viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ AÑO 2011.

“Hay palabras maravillosas como amor, libertad, justicia… Pero todas ellas pueden ser manipuladas, pueden ser utilizadas como arma arrojadiza y causar víctimas. Por amor a Dios comenten los fundamentalistas barbaridades; la libertad de unos puede suponer la prisión y muerte de otros y, en cuanto a la justicia, todos creen tenerla de su parte, incluso los tiranos más atroces. Sólo la compasión impide estos excesos; es una idea que no puede imponerse a sangre y fuego sobre los otros, porque te obliga a hacer justamente lo contrario, te obliga a acercarte a los demás, a sentirlos y a entenderlos. La compasión es el núcleo de lo que mejor somos”.  Por eso para el 2011, os deseo compasión en vuestros corazones,  y un camino de risas y sonrisas.
Besos a todos/as.

Tipos de creyentes.

En nuestra sociedad existen tres tipos de creyentes: Uno, los dogmaticos del todo que comulgan con ruedas de molinos. Dos, los dogmaticos de la nada que no creen en la política, ni en el Estado, ni en las ilusiones colectivas. Y tres, los ciudadanos que creen en sus derechos políticos, en la inteligencia colectiva y en la ética. Considerando los tiempos que vivimos, menos mal que existen estos últimos, porque son los que hacen democracia y facilitan la convivencia. Además, no se puede ser del todo o de la nada por desencanto o descreimiento al pensar que se ha fracasado en las transformaciones de fondo que necesita España. A esos descreídos, les diría que en la situación actual sólo pueden hablar de fracaso aquellos que confunden la política con la magia.
María José Jiménez Izquierdo

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Elogio de la bondad.

El doctor Marañón decía que el mundo iría mejor si prevaleciera la bondad sobre la inteligencia. Pienso, reflexionando sobre esta frase, que la bondad sólo se puede experimentar cuando encontramos en los demás lo que hemos descubierto en nosotros mismos y que el hombre cuando está sólo no es un hombre completo, por eso el individualismo nunca será humanismo. La cima de la relación del hombre con el prójimo es la bondad, gesto que hace ser feliz a otra persona. Pero hay que tener muy claro que la bondad no es lo mismo que las doctrinas del bien. Estas tienen en común un defecto: ponen en lo más alto de sus valores una abstracción: el bien, y no a los individuos. Al final, por hacer el bien causan el mal y, por el camino, hacen sufrir a los demás. Muchos sufrimientos causados a los hombres proceden más de la persecución del bien que del mal. Así que, es mejor renunciar a cualquier proyecto global -religioso o político- que pretenda erradicar el mal de la tierra para hacer que reine el bien en ella.
Que claro lo tenía Antón Chéjov cuando recordaba: “Hay que dejar de lado las grandes ideas y empezar desde abajo. Comencemos por el hombre, seamos buenos y atentos para con el hombre, sea éste lo que sea y proceda de donde proceda”. Este recordatorio del carácter irreductible del individuo permite evitar el desvío de la benevolencia hacia el bien. Porque la bondad que va de un hombre hacia su prójimo se pierde y se deforma en cuanto pretende ser doctrina, tratado de política y/o de teología. Los justos no aspiran al bien sino que practican la bondad. Pero la bondad no se adquiere de una vez y para siempre. Cada día, cada hora, año tras año, es necesario librar una lucha por conseguir el derecho a ser un hombre y, además, bueno. En esa lucha no debe haber lugar para el orgullo y la soberbia, sólo para la humildad. Y en esa lucha cotidiana por la bondad puede resultar de gran ayuda la presencia de un “testigo interior” o el recuerdo de un ser que encarne el amor.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 24 de diciembre de 2010

Proceso a los economistas.

