sin embargo en la versión española (google.es) buscas “bahía de Gibraltar”, y está sustituida por la expresión “bahía de Algeciras”. Así cualquiera.

Al final esta polémica sobre el nombre de la Bahía, que compartimos todos los que vivimos en ella, no es tan importante como el poder utilizarla para beneficio de todos sus vecinos, los de un lado y del otro de la Bahía. Aunque no como mercancía o espacio de enfrentamiento geopolítico, sino como lugar para sentir y compartir por ser el sitio donde vivimos todos.



Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 9 de octubre de 2013

Privatizando la vida.


Este Gobierno desde que ganó las elecciones en noviembre de hace dos años nos repite machaconamente que los servicios públicos son un desastre y que hay que privatizarlos en beneficio de todos los usuarios. Aunque la realidad es para beneficiar solo a unos pocos empresarios: los suyos. Como ocurre, por ejemplo, con el fichaje por Iberdrola del marido de la Cospedal, que le garantiza a dicha empresa más facilidades, sablazos y subidas para los usuarios de sus servicios eléctricos.

De hecho, la vía privatizadora es dominante en los municipios andaluces en poder del PP. Cada alcalde nuevo quiere que el mundo del negocio entre a saco en los transportes públicos, la sanidad, la educación, el cementerio, la basura, y quizá el aire, pero  convenientemente depurado como tendría que estar en el Campo de Gibraltar. Hay demasiada polución y contaminación y se hace poco. Aunque al final ocurriría como con el agua mancomunada que no se depura, pero si se cobra.

Se nos dice por el PP que privatizando los servicios, el usuario o cliente -al usuario lo llaman cliente para transformar a los ciudadano en clientes forzosos de los empresarios- percibirá la importancia que tiene el cuidado de un bien público, valorándolo y haciendo un uso responsable del mismo. Dichas así, estas palabras parecen meditadas y razonables, aunque en el fondo demuestran una rotundidad autoritaria y un trato infantilizado de los ciudadanos que no perciben o no saben darle la importancia debida a las cosas. No saben cuidar los bienes públicos, ni los valoran, y por eso hay que privatizarlos. ¿Cómo? ¿Qué dicen?

Hay que abrir los ojos y darse cuenta que este es el lenguaje o la forma de hablar de los propagandistas, embaucadores y vendedores de mitos. Y uno de los mitos en circulación que han existido siempre, pero que ahora promocionan mejor que nadie los del PP, es que los empresarios tan preocupados por sus beneficios, al mismo tiempo están favoreciendo a todo el mundo. Sin embargo, la realidad es que en los últimos años tenemos abundancia de ávidos empresarios que anteponen su propio y máximo beneficio a las normas y las leyes vigentes, y además quieren ganar mucho dinero en el menor tiempo posible.

Pero lo más grave es que no aprendemos y seguirán y seguiremos repitiendo como urracas las fabulas privatizadoras. Seguirá el desmantelamiento gradual de todo lo que es compartido, común y dependiente de los impuestos que pagamos los ciudadanos. Y seguirán privatizando nuestras vidas, por eso tengo muy claro que si ahora no hacemos nada, luego será demasiado tarde. Y el que avisa no es traidor.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

domingo, 6 de octubre de 2013

Cataluña independiente: Estado fallido.

Algo va muy mal en Cataluña, pero también en otras comunidades autónomas, porque es difícil saber dónde y cómo acabará este embrollo de los nacionalismos, cuya existencia no son el producto de procesos históricos o económicos, sino de los intereses de las élites políticas.

Este Gobierno no se entera, ni se quiere enterar que el problema de Cataluña es el primer problema de España. El laberinto catalán se enreda cada día más porque las posturas defendidas se basan en intereses políticos e ideológicos nada realistas que al final pueden provocar la fractura social de este país llamado España. Sin embargo, parece no importar mucho, porque el PP solo tiene un discurso “No cabe en la Constitución”. Y los independentistas un mantra mil veces repetido “Queremos la independencia”.

Los catalanes no se dan cuenta de que una declaración de independencia unilateral, tras una consulta ilegal, les dejaría al margen de la Unión Europea y de organismos internacionales como Naciones Unidas. Cataluña podría ser un Estado, pero no un Estado reconocido con vida internacional normal, sino algo parecido a Kosovo o Palestina. Y esto es una pobre solución para un proceso tan ilusionante como el que le  vende a los catalanes el señor Mas.

Otra mentira vendida a todos los catalanes es que una declaración soberanista por vía plebiscitaria les daría legitimidad democrática. Me figuro que la misma que tiene Palestina donde todos los ciudadanos están a favor de la independencia plebiscito tras plebiscito. Esto es hacer supuestos que al final se quedan en nada, sabiendo además  que cualquier región europea que salga de su Estado queda fuera de la Unión. Después, por supuesto, pueden pedir el reingreso y ya se estudiará. Pero Cataluña no tiene muchos amigos que le faciliten su ingreso en la Unión Europea.

El Gobierno conservador británico está tratando de convencer mediante campañas de todo tipo a los escoceses de que les iría pesimamente mal si salieran del Reino Unido, aunque también les dicen que estarían dispuestos a dialogar y pactar si fuera necesario para presentar a Escocia como nuevo miembro de la Unión. En España la discusión se ha exacerbado tanto que se han roto las vías de diálogo, y las posibilidades de algún acuerdo o pacto son casi imposibles. Así que Cataluña tendría que negociar como nuevo país las condiciones de su entrada en la UE. Ya no hablo de entrar en el euro, porque si no se es miembro de pleno derecho de la Unión, no se es miembro de pleno derecho del euro.

En esa situación transitoria Cataluña tendría dos opciones igual de negativas. Una, usar el euro como Andorra, Mónaco, San Marino o Kosovo, pero sin derechos y apoyos del Banco Central Europeo, lo que es esencial. Otra, crear una moneda propia, lo que sería aún peor por su debilidad, su poca capacidad presupuestaria y su pobre capacidad exportadora y de acción a nivel europeo. Entonces estarían condenados a la devaluación, y eso significaría devolver los préstamos mucho más caros.