Las condiciones que propician una crisis económica, según los economistas, son siempre las mismas: tipos de interés muy bajos, crédito fácil y una burbuja de activos. Sin embargo, a diagnosticarlas o prevenirlas todavía no han aprendido o no la han querido aprender cuando saben que las propicia. Y a solucionarlas sólo cuando la crisis ya ha comenzado. Pero se han cuestionado el coste de sufrimiento de la gente o el paro que han generado con sus errores los estudiosos de la economía. Ahora dicen que las burbujas pueden ser eternas y que los libros de textos no hablaban de ellas. Por eso una de las preguntas que más se repiten en estos tiempos  es: ¿por qué los economistas, en general, se han equivocado tanto desde que comenzó la crisis?
Un libro de Juan Francisco Martín Seco, “¿Para qué servimos los economistas?”, nos ayuda a entenderlo haciendo un recorrido critico por las diferentes edades de la economía analizando los roles de los economistas. El autor denuncia los discursos monolíticos y aboga por la renovación de la  teoría económica. Señala que buena parte de los economistas han estado al servicio de un modelo basado en las leyes “científicamente” inmutables de la economía, legitimando su status quo y las desigualdades sociales y laborales.
También, ahora, un libro recién publicado por Alianza Editorial, “Proceso a los economistas”, del periodista italiano especializado en información económica Roberto Petrini, establece seis cargos que resumen las críticas que estos profesionales están recibiendo: los economistas yerran continuamente en sus previsiones; han perdido el contacto con la realidad; han creído demasiado en el dios mercado; tienen demasiado poder; son incapaces de comunicar ¿saben los economistas hablar en un lenguaje claro a la gente?; y han dejado de soñar ¿dónde están los grandes economistas del pasado como Keines capaces de colocar la utopía en el trasfondo de sus propios análisis?
El libro concluye con una lamentación: es una lástima que a los economistas no se les pueda obligar a reconocer sus errores y a reconsiderar sus puntos de vista cuando se han equivocado.  Pero yo me pregunto: ¿esta es una limitación sólo de los economistas o también de los reguladores, auditores, políticos y de mucha otra gente que han tenido responsabilidad en el desastre financiero que padecemos?
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El largo viaje hacia el progreso.

En ese largo viaje del ser humano desde las cavernas hasta el espacio, en una eterna búsqueda de la verdad, no debemos aceptar jamás “un  porque sí”, debemos insistir siempre en las preguntas y no respetar nunca ni dogma ni superstición. Pues, a diferencia del dogma y la superstición, la ciencia y el libre pensamiento nos ofrecen siempre lo más próximo a la verdad que el ser humano puede alcanzar. Por eso, la verdad es siempre imperfecta y relativa. Y precisamente por eso, esta verdad imperfecta y relativa es siempre la más cierta, la más lúcida, la más humana, mal que les pese a los totalitarios. Porque ese largo viaje al que llamamos progreso se hizo a fuerza de hacernos preguntas incómodas y no aceptar jamás una verdad absoluta por respuesta, y ninguna respuesta que no diera lugar a una pregunta nueva y mejor. Y esas preguntas y respuestas son las claves que definen el progreso científico y humano, además del escepticismo racional, el libre pensamiento, la universalidad del saber y la lucha contra los que han querido y quieren mantener la humanidad en las tinieblas.
María José Jiménez Izquierdo

Contra el racismo: la razón

El rito despojado aparentemente de su carácter religioso o mágico ha seguido activo a lo largo de la historia cargando las culpas de la tribu sobre personas inofensivas que se convierten en víctimas o chivos expiatorios. Este año les ha tocado a los gitanos rumanos de Francia o de Motril o de otros lugares de Europa, después serán los inmigrantes -ya el Parlamento europeo ha tenido que abortar la directiva de permiso único que pretendía privarles de sus derechos- como antes lo fueron los judíos. La respuesta de otros colectivos desfavorecidos ha sido la de siempre: mientras no vayan a por mí, no me preocupo. Pero es necesario, por el bien de todos, combatir esta xenofobia con otro rito existente: la hospitalidad, que permite el primer acercamiento y el reconocimiento mutuo hasta que se encuentre, mediante la convivencia, nuevas afinidades humanas para crear una sociedad más diversa y justa. Porque contra el racismo tenemos que usar la razón, no es cuestión de tolerancia, ni de comprensión, ni de igualitarismo. La clave está en el respeto a la diferencia. Serán diferentes, pero no son menos. Así que tened cuidado con los que gritan: ¡Ellos son diferentes, ellos son los culpables!
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

jueves, 16 de diciembre de 2010

¿Para qué sirve la risa?

Los gurús americanos del cine dicen que las películas de risa ayudan a la gente a tragarse las píldoras que no quieren tomar, aunque las recubras de azúcar. Lo que sus guionistas llaman: “Sugar coated pill”. ¡Que equivocados están! La risa lo que hace es ayudar a pensar, a ser crítico, a crear de modo independiente. La risa ayuda a la libertad y a la igualdad. Y claro, eso siempre ha sido subversivo para los poderosos, porque además, no saben reír ni entienden la risa.

¿Son los Bancos los que mandan en España?.

En esta crisis que poco margen tiene el poder político -los Gobiernos- frente al poder económico -los mercados-. Así lo creen un tercio de los españoles, según el barómetro de noviembre del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), que dicen que son los Bancos -el poder financiero- los que mandan en España. Ya se sabía que a los políticos y al Estado, poco a poco, los habían dejado sin apenas poder antes de la crisis. Sin embargo muchos españoles piensan que cambiando de partido político las cosas se resolverán. Creen que un Gobierno del PP lo haría mejor que uno del PSOE. Pero se han parado a pensar como seria el tratamiento de ese gobierno de derechas a los trabajadores y empresarios con la presión de los bancos y mercados. ¿Dónde harían los recortes? ¿En políticas sociales o impuestos? ¿Hasta dónde llegarían sus reformas estructurales? Espero que la gente no tenga que sufrir esa prueba empírica con un PP al mando tomando medidas implacables contra los débiles.  
Porque en esta situación puntualicemos que las críticas del PP a los ajustes de los presupuestos del 2011 no son porque las medidas de austeridad y reforma sean perjudiciales para nuestra economía, sino porque podrían tener éxito. La crisis para el PP es el gran factor electoral. No tienen duda. Muchos políticos de este partido consideran que las penurias económicas de muchos ciudadanos son la senda hacia la gloria en las elecciones generales del 2012. Así que, lo que quieren es que la economía española siga siendo débil mientras haya un socialista en la Moncloa, cuando lo que necesitamos todos es un Estado fuerte, políticas y gastos mejores y, por supuesto, más democracia.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

sábado, 11 de diciembre de 2010

La historia en directo.

Estamos asistiendo, gracias a Wikileaks, a un capítulo de la historia del siglo XXI en directo. Hasta ahora, había que esperar años para que los historiadores contaran lo que pasó realmente en las reuniones secretas entre líderes mundiales. Sus conversaciones saltan a nuestra pantalla y diarios. Habrá que ver que se deriva de este episodio. Los usos en las relaciones diplomáticas pueden verse redefinidos y para los medios de comunicación es un salto hacia adelante sin precedentes, una nueva vuelta de tuerca a la revolución digital de la prensa. La gran filtración de Wikileaks, a través de cinco diarios de referencia el estadounidense The New York Times, el alemán Der Spiegel, el británico The Guardian, el francés Le Monde y el español El País y, cómo no, de internet y de las redes sociales, permite poner cada día más trabas al abuso de los poderosos y a la ocultación de secretos que no son más que tejemanejes de políticos y diplomáticos.   
El caso de los papeles del Departamento de Estado, o como Wikileaks lo ha llamado el Cablegate, pasará a la historia de las filtraciones junto a otros como los Papeles del Pentágono en 1971 sobre la historia secreta de la guerra de Vietnam. Los titulares de la prensa de todo el mundo hablan del: “Impacto del cablegate”, “Campaña de los ciberactivistas”, “La defensa del jefe de Wikileaks pasa a la acción”, “Asalto a la red” “Grupos de hackers atacan las web que han iniciado el boicot contra el portal de Wikileaks”.
Aunque el fundador de Wikileaks está detenido, podría ganar esta guerra, ya que sus oponentes no han calibrado bien cuál es la naturaleza de los contendientes, ni el escenario de operaciones, ni las armas. La batalla puede ganarla un ejército anónimo y global capaz de hacer frente a quien pretenda impedir la libertad en internet. Alguien no ha entendido que la fuerza, el poder, el dinero o el tamaño ya no triunfan frente a la libertad y la información en la sociedad-red. Y esta batalla solo es el principio. Además, no estamos solos, pues hasta el presidente saliente de Brasil y líder del G-20 ha dado la cara por el fundador de Wikileaks, Julián Assange, y no será el primero ni el último líder mundial que lo haga. Lula, afirmó ayer: “Quiero manifestar mi protesta contra este atentado a la libertad de expresión. En vez de culpar a quien ha divulgado estos documentos, deberán ser culpados los que lo escribieron”.
En varias ciudades españolas, en estos días,  hay convocadas protestas. Se puede consultar el día, las horas y lugares en: www.freewikileaks.eu. Esta es una cuestión de defensa personal y contra todos los que ponen en peligro los derechos y libertades en internet. Por eso, el mundo necesitará a Wikileaks hasta que la sociedad-red sea completamente libre. La libertad, no quepa duda, ganará al final  y este mundo obediente, sumiso, cautivo y censurado, se acabará.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Los intereses de Aznar.