Pero todos estos razonamientos parecen no importar nada. Porque ahora los independentistas empiezan a decir que tampoco estaría mal tener a Cataluña fuera de la UE, como Suiza o Andorra. Cuando su realidad sería la de un Estado fallido como Kosovo. Todo esto me parece una autentica locura. Por eso, hay que buscar una salida a esta situación. Pero esto no es posible sin diálogo. Y sobre todo explicando una y otra vez por todos los medios habidos y por haber que la independencia no es lo bueno en 2014, ni en el futuro, sino lo malo. Y que una Cataluña independiente sería lo peor que le podría ocurrir a los catalanes, pero también a todos los españoles. Aunque me temo que para todo esto ya llegamos tarde.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

jueves, 3 de octubre de 2013

La austeridad mata.

Cinco años después del estallido de la crisis financiera internacional está demostrado que las políticas de ajuste tiene un fuerte impacto sobre las distintas economías y el bienestar de sus ciudadanos, pero también sobre la salud física y mental de la población.

El investigador de Oxford David Stuckler acaba de publicar con su colega  Sanjay Basu el libro “Por qué la austeridad mata” (Taurus), un detallado estudio sobre los aspectos económicos de la salud en el que pone en evidencia las consecuencias de las políticas de ajuste. "Aumentan el paro, las enfermedades y los suicidios cuando se aplican recortes".

En este libro se desgranan los efectos de los recortes económicos a través de estadísticas y casos de personas directamente afectadas por los recortes. Además pone en cuestión la afirmación de los dirigentes políticos y económicos de que la austeridad es imprescindible para reducir los desajustes fiscales y la deuda. Dice Stukler que lo que consigue la austeridad es retrasar la recuperación, en el caso de que lo consiga. Como ejemplo pone a los países que han aplicado en el pasado las recetas del Fondo Monetario Internacional y cuenta que mientras eso sucede se está devaluando la sanidad pública y la salud de la población. La idea más extendida es que las recesiones son inevitablemente perjudiciales para la salud. Pero no es así. Son una amenaza, pero también una oportunidad para la salud pública. El problema es que se está optando por empeorarla, no por mejorarla.

“No es admisible el argumento de que España no se podía endeudar más”, afirma Stukler. La prima de riesgo que tenía España antes de aplicar las políticas de austeridad era muy inferior a la que tiene ahora. Además, lo que se está consiguiendo es retrasar el crecimiento, alargar la recesión y más paro. El paro es el principal riesgo para la salud de un país. Y España tiene seis millones de parados. Un 57% de los jóvenes no tiene trabajo, lo cual es una situación de extrema vulnerabilidad. Deberían ver que en países donde no se ha aplicado la austeridad como EE UU, la economía va mejor que en los que sí lo han hecho como Reino Unido y Grecia, donde la crisis se ha convertido en una tragedia sanitaria. No tiene por qué ser así, una crisis puede servir para corregir políticas.

Según Stukler los estudios de los datos existentes y de las estadísticas sanitarias demuestran que la austeridad tal y como está planteada es un peligro para la salud pública. Peligro de vida o muerte. Un parado es más proclive a las enfermedades mentales, a caer en depresiones, ansiedad, a consumir alcohol, drogas, etc. Además, cae la esperanza de vida. Un parado puede perder su casa y verse en situaciones de emergencia. En los países en los que se han aplicado medidas de austeridad los suicidios han aumentado. Los datos están ahí. Y está claro que si no se cambia es por ideología. El FMI ha tenido que pedir perdón a Grecia recientemente, pero ya es tarde. El problema es que son decisiones ideológicas de los defensores del libre mercado y de la austeridad que tienden a creer que las deudas hay que pagarlas, independientemente del coste en términos humanos, cuando la prioridad es crear empleo, no la austeridad. Se puede recortar, pero nunca en sanidad, educación o servicios sociales. Una persona con empleo enfermará menos, consumirá más, tributará y estará más feliz.

La conclusión del libro es que las decisiones económicas no son solo cuestión de tasas de crecimiento y de déficits presupuestarios, sino también una cuestión de vida o muerte. Por eso, invertir en salud es una opción sabia en las mejores épocas y una necesidad urgente en las peores.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 2 de octubre de 2013

Quién se cree los presupuestos de este Gobierno.

Según dice el Gobierno los presupuestos del Estado para 2014 son los de la recuperación, sin embargo son más de lo mismo: recortes de derechos, austeridad, pobreza, mentiras y engaños.

Los presupuestos no son como se presentan y empiezan, sino como terminan. Y en las dos legislaturas anteriores las cuentas de la Administración con este Gobierno han acabado mal, han sido de un fiasco total. Los terceros presupuestos del PP se entregaron ayer en el Congreso de los Diputados. Y no son una presentación más. En los dos primeros, el exceso de recortes e impuestos asfixio la actividad económica y aumento el desempleo. Y en esta legislatura ya resultan papel mojado porque se hacen sobre supuestos erróneos, con menos ingresos de los previstos y con más gente trabajando de la que hay en realidad. Y así las cuentas no salen.

Uno de los principales parámetros que el Ejecutivo siempre subestima es el del paro. Así, en las primeras cuentas de Rajoy elaboradas en primavera de 2012, el Ejecutivo aspiraba a tener una tasa de paro del 24,3% en ese ejercicio. Sin embargo, el paro superó en 600.000 personas sus expectativas. Para el ejercicio siguiente (2013) volvieron a prever la misma tasa de paro y una reducción del número de parados. Pero finalmente y según las últimas previsiones, la tasa de paro se quedará en 2013 en un 26,6%; y será en el próximo ejercicio (2014) cuando dice el ministro de Economía que caerá al 25,9%. ¿Quién se lo cree?

Si las cifras de empleo están distorsionadas, las de ingresos por IRPF no dan pie con bola. En 2012 Montoro calculó que recaudaría 73.100 millones de euros, un 4,7% más que el año anterior, gracias al "recargo temporal de solidaridad" con el cual Hacienda gravó más las rentas del trabajo y menos la de sociedades. Pues bien, incluso ni con el recargo, los ingresos cumplieron las previsiones de Montoro porque se quedaron en 72.588 millones de euros.

Aunque este Gobierno no se desanimó y presupuestó para 2013 unos ingresos de IRPF de 74.215 millones de euros. Sin embargo, según datos publicados hoy mismo, la recaudación en 2013 se quedará en 71.982 millones de euros. Más prudentes, para el próximo año esperan recaudar un 1,7% más de lo que finalmente se liquidará. La cifra lleva los ingresos del IRPF (si se cumplen los de 2014) a la casilla de salida de las previsiones de Montoro, es decir, a lo que logró recaudar en 2012. ¿Quién se lo cree?

Con estos antecedentes sobre los ingresos que menguan cada año, también hay que contemplar el desfase de la seguridad social. En el 2012 hubo 5.000 millones menos de lo previsto. Además de una deuda pública que sigue a galope pues en Julio ya estaba en el 91,6% sobre el 92,6% previsto para todo el 2013, es decir, que a final de año superará el billón de euros -según el FMI España no tenía una deuda igual desde 1909-. Esta deuda lastrará de forma muy significativa la capacidad de maniobra del Gobierno por el creciente peso del pago de intereses (el 10,3% del presupuesto), lo que dejará al Ejecutivo con un margen de maniobra muy escaso. Todo lo anterior más la sombra permanente del paro hace que dudemos mucho de las previsiones del Gobierno para el año 2014. Pero, vuelvo a preguntar, quién se lo cree.

Por todo lo anterior, y más que no digo para no ser demasiado agorero, no tengo más remedio que afirmar -y así lo confirman también los expertos- que los presupuestos de la recuperación de este Gobierno son una mentira y un engaño, y que se estrellaran de nuevo con la realidad como ocurrió con los dos anteriores. Así que ni habrá el crecimiento previsto, ni la recuperación económica apuntada, y al igual que en los anteriores presupuestos faltarán estímulos para el empleo, se congelarán de nuevo las nominas de los trabajadores públicos y se recortarán las pensiones en la cuantía necesaria para alcanzar los 33.000 millones previstos hasta 2022.

La conclusión que podemos hacer sobre las cuentas del Estado para el 2014 es que tendremos más recortes de derechos, más austeridad, más pobreza y menos democracia. Los ciudadanos tenemos que comprender cuanto antes que estas cosas que suceden ante nuestros asombrados ojos son como mínimo para indignarse por intolerables y ultrajantes.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez


sábado, 28 de septiembre de 2013

El espíritu del 45 o el inicio del Estado de bienestar.

Estos días se está proyectando en Madrid la película “El espíritu del 45” del director británico Ken Loach , donde se hace un análisis de cuáles fueron los motivos que llevaron al Reino Unido a salir adelante al finalizar la Segunda Guerra mundial en 1945. Es un documental que trata de reflejar como el país avanzó a pasos agigantados en materias como sanidad, transportes o industria, abriendo las puertas del bienestar social a toda la población.

Ken Loach es un director de cine y televisión con un fuerte componente de realismo en toda su obra. En esta polémica película documental su compromiso es tan persuasivo como en sus anteriores películas, pero con un intenso blanco y negro, que intenta homogeneizar las imágenes de archivo con los testimonios, iza la bandera roja para mostrarnos la resurrección de Gran Bretaña después de la guerra.

En la construcción del Estado del bienestar británico la gran joya de la Corona fue el Servicio Nacional de Salud. Fue durante décadas el ejemplo que intentaron copiar los demás países europeos hasta los años ochenta, cuando la señora Thatcher -tan admirada por los dirigentes del Partido Popular- inicia la demolición de la sanidad pública para entregársela a la iniciativa privada.

Hay dos testimonios en el documental que retumban por encima de todos los demás. En uno se dice que “la ampliación de lo público se decidió para evitar el paro y el sufrimiento de quienes se quedaban en el camino como había sucedido tras la I Guerra Mundial. Hoy hay hogares en los que conviven dos generaciones (padres e hijos) sin puesto de trabajo”. En otro se sostiene que “las personas que hoy están contribuyendo a destruir el Estado de bienestar son las que ayer se aprovecharon de él para formarse y crecer”.

Qué contraste del espíritu del 45 con el 2013. No hemos aprendido nada. En esta crisis estamos poniendo en juego el modelo social europeo, la mejor utopía factible de la humanidad, que es lo que ha hecho superior a Europa sobre otras partes del mundo durante casi siete décadas. Resulta extraño que justo cuando aumentan las desigualdades se plantee con más fuerza el debilitamiento del Estado de bienestar. ¿Por qué será?

Los ciudadanos españoles y europeos no podemos permitir el triunfo de las ideologías egoístas y conservadoras sobre la razón que siempre está de parte de la ciudadanía. Y mucho menos permitir que se pierdan unos derechos pactados en la postguerra por los partidos de izquierda y derecha para corregir tantas desigualdades insoportables que existían en aquella injusta sociedad. Por eso no hay que desfallecer. La lucha continua, porque al final el pueblo siempre gana. Y la historia lo confirma. 

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 26 de septiembre de 2013

Unas elecciones plebiscitarias.

Maurice Duverger, uno de los tratadistas más conocidos del mundo de la Ciencia Política, dice que los procesos electorales plebiscitarios suelen estar vinculados a un candidato único que debe dejar siempre muy claro al elector cuál va a ser el sentido de su voto.

Ayer por la tarde arrancó el debate de Política General en el Parlamento Catalán con el discurso del Presidente Mas. Habló de mantener el calendario de la consulta o referéndum y avisó de la posibilidad de elecciones anticipadas si no se celebra la consulta el año próximo. Hoy jueves continuará las  intervenciones de todos los grupos de la oposición en este debate, para acabar el viernes por la tarde con la votación de las propuestas de resolución.

Entiendo que cuando Arthur Mas dice que habrá elecciones anticipadas, se está refiriendo a unas elecciones plebiscitarias sobre las que ya amagó después de la Diada de 2012, pero que al final no hizo. Disolvió el Parlamento, pero rehusó acudir con un programa independentista y se las arregló para que sus propuestas sobre este tema fueran de lo más confusas. Sin embargo, semanas después sus diputados votaron a favor de una declaración secesionista.