En los papeles destapados por Wikileaks del Departamento de Estado norteamericano hay un telegrama de su embajador en Madrid informando de una cena con Aznar donde había pronunciado estas palabras: “Si veo que España está realmente desesperada, quizás tendría que volver a la política nacional”. Cómo lo haría no lo explica el embajador. Lo cierto es que ese  flujo de información revelada por Wikileaks no es banal y ayuda a darle forma a la política exterior de Estados Unidos y a la toma de decisiones de sus responsables políticos. Así que, nada de lo que recogen los documentos filtrados carecen de importancia.
El PP asegura que estas son conversaciones informales sin valor alguno. Opinión que no coincide con la de la mayoría de los ciudadanos, según el sondeo mensual de Metroscopia para El País. Y es que hay que tener en cuenta que en estos momentos Estados Unidos es la única potencia que tiene realmente intereses en todos los rincones del mundo, y que Aznar está cobrando por defender esos intereses. ¿Cómo? A través del Global Adaptación Institute, inaugurado por Aznar esta semana, un supuesto laboratorio de ideas contra el calentamiento global pensado para ecologistas sensatos, una nueva denominación que los negacionistas parecen haberse dado a sí mismo por cuestiones de imagen. Uno de los mecenas del Instituto es un fondo de capital riesgo llamado NPG Energy Capital, que mueve 9.500 millones de dólares en proyectos de gas y crudo. Sino es bastante hay que recordar los ingresos que le reporta la New Corporation de Murdoch, en cuyo accionariado destacan varios magnates texanos del petróleo. Y hay más, los ingresos que obtiene como conferenciante de la Heritage Foundation o del American Entreprise Institute, que son instituciones regadas con dineros de la Exxon Mobil.
En España, para evitar que los expresidentes del gobierno pudieran llegar a pasar apuros económicos o, peor aún, que se convirtieran en lobistas o asalariados al servicio de los intereses de otros países, se decidió otorgarles a todos ellos la condición de miembros natos del Consejo de Estado, puesto bien remunerado y para toda la vida. Suarez y González declinaron la oferta, pero Aznar trato de simultanearla con el de consejero de Murdoch hasta que el Consejo le abrió un expediente de incompatibilidad y tuvo que dimitir. No me extrañaría nada que cuando visitaba al presidente Bush se estuviera procurando su futuro. Pues ahora lo vemos trabajando para grandes Corporaciones norteamericanas. Y eso según mi saber y entender se parece mucho a la corrupción.
Este es el personaje que puede venir a salvarnos, si estuviéramos desesperados, y que cobra por lo que le dicen que diga, vamos un “mandao” con el que sus jefes están muy contentos. ¡Qué miedo me da!
María José Jiménez Izquierdo

martes, 7 de diciembre de 2010

Wikileaks, la lucha por un mundo transparente.

La democracia pluralista es un régimen de opinión que se fragua primero en diferentes órganos de la sociedad y se recoge, articula y transmite después por los medios de comunicación. Así que, sin medios de comunicación no existe democracia. Pero los medios de comunicación deben basarse en informaciones contrastadas que fomenten la objetividad de la que, en estos días,  estamos tan faltos los ciudadanos.
Por ello, una de las tareas de los medios de comunicación en una democracia es la de airear las medias verdades y/o las tropelías del poder y/o la incompetencia de aquellos Gobiernos que abusan del secretismo, ya que el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión (articulo 20 de la C.E.) es el mejor antídoto para los Gobiernos corruptos. Y, a su vez, una de las tareas de los tribunales es proteger a los que denuncian esos abusos.
Ahora, surgen dudas sobre este planteamiento debido a las recientes revelaciones de documentos hecha por Wikileaks, porque su posible beneficio, dicen, puede tener un alto coste al menospreciar secretos que son vitales para cualquier organización o Gobierno respecto a sus relaciones internacionales. Pero la información ya está en el ciberespacio y no se puede borrar la tecnología que permite copiar documentos sensibles o prohibir su disfunción sin afectar a derechos fundamentales. Así opina el 57% de los españoles, según el resultado del sondeo de Metroscopia para El País del pasado domingo, que no tienen duda en que la publicación de estos documentos, una vez comprobada su veracidad, contribuyen a dar mayor transparencia a la vida pública.
Por eso, la única solución para los Gobiernos democráticos es controlar mejor aquellos secretos que ayudan a evitar guerras y conflictos, pero no restringir o censurar información sobre formas inútiles y poco claras de ejercer la diplomacia, y que se han visto desacreditadas gracias a los documentos revelados por Wikileaks.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

viernes, 3 de diciembre de 2010

Europa sobrevivirá.