Si se confirmara su constitucionalidad, unas elecciones plebiscitarias tienen sus ventajas e inconvenientes, aunque su principal ventaja es dejar la iniciativa a los propios defensores de la independencia catalana, sin romper el orden constitucional español. Su principal inconveniente es reducir las elecciones a un único punto del programa, por lo que el Parlamento resultante no tendría prácticamente compromiso sobre otros aspectos de la vida política o económica.

Unas elecciones plebiscitarias también suponen un alto coste político, pero podrían estar justificadas en estos momentos si, como se afirma, la cuestión de la independencia y el derecho a decidir se han convertido en el principal problema para la convivencia política en Cataluña y en sus relaciones con el resto de España, sin mencionar, el orden y el respeto constitucional al que todos estamos obligados.

Es seguro que unas elecciones de este tipo plantearían muchos interrogantes, pero quizás no serían tan insolubles como los del referéndum, recurso excepcional e imprevisible que además como se plantea por los independentistas es imposible en el orden constitucional español. Las elecciones plebiscitarias serían la alternativa más adecuada por su legalidad, su carácter democrático y también su sencillez técnica. Unas elecciones en las que todos los partidos declaren, clara e inequívocamente, su posición sobre la independencia y los ciudadanos se expresen directamente sobre ese proyecto político.

Se puede ser demócrata y estar a favor de la independencia, pero no se puede ser demócrata y estar a favor del derecho a decidir, pero a decidir ¿qué? Porque el derecho a decidir no es más que una argucia, un argumento falso urdido y presentado con engaño y mentira por una minoría para imponérselo contra su voluntad a la mayoría. Y a esa manipulación no jugamos ni podemos jugar los demócratas españoles.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

viernes, 20 de septiembre de 2013

ARCGISA, una empresa oscura y sin trasparencia.

Esta semana está de actualidad la empresa de Agua y Residuos del Campo de Gibraltar S.A. (ARCGISA), empresa pública de servicios participada al 100% por la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar y encargada de la gestión de diversos servicios urbanos en la Comarca.

La noticia fue el abandono del cargo de su consejero delegado Antonio Rodríguez, según dice “por los ataques viles y falaces a los que he sido sometido por parte del Partido Andalucista de Los Barrios”. Y estos ataques partían directamente del alcalde de Los Barrios, Jorge Romero, que a lo largo del verano mostraba su consternación tras conocer los desorbitantes sueldos y planes de pensiones de los directivos y consejeros delegados -hay dos- de ARCGISA. En palabras de Romero “son unos salarios insultantes, desorbitados ante los ojos de los ciudadanos, ejemplo de la gran chorizada popular en la que PSOE y PP han convertido ARCGISA”.

Jorge Romero subrayaba la necesidad urgente de una auditoria integral ante “la crisis abierta” que sufre ARCGISA. Decía que “a pesar de no tener todos los datos debido al oscurantismo que rodea a la empresa, conocemos que presentó una deuda en 2011 de 17 millones de euros, y en 2012 de 16 millones. Tiene una deuda de 38 millones a largo plazo, y de cinco a corto. Así que es ficticio que goce de buena salud, es una empresa poco saneada y totalmente descapitalizada".

Romero dudaba que el PP iniciara la reestructuración que ARCGISA necesitaba porque “así llevan desde hace dos años y no han hecho nada”. Así condicionaban su apoyo al PP en la Mancomunidad a que  “el director general y los directivos se bajen el sueldo un 40% para que sean menores que los del presidente de la Junta de Andalucía; que se deje sin sueldo al consejero delegado socialista, también sin dedicación exclusiva, a través del cambio de estatutos -la empresa según estatutos tiene dos consejeros delegados uno por el PP y otro por el PSOE-, todo con el objetivo de abaratar costes, dar un mejor servicio a los ciudadanos y bajar los precios de las tasas del agua y la basura”.

El martes conocimos por la prensa que el PP incumplirá el pacto con el PA -su socio de gobierno en la Comunidad- y dejará a los cargos del PSOE en ARCGISA. El presidente de la Mancomunidad, Diego González de la Torre, confirmó ayer que le corresponde al PSOE sustituir a su consejero delegado, Antonio Rodríguez, manteniendo los dos consejeros que contemplan los estatutos de la empresa. “La empresa tiene dos consejeros delegados, uno por cada partido mayoritario, así se estableció -en su día- en los estatutos”.

A quién pretenden engañar con estas medias verdades, si se puede revisar la Constitución creo que será más fácil modificar unos estatutos de una empresa pública para eliminar duplicidades en los cargos directivos. Pero la poca vergüenza es total cuando el señor de la Torre justifica lo que hacen porque “ARCGISA viene de la unión de dos empresas diferentes, cada uno con sus responsables políticos, al fundirse en una se mantuvo esa estructura con dos consejeros delegados”. Y eso es lo que hay. Qué descaro y desvergüenza la de estos políticos comarcales. Hasta cuándo vamos a permitir los campo gibraltareños este contubernio entre PP y PSOE en la Mancomunidad para colocar y beneficiar a su gente con el dinero del agua y la basura. Y a todo esto, ¿seguirá el PA permitiendo con sus pactos estos gobiernos de granujas? En ARCGISA no hace falta una auditoria o investigación, hace falta que entre a saco la Fiscalía Anticorrupción.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Ramón Puyol y José Luis Cano.

Hace unos días se alertaba en la prensa local sobre el grave deterioro que sufría la casa natal de Ramón Puyol en la esquina de la calle José Román -callejón de Jesús- del barrio de San Isidro. Los vecinos advertían que en su estado actual constituye un peligro de caída inminente. Además se da la circunstancia que esta casa, donde nació Ramón Puyol -uno de los hijos ilustres del municipio-, está también protegida y catalogado como bien de especial protección al pertenecer al barroco popular andaluz.

Otro ilustre hijo de Algeciras, José Luis Cano, tuvo en principio más suerte con su casa natal en la calle Ancha -junto a la Palma Real-, pues Corporaciones anteriores a la actual la restauraron, aunque ahora se encuentra abandonada y en alquiler. En su día el Ayuntamiento de Algeciras, en reconocimiento a su labor como poeta, biógrafo y fundador de la revista literaria Ínsula, puso su nombre a su Fundación Municipal de Cultura.

Ramón Puyol (1907-1981) fue un pintor algecireño de vocación precoz. A los trece años ya estaba en Madrid en la Escuela de Bellas Artes relacionándose con los círculos más al día en su lugar natural de reunión, el café Pombo. Luego vinieron las estancias romanas y parisinas. El arranque de su trabajo como diseñador y cartelista se sitúa hacia los años 1927 o 1928. Pero es en 1929 o 1930 cuando realiza sus obras más significativas. La guerra civil la vive Ramón en la capital de España, ocupando puestos importantes y realizando una gran labor cartelística al servicio de la Republica. Por este motivo, terminada la guerra, y después de infinitas y dolorosas vicisitudes, es encarcelado y condenado a muerte. La pena fue conmutada y quedó convertida en treinta años de prisión. El feliz reencuentro con la bahía de Algeciras, con su luz y su cambiante vida, fue en 1973. Y aquí vivió hasta su fallecimiento en 1981.

A José Luis Cano (1911-1999) se le considera uno de los mejores conocedores de la poesía de la generación del 27 y de la generación del 36, de la que se erigió en valedor en una época difícil para la cultura como fue la posguerra y la dictadura. José Luis Cano, como Ramón Puyol, vivió en el Madrid de la Republica y  allí conoció a Cernuda, Aleixandre o Neruda. Tras el conflicto, Cano estudia la obra de Aleixandre y publica su diario “Los cuadernos de Velintonia”. Escribió las biografías de Federico García Lorca y Antonio Machado. José Luis Cano cofundó en 1947 la revista literaria Ínsula, uno de los referentes para todos los amantes de la literatura en español durante la segunda mitad del siglo XX, siendo su director de 1983 a 1987. [..Como poeta, este algecireño de pro también cuenta con una obra destacada entre la que podemos señalar “Sonetos de la bahía”, con la que se dio a conocer en 1942. Un libro unitario, todo él inspirado en la bahía algecireña de su adolescencia y juventud. Un libro también inspirado en los primeros años de la guerra civil cuando el poeta es retenido por sus ideas en la cárcel de Escopeteros y condenado a cavar trincheras en los alrededores de la Bahía. Sin embargo, en ningún momento el tema bélico se hace presente en sus sonetos.

Pero qué les pasa a los dirigentes del Partido Popular o a sus representantes en las instituciones con aquellas personas o familias que provienen de la época republicana y que asientan ahora, en democracia, su libertad de pensar y vivir como les da la gana. No paran de ensañarse con ellos. Zoido, alcalde de Sevilla, no ha parado hasta quitarle a la madre de Bardem la calle que tenía en Sevilla. Y Landaluce, alcalde de Algeciras, tampoco descansó hasta eliminar el 13 de junio de este año el nombre de José Luis Cano de la Fundación Municipal de Cultura. Estos alcaldes y otros que no voy a nombrar, hoy disponen del patrimonio del pueblo como si el arte que contiene fuera de quita y pon. En este país y especialmente en mi pueblo, Algeciras, que poco respeto se tiene por los nombres, por las personas y por la historia. Por eso hoy quiero recordar los nombres de Ramón Puyol y José Luis Cano. Y para no estar al mismo nivel que estos politiquillos, aquí lo dejo, con el debido respeto, a estos algecireños ilustres que nos dan tan buena fama y honra, aunque el alcalde no lo crea.  

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

viernes, 13 de septiembre de 2013

El tancredismo del Gobierno.

Hace meses por recomendación del Consejo Asesor para la Transición de Cataluña, el presidente de la Generalitat, Arthur Mas, escribía a Rajoy pidiéndole fecha para acordar cómo y cuando se podía celebrar un referéndum o consulta sobre la autodeterminación del territorio catalán. No hubo respuesta. Y desde entonces el silencio del Gobierno sobre este asunto ha sido total. El silencio, el cerrar los ojos o meter la cabeza en el suelo que yo sepa no son soluciones para un problema tan grave como el catalán. Hacer como que no pasa nada mientras se silba tampoco lo es. Y enrocarse en que la ley es la ley tampoco sirve. Esto es serio. Hasta el más lerdo se da cuenta del cariz que están tomando las cosas. Ya en Cataluña se disimula muy poco el deseo de abandonar España.

El independentismo está a punto de ser claramente mayoritario entre los catalanes, como se ha demostrado en la Diada. También las encuestas ya son tan claras sobre este asunto como impresionante fue su cadena humana del miércoles. Y ante eso da muchísima tristeza y coraje comprobar la inacción del Gobierno, que no hace nada, ni contrarresta ninguna de las mentiras que se dicen sobre el expolio o el “robo” al que les ha sometido España. Ni siquiera se intentan romper algunos de esos falsos mitos sobre los que se sostiene su independentismo. La propaganda es unidireccional, y parece que en Cataluña solo hay independentistas. ¿Por qué esta falta de respuesta? ¿Por qué este pasotismo del Gobierno? Es muy difícil de entender ese silencio tanto ahora como en el pasado.

En un país libre, y en la Europa del siglo XXI, ni las leyes ni los tanques pueden sostener por si solos un Estado si sus partes no desean permanecer unidas. Ojalá los políticos, siempre por detrás de la calle, ante esta situación límite puedan encontrar una respuesta mediante un modelo político federal o confederal que supere a la España de las autonomías, que ya no sirve, y le dé solución a los problemas existentes. Una vía federal donde encajen la mayoría de los ciudadanos de este país. No hay en Europa un Estado más plurinacional y plurilingüístico que el español, y sin embargo no somos un Estado federal. Por eso creo que con la reforma constitucional correspondiente se podría encauzar el acuciante problema catalán.