Europa sobrevivirá, no me cabe la menor duda, a los enormes obstáculos a los que se enfrenta en su proyecto de construcción económica y de integración. Este proyecto es imprescindible para defender al euro -la moneda más estable en los últimos diez años frente a las grandes divisas- de los continuos ataques que está sufriendo de los especuladores. Y porque, además, el Tratado de Lisboa (la nueva Constitución Europea, pues el Tratado recogió el 90% del proyecto de Constitución que no prosperó) dispone de los medios para introducir los cambios rápidos que se precisan para afrontar la crisis financiera. Crisis en la que estamos viviendo situaciones absurdas y sobre las que ironizaba, esta semana, Jacques Delors, expresidente de la Comisión Europea y uno de los constructores de la Unión: “Ahora los mercados te advierten de que si no reduces el déficit te van a atacar. Pero como las políticas de reducir provocan una caída del crecimiento, entonces te dicen: Te atacaremos por no crecer lo suficiente”. ¡Absurdo y estúpido! Así que, el Consejo de Europa, que se está convirtiendo poco a poco en el futuro Gobierno de la UE, se tiene que poner las pilas y, en la cumbre europea de diciembre,  llegar a un acuerdo para que el Fondo de Estabilidad del euro sea permanente, creando la voz o el instrumento necesario para resolver asuntos urgentes como los temas financieros, y no tener que esperar, como hasta ahora, a que se reúnan 16 personas para tomar una decisión. Tenemos que aprender de nuestros errores si queremos avanzar en la construcción económica de la Unión Europea.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

jueves, 2 de diciembre de 2010

Trasparencia contra los ataques a nuestra economía.

Según el premio nobel de economía Eric Maskin, que recientemente ha visitado España, la teoría económica nos enseña que en tiempos de alto desempleo y bajo crecimiento no es bueno recortar gasto, sino hacer todo contrario. Sabíamos que la opción española de ajustes drásticos en el gasto derivaría en un crecimiento menor, un profundo efecto en el empleo y más sufrimiento para los ciudadanos, pero que otra opción quedaba en España cuando los mercados castigaban duramente la deuda española. Y menos mal que nos cogió el inicio de la crisis con un margen fiscal y una deuda muy baja en relación con el PIB. Sin embargo, países como Alemania e instituciones como la Comisión, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional presionaron a España exigiéndole recortes drásticos al llegar nuestro déficit al 11%. ¿Qué opción quedaba? ¿Qué hubiera pasado si el Gobierno hubiera retrasado el ajuste sabiendo que cuando los mercados se tambalean la rapidez es fundamental? Y es que en la economía financiera no existe la presunción de inocencia, ni el menor sentido de lo que es justo o injusto, da igual que el nivel de la deuda pública se sitúe muy por debajo de la media de los vecinos más fuertes, que el sacrosanto objetivo del déficit se esté cumpliendo  o que el endeudamiento de empresas y familias este disparatado, pero no la morosidad. En coyunturas tan complejas como estas, lo más frustrante no son los ataques de fuera, sino los de dentro como las declaraciones tan inoportunas del PP poniendo en duda las cuentas públicas y hasta la solvencia de la banca, o la afición a echarle una mano al cuello de Zapatero -diciendo que el principal factor de desconfianza es el presidente-, aun perjudicando los intereses del Estado. Y es que para el PP todo vale en esa carrera desenfrenada por el poder. Así que la única medicina curativa o paliativa contra la incertidumbre y los ataques a nuestra economía son, una vez más, la trasparencia y la coordinación con las instituciones europeas para dejar sin argumentos a quienes ganan mucho dinero apostando contra España.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

lunes, 29 de noviembre de 2010

La blasfemia como delito.

Hace unos días, la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) ha intentando, una vez más,  -se trata de una solicitud rutinaria de la OCI desde 1999- que el Tercer Comité de la Asamblea General de Naciones Unidas, especializado en cuestiones sociales, humanitarias y religiosas,  se pronuncie a favor de legislar a nivel internacional contra la blasfemia. En esta ocasión, la solicitud de la OCI resulta particularmente inoportuna porque sobre una cristiana paquistaní, Asia Bibí, pesaba una condena de muerte por haber presuntamente criticado al profeta Mahoma en defensa de su fe. Posteriormente, parece que ha recibido el perdón del presidente de su país y se espera su inminente liberación.
Las ofensas a Dios no pueden regularse en el Código Penal como ocurre en España con el artículo 525, que la castiga con pena de multa de ocho a doce meses. Y menos con la pena de muerte, como ocurre en otros muchos países. La pena de muerte es execrable en toda circunstancia, y aún más cuando se dicta por ejercer, en el fondo, la libertad de opinión. Al hacerlo, confundimos el papel de los legisladores y los jueces con el de los teólogos e  inquisidores, que establecen cuándo se ofende a Dios y cuándo no. El criterio que utilicen, por bien fundado que esté con una determinada creencia religiosa, no deja de ser eso, un criterio, no una verdad inamovible a la que deban plegarse todas las libertades y derechos.
Decía José Saramago: “A los derechos humanos le faltan dos derechos: el derecho a la disidencia y el derecho a la herejía”. Pero habría que ir más allá, porque no existirá verdadera libertad hasta que por blasfemar no te puedan castigar.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

jueves, 25 de noviembre de 2010

Malos tiempos para la igualdad.

Vivimos malos tiempos para la igualdad y en algunos casos hasta retrocedemos. La crisis económica está afectando y mucho al empleo femenino. La derecha política y, algunas veces, la izquierda hace discursos impresentables, despreciando a la mujer, llamándola: “repartidora de condones”, “zorra”, “violables”, sino cosas peores. Ya no sólo se utiliza y se explota el sexo de la mujer como elemento publicitario, sino que hasta las campañas electorales se sirven de ella de forma torpe y grosera para conseguir votos: “El video porno de Montserrat Nebrera”, así lo titula su partido Alternativa de Govern, donde se simula (sin verse, eso sí) una especie de orgia para denunciar la corrupción en Cataluña ¡Valiente tontería! (No la corrupción, sino la forma de denunciarla); el video del orgasmo de la joven por lo que goza cuando vota del PSC. Qué forma más tonta de intentar conseguir votos ¿o no? Lo que se revela con estos videos y otros parecidos es la pobre opinión que tienen algunos políticos de sus potenciales votantes.
Este desprecio entiendo es la base para que pueda surgir violencia de género que, lejos de estar erradicada, tiene su caldo de cultivo, como siempre, en normas y estereotipos sexuales presentes en todas las culturas, esto es, en la creencia en la inferioridad moral, física e intelectual de las mujeres. Y los parámetros de comportamiento que facilitan la violencia serian todos aquellos que consideran de forma diferente la posición “ser hombre” de la posición “ser mujer”.
Por eso es necesario construir una concordia cívica, que parta de una profunda “conciencia de sexo”, para que el “sexo” no determine cauces cívicos distintos a varones y mujeres. Así pues, la construcción de una sociedad más justa, libre e igual depende de que el modelo de democracia que nos demos sea el propio de la democracia feminista.
La democracia feminista toma el sentido de ciudadanía de la tradición liberal e igualitaria, y para poder hablar de igualdad tenemos que hablar de una ciudadanía plena que cumpla los requisitos de elección, participación, distribución y reconocimiento. Pero si analizamos cada uno de estos rasgos desde una perspectiva feminista podemos constatar que aún hoy las mujeres, en sociedades democráticas como la española, viven todavía su condición de ciudadanas de modo defectivo. Corregir estas deficiencias es tarea de hoy y de siempre para llegar a la meta que todos deseamos en una democracia feminista.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

Reflexiones sobre la igualdad y la violencia de género.