La vía federalista es la única opción que hoy tiene el Gobierno español y los partidos nacionales para evitar la independencia de Cataluña. Opción que no hay que imponer, pero que si debe convencer a la mayoría, porque la inacción y el inmovilismo actual es la vía más rápida para llegar a la ruptura. Y la llave para la reforma constitucional y esa vía de cambio la tiene hoy la derecha política: El Partido Popular. No solo porque la izquierda política sea minoritaria en el Congreso, sino porque solo el PP puede hacer una reforma así sin que la torpedeen como sucedió con el intento  anterior de Zapatero.

Tampoco el PP lo tendría fácil y las dificultades serían mucha para reformar la estructura territorial de España, porque esa decisión provocaría una nueva brecha en los medios de comunicación reaccionarios de nuestro país, lo que sin duda rentabilizaría electoralmente UPyD. Pero en este momento histórico la decisión sin lugar a dudas está en manos del PP y de su presidente Mariano Rajoy. Y, por supuesto, en los apoyos necesarios de los partidos de la oposición. Hay que mover ficha, porque el inmovilismo a nada conduce. Cuando un jugador mueve posición en cuestiones relevantes al final todos acaban teniendo que mover fichas. Y  parece que así es, pues desde el Gobierno ya hay voces como la del ministro de Exteriores, García Margallo, y otros dirigentes populares que apuesta por escuchar a la calle y buscar una salida constitucional para este problema. La duda es si llegaremos a tiempo o ya será demasiado tarde.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La enseñanza laica.

Hay quien confunde laicismo y enseñanza laica con una educación falta de toda  dimensión espiritual. Pero están en un error y dan pena, porque solo demuestran un enorme desconocimiento y una supina ignorancia.

Al igual que las escuelas francesas, las españolas iniciaran esta semana el curso escolar, pero con una diferencia. Las francesas mostrarán en lugares visibles junto al lema de la República -"Libertad, igualdad, fraternidad"- y a la Declaración de Derechos Humanos y del ciudadano, una Carta del Laicismo que se enseñará a los alumnos como la base de los valores del país. Qué envidia me dan. Mientras en España con la ley del ministro Wert iniciamos el retroceso hacia enseñanzas de la época franquista... y sin beca. Y con la Educación para la Ciudadanía a punto de desaparecer, tal y como la conocemos.

En la memoria que precede a la ley orgánica de la mejora de la calidad educativa (Lomce) del ministro Wert, se afirmaba que la enseñanza de los valores democráticos, éticos o cívicos han de considerarse como una cuestión transversal que debe impregnar todos los aspectos de la enseñanza. Mentira. Lo cierto es que en su concreción específica la enseñanza en valores ha quedado considerada como una asignatura opcional. No estando a la altura de la importancia que por imperativo constitucional esta materia ha de recibir en el proceso educativo español.

La Constitución Española en su artículo 27.2 cuando regula el derecho a la educación afirma sin ambages que esta “tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a las libertades, derechos y deberes   fundamentales”. Así que la disyuntiva que plantea la ley de optar entre la enseñanza de los dogmas religiosos o la de los valores que sustentan nuestro sistema democrático es puro engaño. No se puede considerar la asignatura de religión como materia alternativa a la de Educación para la Ciudadanía en un Estado aconfesional o laico como el nuestro.

Además en cada una de las partes del proceso formativo español, los valores democráticos deben ser contenido obligatorio para todo el alumnado, mientras que los dogmas solo se darán a quienes profesan un credo religioso. La distinción no puede ser más clara porque el sentimiento religioso se perfila como facultativo -ya que no todos los individuos dotan a su existencia de una dimensión transcendente o religiosa-, sin embargo la vertiente cívica de la educación en valores democráticos no lo es, puesto que es consustancial a la condición misma de ciudadano.

En esta línea, qué lúcidas las reflexiones de la filósofa Victoria Camps (La transmisión de valores en el proceso educativo, Defensor del Pueblo, 2011) cuando afirma que estos valores son “un mínimo común ético de toda sociedad democrática y respetuosa de unos derechos fundamentales. Y se materializan necesariamente en un conjunto de deberes inevitables”. El problema, sigue razonando la filósofa, es que si quien procede a concretarlo es el partido mayoritario de turno, entonces puede ocurrir que no solo esté eludiendo el imperativo de aplicar mayores cotas de “esfuerzo y voluntad por actuar democráticamente y de acuerdo a los intereses generales”, sino que con sus actuaciones nos encontremos también ante signos evidentes de  la “pobreza de su cultura democrática”. Así que está claro que en este curso vamos a dar un paso atrás en el imprescindible fortalecimiento de nuestra frágil cultura y educación democrática. Y ya se sabe que sin cultura, educación y democracia no hay futuro para nuestro país.

Ángel Luis Jiménez Rodriguez

sábado, 7 de septiembre de 2013

A la vuelta del verano.

En esta primera semana de septiembre ya están de vuelta los que se fueron de vacaciones y siguen aquí los que no las pudieron disfrutar. Unos y otros pudieron comprobar que durante el mes de agosto todo ha funcionado algo mejor sin las funestas decisiones del consejo de ministros de los viernes. No hemos tenido que aguantar sus declaraciones canallescas y/o estúpidas y tampoco hemos tenido que verles las caras a la mayoría de ellos, aunque el tema de Gibraltar ha dado mucho juego a los ministros de guardia para distraer al personal.

Lo que a partir de hoy nos volverá a deprimir será el reencuentro con los facinerosos que anunciaron limpieza y aparecen todos enfangados por el caso Bárcenas. A esos que mucha gente votó por un programa electoral y unas promesas que después incumplieron totalmente, que hablaron de transparencia pero cuyas actuaciones resultan más opacas cada día. Así que seguiremos en la misma incertidumbre, debilidad y vacio de antes del verano.

Ahora las preguntas son: ¿Qué preparan estos desalmados para el inicio de este curso político? ¿Qué nuevas medidas contra la gente habrán ideado? ¿Qué falta de piedad querrán aplicar ahora? ¿Qué nuevas mentiras habrán inventado? ¿Qué nueva ley insensata o  injusta tienen preparada? Según el ministro de Justicia, Ruiz-Gallardón, el Gobierno aprobará la nueva ley del aborto en el mes de octubre y ese mismo mes pondrán en marcha la reforma de las pensiones.