La realidad social nos demuestra todos los días que a las mujeres, la mitad de la ciudadanía, nos queda todavía un largo camino para situarnos en posición de igualdad en relación con los hombres, en cuanto al disfrute de los derechos que nos corresponden como ciudadanas.
Para avanzar en esa igualdad real y efectiva, nos enfrentamos a obstáculos directamente relacionados con los roles y estereotipos que nos sitúan en una posición de inferioridad, sumisión o dependencia de los hombres. La resistencia social a cambiar esos roles agrava las dificultades para que los derechos fundamentales, jurídicamente reconocidos, sean ejercidos en igualdad de condiciones por hombres y mujeres. Estos roles y estereotipos sustentan el motivo último de la violencia de género.
El inferior valor otorgado al rol desempeñado por la mujer es la causa de la desigualdad de ésta y de su dependencia social y económica. La interiorización del rol impuesto ejerce una doble violencia, pues le asigna una identidad que restringe la libertad y las distintas opciones vitales, y le niega toda referencia identitaria. En la violencia de género queda evidente esta doble agresión ante el comportamiento de la víctima, que tiende a sentirse culpable de la agresión al creer que no ha respondido adecuadamente a sus obligaciones socialmente establecidas, las familiares.
La violencia de género requiere, para poder perpetuarse, de la progresiva pérdida de la dignidad de una persona. La dignidad se destruye cuando una persona es tratada como un instrumento sometido a la voluntad de otro sujeto. Por ello, la dignidad es uno de los primeros derechos reconocidos desde la constitución del estado moderno. La dignidad asociada a la igualdad de trato rechaza las relaciones de poder que pudieran darse entre hombres y mujeres, especialmente en el marco de una relación sentimental. Dicha relación de poder, de dominación y de subordinación constituye la máxima vulneración del respeto que debe presidir todas las relaciones privadas en una sociedad democrática.
Cualquier vulneración de los derechos debe rechazarse rotundamente. Para ello, es preciso aumentar el grado de implicación de la sociedad que ha mantenido las relaciones de pareja dentro de los límites de la privacidad, sin posibilidad de “injerencia”. En este sentido, la violencia de género, para que se comprenda en todas sus dimensiones, debe conocerse en profundidad. Además, se debe replantear el binomio masculinidad y autonomía, rechazando el modelo dominio-sumisión y promoviendo la relación entre los sexos como relación entre iguales.
El empoderamiento supone reconocer a la mujer como miembro de pleno derecho de la comunidad, con acceso al poder y a la toma de decisiones en cualquier ámbito de la vida pública y privada. Asimismo, el empoderamiento de las mujeres debe acompañarse de una revisión del concepto de masculinidad basada en la renuncia por parte de los hombres del poder, entendido como superioridad o capacidad de imponer o mandar. Es preciso apoyar nuevas formas de poder basadas en la capacidad de liderar, organizar y coordinar desde esquemas políticos y relacionales no androcéntricos. En las situaciones de violencia de género, la representación que las mujeres tengan tanto en la esfera privada como en el ámbito público puede actuar como un antídoto frente a esta violencia.
María José Jiménez Izquierdo

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La muerte digna.

Se ha abierto un debate al tramitar el proyecto de “Ley de cuidados paliativos y muerte digna” en el Congreso de los diputados. Este texto legal pretende asegurar dos derechos esenciales: el morir sin dolor y el cese de lo que se ha llamado ensañamiento terapéutico. Hay quien piensa que resulta escaso, pero se trata de un texto que garantiza al paciente un tránsito sin el menor dolor y el no sometimiento a mecanismos de prolongación artificial de la vida, lo que no es poco. Andalucía ya tiene aprobada una ley de estas características con amplio consenso social. Tal como se ha comprobado en el caso andaluz, la ley de muerte digna no incluye ni la eutanasia ni el suicio asistido, que están prohibidos en España. La Iglesia tiene dudas. Y yo medito y me surgen preguntas esenciales como: ¿El hombre tiene que morir con dolor? ¿Se debe prolongar la vida artificialmente? ¿Quién decide sobre la muerte el cura, el médico o el enfermo y su familia? ¿De quién es la vida de Dios o del hombre? ¿A quién pertenece? Cada uno debe responderlas por sí mismo.
Ángel Luis Jiménez Rodríguez

martes, 23 de noviembre de 2010

El decretazo de ordenación del sector público.

El Decreto-Ley 5/2010, de 27 de Julio, por el que se aprueban medidas urgentes en materia de reordenación del sector público de Andalucía, establece en la disposición adicional cuarta, en su apartado b), que el personal laboral procedente de las entidades instrumentales suprimidas -empresas, agencias, consorcios, fundaciones, etcétera- se integraran en la nueve entidad resultante de acuerdo con las normas reguladoras de la sucesión de empresas, en las condiciones que  establezca el protocolo de integración, y se considerarán personal laboral de la agencia pública empresarial o de régimen especial.
Y aquí llega la crispación y el cabreo de funcionarios y ciudadanos, porque la mayoría del personal laboral de las entidades suprimidas se integraran en las nuevas entidades públicas resultantes -con personalidad jurídica pública, dependientes de la Administración de la Junta, en régimen de descentralización funcional, según el artículo 54 de la LAJA- sin cumplir en su mayoría los principios de igualdad, merito y capacidad, es decir, sin haber pasado por un concurso o concurso oposición, ni haber participado en prueba selectiva alguna. Vamos lo que vulgarmente llamamos conseguir un trabajo por “enchufe”, a “dedo” o por “la puerta de atrás”.
Según la prensa, la Consejera se pregunta a quién perjudica este Decreto, y para su conocimiento se lo voy a decir: a los opositores que están a la espera de una convocatoria; a los funcionarios o laborales que tuvieron que hacer un gran esfuerzo para sacar su plaza en la Junta; y, lo más grave, a la imagen de la administración pública andaluza porque los ciudadanos lo perciben como algo corrupto, cuando el decreto pretendía lo contrario.
Lo que confirma el error es al decir la Consejera de Administraciones Públicas el domingo en El País: “Asumo que en algo nos hemos equivocado cuando se ha generado este nivel de crispación, pero es que concretamente no soy capaz de explicarlo”.
Menos mal que ahora la Junta, con buen criterio, da marcha atrás y tramitara la reorganización del sector público en el foro del Parlamento, donde participaran los partidos políticos y comparecerán los agentes sociales al tratarse de un proyecto de Ley en vez de un Decreto. Y se pondrá negro sobre blanco,  luz y taquígrafos, a través de las enmiendas y del debate público, eliminando así miedos, polémicas, tensiones y crispaciones para reforzar y mejorar el funcionamiento de lo público, que es lo que todos queremos.  
María José Jiménez Izquierdo

Si el euro cae, Europa cae.

En la Unión Europea (UE), en estos momentos de emergencia económica, se está librando una batalla entre dinero y soberanía,  europeístas y escépticos sobre cómo enfrentarse a la crisis de la eurozona, e incluso se cuestiona si debe resolverse desde dentro o fuera de la Unión. Todo  esto está afectando a la moneda única y a los cimientos de la UE, pero nadie se atreve a explicitar estos enfrentamientos, aunque ya están casi sobre la mesa y cobran un perfil cada vez más definido, como es el pulso que mantienen Trichet del Banco Central Europeo y los líderes políticos de Alemania y Francia, la canciller Merkel y el presidente Sarkozy.
No se puede admitir y menos confiar en que asegurando las fuerzas del mercado tengamos el mecanismo más adecuado para salir de la crisis y afrontar la estabilidad financiera, cuando la conducta observada por los mercados financieros es difícil de reconciliar con la hipótesis de eficiencia. Así que, en este incierto clima del sector financiero es esencial preservar y reforzar el poder de las autoridades públicas. Y también es esencial poner en marcha las medidas para crear una auténtica gobernanza económica europea en la que el euro sea el símbolo más visible y palpable del proceso de la unión europea. Además, la creencia de algunos países de que se podría atajar mejor la crisis desde fuera que desde dentro de la Unión Europea y el euro es errónea y, sobre todo, un engaño que está extendiéndose por toda Europa y abriendo agujeros en la confianza de los ciudadanos.
El presidente de la Unión Europea, Van Rompuy, lo ha dicho muy claro el pasado 9 de noviembre en el aniversario de la caída del Muro: “Si el euro cae,  Europa cae”. Y con él los “valores europeos” o las “virtudes cívicas europeas” que son la auténtica raíz de una convivencia pacífica y democrática: el imperio de la ley, el bien común y el respeto a los derechos individuales. Estos son los valores sobre los que se ha creado la Unión Europea, su tarjeta de visita en el escenario internacional, y la herramienta más poderosa de la que dispone Europa para hacerse oír y respetar. Así que el Consejo de Europa se la juega en su próxima reunión de Diciembre.
Que mejor final para esta reflexión, que las palabras de la periodista Soledad Gallego-Díaz, el domingo, en su artículo de opinión de El País: “Si la UE terminara cayendo, si Europa cae, es un decir, habrá que salir a buscarla. Y será un proceso muy triste, doloroso y costoso”.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez

Grande para rescatarla y demasiado grande para dejarla caer.

El problema y la solución de España para la crisis de la deuda es que es muy grande para poder rescatarla, pero demasiado grande para dejarla caer. Los problemas de la deuda, según los expertos, continuaran tras el rescate de Irlanda. Y los mercados, pese a lo que dicen los especuladores, confían por ahora en la economía española, pues se está financiando al mismo precio que Italia y mucho más barata que Grecia, Irlanda o Portugal.
Ángel Luis Jiménez Rodriguez