Javier Marías decía en su columna del domingo en El País a su vuelta de las vacaciones que algo muy  grave sucede cuando gran parte de la ciudadanía percibe a sus gobernantes como un peligro y una amenaza, gente de la que no cabe esperar salvación ni ayuda ni mejoras ni soluciones, sino condena, obstáculos y problemas. Por eso, al volver del verano, suenan las alarmas de la gente cuando lo que les acongoja y abruma no es reanudar el trabajo -el que lo tiene-, sino enfrentarse otra vez inermes a estos gobernantes nefastos.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez

martes, 3 de septiembre de 2013

El fondo y la forma en política.

El fondo y la forma son muy importantes en la literatura y el arte, pero más en la política. Porque el fondo es lo que queremos decir o hacer, ya sean ideas, conceptos o sentimientos, y la forma es cómo lo decimos o hacemos ante los demás. Desde luego, sí queremos ser coherentes en política el fondo y la forma deben ir unidos.

Todo esto viene al hilo del  debate de investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta, que comenzará mañana miércoles en el Parlamento de Andalucía poniendo fin a un proceso de elección política donde la forma ha sido muy criticada. Esta será la cuarta vez en cinco años que la Cámara elija un nuevo jefe de Gobierno andaluz tras la de Manuel Chaves (2008), José Antonio Griñán (2009 y 2012) y ahora la de Susana Díaz (2013). Investidura en la que no habrá sorpresas, pues los 47 votos de los diputados del PSOE tendrán el apoyo de los 12 diputados de IU, sus socios en el Gobierno de Andalucía.

El nivel de crítica por la forma de hacer y actuar del PSOE ha sido muy fuerte dentro y fuera del partido. Las primarias exprés o el simulacro de primarias para la elección de candidatos no ha estado muy acertado sobre todo por su premura, no dando tiempo a los aspirantes que no tenían apoyo alguno del aparato. Y aunque se puedan compartir algunas de las críticas o reservas que se han planteado en la forma de elección de Susana Díaz, mejor no pasarse porque ya resulta llamativa la ferocidad con la que el PP se ha lanzado contra ella antes de que empiece su andadura como presidenta.

Según el PP la elección de Susana Díaz es un “dedazo o “susanazo”, una imposición de Griñán. Como si el PP fuera un ejemplo a seguir con sus “dedazos” en las Comunidades de Madrid o Valencia o como las vergonzantes palabras de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla y presidente súbito del PP de Andalucía, sobre la candidatura a la Junta: “hay que estar a lo que decida Rajoy”. Además, las críticas a Susana Díaz por su juventud, falta de experiencia o sus orígenes modestos rezuman un clasismo de lo más negativo. No es el candidato más joven en alcanzar la presidencia de la Junta (Borbolla tenía 36 años), así que si molesta por algo debe ser por ser mujer y de origen humilde, “no es de nuestra clase” dicen los del PP.

Pero donde la crítica resulta delirante es por su condición de mujer. Susana no es decidida o valiente sino “ambiciosa”; no es inteligente sino “lista”; no aprende sino que es “una esponja”. Y aunque es universitaria es “indocumentada”, “barriobajera” y “de estética poco depurada”. El marco se completa con un repaso a su estilismo, al color de su pelo o de sus blusas. Si esto no es sexismo, me gustaría que me explicaran de qué se trata. Pero a mí todo esto me parecerá banal, vacio e irrisorio si la mujer que va a ser investida el jueves como presidenta se compromete con todos los andaluces en ser “implacable” contra la corrupción y el desempleo.

Porque al final lo importante con o sin Susana Díaz es que el próximo Gobierno de Andalucía tenga fuerza y ganas para sacarnos a los andaluces de este agujero de desesperanza en el que estamos inmersos. Que se tomen como propio y prioritario el reto del desempleo y la corrupción y sitúen a Andalucía en el debate nacional. Y, sobre todo, que tengan proyectos nuevos y una apertura real a la sociedad andaluza, sintiendo y haciendo como suyos los problemas de la ciudadanía. Así y solo así, me podre olvidar del abuso en la forma porque entonces sabré que el fondo está lleno de contenido.

María José y Ángel Luis Jiménez

domingo, 1 de septiembre de 2013

Las mentiras de la ministra Báñez

El Gobierno ha recogido la propuesta de la CEOE y ha reducido de 41 a 5 los modelos de contrato según informó ayer en su comparecencia en el Congreso la ministra de Empleo, Fátima Báñez. Los tipos de contrato serán contrato indefinido, contrato temporal, contrato de relevo, contrato de prácticas y contrato de formación y aprendizaje. Mejor sería recoger los que aparecen hoy en la viñeta de Ricardo en Europa Sur, “contratos milagrosos, contratos miserables, contratos inexistentes, contratos por enchufe y contratos pendientes de la próxima reforma”.
Y es que lo de la ministra es de juzgado de guardia cuando dice que la existencia de un elevado número de formularios de contratación supone una “barrera” a la hora de contratar. Y además, asegura que la medida facilitará e incentivara la contratación estable. Pero a quién quiere engañar. El presidente de la patronal, Juan Rosell, decía hace unos días que esos cuatro o cinco modelos de contratos son los que las empresas utilizan realmente. Vamos que todo va a seguir igual pero con una reducción o simplificación de impresos. La ministra ha pensado o dicho en su conocido estilo mentiroso: cambiemos algo para que todo siga igual.
Esta era una reivindicación de la patronal CEOE que no había sido acogida por el Gobierno en la reforma laboral. Y como al parecer no estaban totalmente satisfechos había que hacerles un nuevo regalo para contentarles. No hay que contrariar a la patronal, dice el Gobierno. Sin embargo, lo más curioso es que la contratación laboral estaba y está perfectamente regulada en nuestro país, lo único que hace falta es que el ministerio controle la utilización indebida, fraudulenta y con abuso de los contratos existentes. Habrá que recordarle una y cien veces a este Gobierno que se le olvida su misión más urgente e importante, la creación de empleo.
Pero de las muchas mentiras que dijo ayer la ministra, no sé si ministra de Empleo o de Paro, la más gorda fue decir que gracias a la reforma laboral y a la moderación salarial se había frenado el paro y reducido la segmentación existente entre contratos temporales y fijos, cuando la realidad es todo lo contrario, hay 600.000 desempleados más y 800.000 ocupados menos, se ha reducido el gasto en políticas activas de empleo en 3.600 millones y un 7% en los salarios debido al descuelgue de los convenios. Lo que dice la ministra y lo que viven los ciudadanos son realidades paralelas o diferentes, porque lo único que ha hecho la reforma laboral es precarizar el empleo, reducir salarios y aumentar el paro, que ya alcanza este año el 26’2% de la población activa frente al 22’11% del año 2011 cuando el PP llegó al Gobierno. Parece como si este Gobierno con Rajoy a la cabeza hubiera decidido que la mejor forma de de corregir el desempleo fuera intensificar más el sufrimiento de los desempleados.
Ángel Luis Jiménez Rodríguez

jueves, 29 de agosto de 2013

Los pies de barro de la economía del Peñón.

La economía de Gibraltar tiene los pies de barro porque su riqueza depende en gran medida de la legislación del Reino Unido o de las directivas de la Unión Europea (UE).
La economía del Peñón tiene tres puntales fundamentales la baja fiscalidad, el juego “online” y las finanzas. Sin embargo, las tres resultan muy sensibles porque dependen en gran medida de la legislación del Reino Unido y de las directivas de la U.E. A pesar de ello, se ha pasado en este último ejercicio del noveno al cuarto puesto de los territorios con mayor renta per cápita del mundo (47.847 euros), impulsado por una economía que crece al 7,8% anual.
Pero cuánto tiempo durará esta situación dorada. Las amenazas ya aparecen en el horizonte de Gibraltar por los cambios legislativos en el Reino Unido y en la U.E. Así que nadie piense que las amenazas a las que tendrá que enfrentarse próximamente el Gobierno de Gibraltar vienen del Gobierno de España (las bravatas diplomáticas de Rajoy o las tasas por pasar por la frontera), sino que vienen directamente del Gobierno del Reino Unido que está tramitando un proyecto de ley para modificar la legislación sobre la tributación del juego online, no solo en la isla sino en todos los territorios bajo bandera británica, incluido Gibraltar. Un cambio que supondrá un duro golpe para las finanzas del Peñón.
Desde hace más de una década su principal industria está conformada precisamente por las multinacionales del juego por Internet radicadas en Gibraltar al amparo de su baja tributación. Pero esto ya se acaba porque la modificación de la fiscalidad de esa actividad establecerá un impuesto del 15% sobre el ingreso neto de las empresas en lugar del 1% que pagan ahora en el Peñón. Esta ley entraría  en vigor el año próximo. En Gibraltar temen que si pierden las ventajas fiscales actuales habrá una fuga masiva de empresas de apuestas. La medida traería consecuencias graves para el empleo (12% de la fuerza de trabajo de la colonia) y para los ingresos del Gobierno (un 15%).
Otro golpe para su economía sería dejar de ser un “paraíso fiscal cooperante”. La OCDE   excluyó a Gibraltar de su lista de paraísos fiscales tras haber firmado 26 acuerdos de intercambio de información con la Unión Europea a raíz de la reunión del G-20 que tuvo lugar en Londres el año 2009. Este convenio de colaboración con la U.E. está firmado con 18 países, pero no con España, que solo rubricó un protocolo de colaboración con el Reino Unido sin efectos prácticos hasta ahora. Ayer publicaba el País que el Ministerio de Hacienda ha pedido por primera vez a Gibraltar datos fiscales de una treintena de contribuyentes amparándose en una directiva de la Unión Europea relativa a la cooperación administrativa en el ámbito de la fiscalidad. Si Gibraltar negará esa información se la podría calificar como un paraíso fiscal no cooperante y tendría que ser incluido en la “lista negra” de la OCDE con consecuencias muy negativas para su sector financiero (el 20% de su riqueza, con 16 filiales de bancos internacionales y 55 aseguradoras).
Las consecuencias negativas derivadas de la no cooperación de Gibraltar con las autoridades españolas sobre información de contribuyentes serían varias. Una sería interna y ya está previstas en la Ley del Impuesto de Sociedades, donde se precisa que si se hacen negocios con este tipo de territorios no cooperantes se puede modificar la lista española de paraísos fiscales mediante una simple resolución de la Agencia Tributaria, ya que así lo contempla la Ley antifraude aprobada por el Gobierno de Rajoy en el último trimestre de 2012. Otra, más grave, sería  la evaluación que pueda hacer el Comité de Fiscalidad de la OCDE sobre el cumplimiento de los acuerdos firmados con los paraísos fiscales, pues si observan que no los cumplen podría tener consecuencias financieras muy negativas para el Peñón, sobre todo en cuanto a la radicación y el movimiento de capitales, porque una de las aspiraciones de Gibraltar es que parte de los grandes fondos de pensiones sigan eligiendo su enclave para radicarse por su  favorable fiscalidad. Y esa aspiración se podría estar acabando.
Para otro día dejo el controvertido tema, e incierto futuro, del bunkering (repostaje de gasóleos en buques) que supone el trasiego de cinco millones de toneladas de combustible al año en el Peñón. Sobre este tema ha hablado en el Congreso el ministro Arias Cañete, vinculado a esta actividad con empresas familiares dedicadas a la venta y almacenaje de combustible para buques en el Estrecho. Actividad que ponen en alto riesgo de vertidos y derrames la Bahía de Algeciras al hacerse estos suministros o repostaje desde barcos cisternas fondeados todo el tiempo en el mar por falta de terrenos en Gibraltar. Así que esperaremos conocer las explicaciones del ministro para seguir hablando. Creo que por hoy ya está bien.

Ángel Luis Jiménez Rodríguez